Un alto funcionario de la Casa Blanca renuncia tras acusaciones de abuso físico de sus dos exesposas

El secretario de gabinete, Rob Porter, anunció que dimitía luego de que las acusaciones de sus exesposas trascendieran a los medios. Porter niega los señalamientos.

El secretario de gabinete de la Casa Blanca, Rob Porter, un importante colaborador del presidente Donald Trump, anunció su renuncia, según confirmó la Casa Blanca este miércoles, luego de que trascendieran denuncias de abuso físico por parte de sus dos exesposas.

Porter negó las acusaciones en una declaración enviada a varios medios. "Estas acusaciones escandalosas son simplemente falsas. Tomé las fotos que le dieron a los medios hace casi 15 años y la realidad detrás de ellas no está ni cerca de lo que se describe", dijo en su mensaje.

"He sido transparente acerca de estas afirmaciones viles, pero no me involucraré más públicamente con una campaña de desprestigio coordinada. Estoy profundamente agradecido por la oportunidad de haber servido en la administración Trump y trataré de garantizar una transición sin problemas cuando salga de la Casa Blanca", añadió.

Aún no se sabe cuándo Porter dejará su cargo y según varios medios, varios funcionarios instaron al asesor a quedarse.

La primera esposa de Porter, Colbie Holderness, dijo en una entrevista con Daily Mail que fue abusivo durante su matrimonio y alegó que le dio un puñetazo en la cara durante un viaje a Italia a principios de la década de 2000. Para probarlo, la mujer mostró fotos que asegura que corresponden con esa fecha en donde se la veía con un ojo morado.

La segunda esposa, Jennifer Willoughy, le dijo al mismo mismo medio que ella estuvo amparada con una orden de protección de emergencia contra Porter. En el artículo se muestra un documento que aparenta ser una copia de dicho documento.

Porter se desempeñó como secretario del personal y trabajaba directamente en el flujo diario de la agenda del presidente y frecuentemente viaja con él en el Air Force One. También supervisó el proceso de implementación de muchas de las políticas de la Casa Blanca y trabajó estrechamente con el actual jefe de gabinete, John Kelly.