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La contienda por la nominación presidencial para representar al Partido Republicano en las elecciones de noviembre de 2012 está reducida a siete candidatos que se oponen a respaldar una reforma migratoria.

Los republicanos le cerraron la puerta a la reforma migratoria en debate de Nevada

Los republicanos le cerraron la puerta a la reforma migratoria en debate de Nevada

Los postulantes reafirmaron su postura contra los indocumentados en el 8vo debate en Nevada. 

La contienda por la nominación presidencial para representar al Partido...
La contienda por la nominación presidencial para representar al Partido Republicano en las elecciones de noviembre de 2012 está reducida a siete candidatos que se oponen a respaldar una reforma migratoria.

Siete precandidatos republicanos discutieron en Las Vegas en el 8vo debate para decidir quién será el contrincante de Barack Obama en la disputa por la Casa Blanca. A pesar de la importancia del voto latino en el estado "un cuarto de los habitantes de Nevada son hispanos- ninguno mencionó la posibilidad de aprobar una reforma migratoria.  

Todo lo contrario. Los postulantes dijeron que querían aumentar la seguridad en la frontera; penalizar a empleadores que contraten a inmigrantes indocumentados, y ninguno dijo cómo ayudaría a los 11 millones de indocumentados que hay en Estados Unidos.  

Incluso, Herman Cain, el actual líder de la contienda, quien dijo el fin de semana que su postura migratoria consistiría en implementar una reja eléctrica que mate a quien trate de atravesarla; no se retractó del todo de su postura radical, y más bien subrayó que no se arrepiente de cualquier propuesta que proteja a los soldados que vigilan la frontera con México.  

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“Sí, creo que debemos asegurar el muro de verdad”, dijo Cain, “y será por medio de una combinación de un muro, tecnología, y posiblemente botas (soldados) en el terreno para las partes más peligrosas”. El antiguo CEO de Godfather’s Pizza concluyó que "teníamos que cerrar la puerta trasera para abrir la puerta de adelante”. 

Pero, ¿a qué se refirió Cain con “cerrar la puerta trasera”?

El empresario afroamericano lo dijo bien claro en el escenario en Nevada: “darles el poder a los estados para hacer lo que el Gobierno Federal no está haciendo”. Esto implica su respaldo tácito a las leyes migratorias  HB56 de Alabama y 1070 de Arizona, las más atroces que se han aprobado en Estados Unidos.  

Por su lado, el Gobernador de Texas, Rick Perry, habló del “imán” que representan los empleos en Estados Unidos, y de ir duramente en contra de los contratistas que le brinden trabajos a quienes no tienen papeles.  

De hecho, en lo que fue quizás el intercambio más personal y contencioso del debate, Perry acusó a Mitt Romney, el antiguo Gobernador de Massachusetts y candidato más fuerte de la contienda, de haber empleado a indocumentados y de ser un “hipócrita” respecto a su política migratoria.  

“Empleaste a ilegales en tu casa y lo supiste durante un año”, reclamó Perry.             

Romney intentó defenderse por medio de una larga explicación: dijo que cuando descubrió -por segunda vez- que una compañía de paisajismo había enviado empleados indocumentados a cortar la grama de su casa los despidió inmediatamente.

Romney agregó que es difícil saber si los contratistas privados emplean indocumentados, y que por ello esboza implementar el sistema E-verify. Sin embargo, el episodio ha sido vergonzoso para Romney desde que el diario The Boston Globe publicó esa historia en diciembre de 2006.  

Perry también fue atacado por su récord migratorio, tanto por el llamado “Texas Dream Act” "que les otorga becas a ciertos estudiantes sin papeles- y por las acusaciones de Romney de que el número de indocumentados en Texas ha aumentado; mientras que se ha mantenido en estados como California y Florida.  

No obstante, el texano, quien hoy tuvo una de las mejores noches en su historial de debate, se mantuvo firme en su postura de construir un “muro virtual”, respaldado por la tecnología de aviones imperceptibles o drones para “impedir el paso de los carteles de la droga, armamento e...indocumentados”, agregó al final titubeando.     

Todos los precandidatos también vacilaron ante la pregunta sobre si apoyaban la enmienda número 14 de la Constitución, que les otorga la ciudadanía a quienes nacen en Estados Unidos.

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Finalmente, Perry aseguró que sí estaba de acuerdo con mantener la enmieda. Pero, la congresista de Minnesota, Michelle Bachmann, dijo que eso se refería a los llamados “bebés ancla” o anchor babies, que consumen recursos del estado. Bachmann aseguró que este tema se tenía que tratar por medio de legislación.  

Ante la pregunta de un miembro de la audiencia, sobre cómo los precandidatos pretendían atraer el voto hispano, el único que pareció dar una respuesta aceptable fue Newt Gingrinch, antiguo vocero de la Cámara Baja, quien dijo que -al igual que los demás- los latinos quieren trabajos, un futuro y el poder proveer para sus familias.  

La comentarista de CNN, María Cardona, concluyó en un análisis post-debate que los republicanos demostraron no saber hablarle a la comunidad latina, y que se evidenció una completa “falta de respeto y falta de comprensión” ante los temas hispanos. 

Cardona destacó que ningún candidato republicano puede ganar la Casa Blanca con menos de 40% del voto hispano.

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