De Kennedy a Clinton: casos emblemáticos de acoso sexual que han sacudido a Washington

En medio de la avalancha de acusaciones de abusos contra hombres de variadas profesiones, hacemos un repaso a los políticos poderosos denunciados por abusar de sus cargos e influencia a la hora de establecer relaciones "inapropiadas" o abusivas con mujeres.

Ha sido un verdadero efecto dominó. Desde que el famoso productor cinematográfico Harvey Weinstein cayó en Hollywood por revelaciones sobre su acoso sexual a jóvenes actrices, diversas figuras poderosas del mundo televisivo y político han comenzado a aparecer en una larga lista de depredadores involucrados en abuso sexual.

Este fin de semana, el congresista más veterano en el Capitolio, el demócrata John Conyers, tuvo que dejar la jefatura del Comité de Finanzas de la Cámara de Representantes, después de que se revelaran acusaciones de acoso en su contra por parte de exmiembros de su equipo. Al igual que él, su compañero demócrata en el Senado, Al Franken, enfrenta una averiguación del Comité de Ética por otros señalamientos sobre "conducta inapropiada".

Antes de que se revelaran los casos de Conyers y Franken, o que se desatara el escándalo en torno al candidato republicano a senador por Alabama, Roy Moore, en el Capitolio se estaba discutiendo mejorar los procedimientos para lidiar con el problema, incluyendo un entrenamiento obligatorio sobre acoso sexual.

De acuerdo con un informe hecho por la publicación The Hill, desde 1997 en el congreso se han cerrrado 268 casos por denuncias de acoso sexual que han implicado el pago de 17 millones dólares, mediante un fondo asignado por el Departamento del Tesoro que es sufragado con dinero de los contribuyentes. Esos acuerdos están sellados por cláusulas de confidencialidad, como el que se reveló contró Conyers.

La semana pasada, la congresista demócrata por California Jackie Speier dijo que sabía de dos miembros actualmente activos del Congreso que han acosado sexualmente a sus empleadas, uno demócrata y otro republicano.

Spier presentó un proyecto de ley que busca reformar el sistema para reportar casos de acoso sexual en el Congreso, mientras la senadora demócrata de Nueva York Kirsten Gillibrand presentó una propuesta similar en la Cámara Alta.

Arma política

“Este tipo de escándalos tienen una larga historia en Estados Unidos”, aseguró a Univision Noticias el historiador y profesor de la Universidad Johns Hopkins, Benjamin Ginsberg, quien afirma que tradicionalmente esa información que aparece en los medios de comunicación es usada como arma política.

“Varios segmentos de los medios están aliados con facciones políticas y están a gusto publicando material polémico de los enemigos de sus aliados políticos. Después de unos meses en general se declara una tregua, debido a que la mayoría de los políticos tienen algo que ocultar”, explicó.

Pero de acuerdo a David Lublin, profesor de gobierno de American University, los medios sociales han llegado a romper esa dinámica.

"Con Internet y los medios sociales es mucho más fácil conectar los puntos. Esto continuará reverberando. En el Capitolio muchos tienden a creer que están en un club de hombres", dijo Lublin a Univision Noticias.

Pese a los episodios que no son reportados oficialmente a las autoridades o los convenios de confidencialidad que son acordados cuando se llega a una indemnización, son muchos los casos de acoso sexual en el mundo de la política que permanecen en secreto. Pero hay algunos que han logrado llegar a la luz pública.

Estos son algunos casos de políticos notables que se han visto envueltos en casos de acoso sexual y cómo marcaron a Washington, al país y sus carreras:

Bill Clinton

En medio del revuelo por las centeneras de denuncias que han surgido en las últimas semanas, algunos han desempolvado uno de los mayores escándalos políticos del siglo XX, el de la relación entre el presidente Bill Clinton (1993-2001) y la becaria de la Casa Blanca Monica Lewinsky a consecuencia del cual el mandatario fue sometido a juicio político tras revelarse que mintió bajo juramento durante la investigación federal.

En 1998 la publicación online Drudge Report informó sobre la relación que entre 1995 y 1996 había mantenido Clinton y Lewinsky, con encuentros en la residencia presidencial de cuya existencia se supo en medio de la investigación del caso Paula Jones, una exempleada de la gobernación de Arkansas que denunció haber sido acosada sexualmente por Clinton cuando éste era gobernador del estado.

En su testimonio durante aquella investigación, se le preguntó al presidente por su relación con Lewinsky y éste la negó, lo que eventualmente llevó al fiscal especial que llevaba varios casos contra la pareja presidencial a abrir uno nuevo, por perjurio.

En diciembre de 1998 el Congreso inició un proceso de juicio político contra el presidente por cargos de perjurio y obstrucción de la justicia, a los que sobrevivió pese a que el Partido Demócrata era minoría ambas cámaras.

Otras mujeres han acusado a Clinton de conductas sexuales agresivas, como Juanita Broaddrick, una voluntaria de campaña a gobernador de 1978 que en 1999 aseguró en una entrevista que fue violada por el entonces candidato en un hotel en Little Rock.

Clinton siempre ha negado las acusaciones y sus simpatizantes indican que la denunciante no dijo haber sido violada cuando fue interrogada por la fiscalía especial que desechó el caso por considerar que había falta de evidencia.

En la campaña presidencial de 2016, cuando Donald Trump enfrentaba a la ex primera dama Hillary Clinton, el republicano respondió a acusaciones en su contra por supuesto acoso sexual reviviendo los señalamientos que se le hicieron en su momento al ex presidente demócrata.

Las denuncias contra Weistein ha llevado incluso a algunos demócratas a revaluar la manera cómo se comportaron durante el caso Lewinsky.

John Fitzgerald Kennedy


El presidente demócrata (1961-1963) fue conocido por sus múltiples amoríos con diferentes mujeres como Marilyn Monroe o Judith Campbell, entre otras. Pero una de ellas, Mimi Alford, tenía sólo 19 años cuando comenzó su trabajo como practicante en la Casa Blanca.

La relación con Alford se conoció en 2003 durante el trabajo de uno de los biógrafos del asesinado mandatario y en 2012 ella publicó sus memorias titulada ' Una vez un secreto: mi amorío con el presidenre John F. Kennedy y sus estragos', en la que describe la relación que empezó en el verano de 1962 hasta la muerte del presidente en Dallas.

En su libro, Alford describió su primer encuentro personal con Kennedy. En su cuarto día de trabajo fue invitada a una fiesta en que estaba presente el mandatario. Luego de varios daiquiris, Kennedy le ofreció un tour del lugar, la llevó a una habitación vacía y comenzó a desvestirla.

Alford aseguró en el libro que varias de sus amistades le preguntaron si no consideraba lo que había pasado como “una violación”. Pero la mujer aseguró que no, ya que ella consintió. Esto a pesar de que por la diferencia de edad entre ambos y el desnivel de sus respectivos cargos calza la definición moderna de abuso de poder con fines sexuales, algo similar a lo que se señala en el caso de Clinton y Lewinsky.

Ted Kennedy


El emblemático senador demócrata, patriarca del clan Kennedy tras los asesinatos de sus hermanos John y Robert, vivió siempre a la sombra del llamado 'incidente de Chappaquiddick', con el que muchos explican por qué nunca logró llegar a la presidencia.

La noche del 18 de julio de 1968, Kennedy conducía ebrio camino a Martha’s Vineyard, el lujoso resort de la familia en las cosas de Massachussets cuando se salió de la vía y cayó en una laguna en la isla de Chappaquiddick.

Mary Jo Kopechne, su asistente, de 28 años, iba en el vehículo. El exsenador logró salir del auto y salvar su vida, mientras ella se ahogó. Kennedy reportó el incidente nueve horas después. Tras declararse culpable de dejar la escena de un accidente, el senador perdió su licencia de conducir por un año.

En este caso no hubo una acusación de acoso sexual de por medio, pero las características que rodearon el suceso, más allá de lo que algunos siguen considerando como un intento de encubrimiento, y el hecho de que Kennedy estaba casado, aún perturban a la élite política en Washington.

Kennedy era llamado el León del Senado. Una de las figuras emblemáticas de la institución, era conocido por su habilidad política e influencia. Pero lo que no fue tan conocido fueron incidentes como 'el sándwich humano' del restaurante La Brasserie, ubicado cerca del Capitolio de Washington, cuando supuestamente Kennedy y el senador Chris Dodd habrían arrinconado y puesto en medio de los dos a una mesera en un salón privado.

Otro incidente fue narrado por la actriz Carrie Fisher en su libro. La mujer describió una cita con Dodd en 1985 donde también asistió Kennedy.

“De pronto el senador Kennedy, sentado frente a mí, me miró con sus ojos aristócratas y me preguntó si pensaba que tendría sexo con Chris en la cita. 'Eso probablemente no pasará', respondí. '¿Tendrías sexo con Chris en una tina caliente', me preguntó el senador Kennedy, quizás como una forma de decir buenas noches”, rememoró la actriz.

Clarence Thomas


Uno de los casos más emblemáticos sobre la interacción entre sexo y poder en EEUU involucra a uno de los jueces de la actual Corte Suprema de Justicia, Clarence Thomas.

Anita Hill, una exempleada de Thomas cuando este era supervisor del Departamento de Educación y la Comisión de Oportunidades Igualitarias, acusó al entonces juez federal de haberla acosado sexualmente, en línea con lo que reveló previamente la publicación de un informe confidencial del FBI.

En octubre de 1991, ante el comité del Senado que analizaba la postulación, Hill dijo que Thomas la había invitado a salir en varias ocasiones y luego de rechazarlo él comenzó a discutir temas sexuales con ella, como referencias a mujeres teniendo sexo con animales o escenas de violaciones.

También le habría descrito su anatomía sexual. Había cuatro mujeres testigos para apoyar la versión de Hill, pero nunca fueron llamadas por los senadores a declarar en las audiencias al final de las cuales Thomas fue confirmado para el cargo de magistrado del Supremo.

Robert Packwood


En 1995 el entonces senador republicano por el estado de Oregon se vio forzado a renunciar a su escaño con la amenaza de expulsión a raíz de una serie de denuncias sobre conducta sexual inapropiada.

Las acusaciones en su contra comenzaron en 1992, cuando una nota de The Washington Post detalló señalamientos de 10 mujeres, entre ellas exempleadas y cabilderas. Eventualmente, en total Packwood fue denunciado por 19 mujeres.

Luego de una extensa investigación, el presidente del Comité de Ética del Senado Mitch McConnell (actual líder de la mayoría en la Cámara Alta) dijo que Packwood tenía un “patrón habitual de abusos, abiertamente sexuales, principalmente dirigidos a miembros de su propio personal u otros cuyos medios de vida estaban relacionados de alguna manera con su poder y autoridad como senador".

Al parecer, fueron extractos de su diario en los que Packwood describía sus interacciones con algunas mujeres y que él mismo presentó al comité, los que verificaron las acusaciones en su contra precipitando la caída del legislador al cabo de tres años de investigaciones.

Aunque los escritos nunca fueron dados a conocer pese a las exigencias de algunos senadores de que las audiencias se hicieran abiertas al público, algunos senadores aseguraron que del diario se podía inferir no solo la verdad de los señalamientos de las denunciantes, sino hasta posibles delitos cometidos por el senador.

Packwood renunció y se internó en una clínica para el tratamiento de alcoholismo para luego desaparecer de la vida pública.

Anthony Weiner


En 2011 el excongresista demócrata de Nueva York Anthony Weiner envió mensajes explícitos, con fotos de él con el torso desnudo y de otras partes de su anatomía sexual, a una de sus seguidoras en su cuenta de Twitter.

En su primera reacción, Weiner aseguró que su cuenta había sido hackeada, pero al final reconoció la autoría de los mensajes y expresó que había tenido ese tipo de intercambios con al menos seis mujeres en los últimos tres años. Finalmente renunció a su cargo en junio de 2011.

Weiner trató de mostrar una imagen rehabilitada, al lado de su esposa Huma Abedin, mano derecha de Hillary Clinton, y en 2013 se postuló al cargo de alcalde de Nueva York, Pero el excongresista continuó con su conducta anterior, ahora bajo el alias de Carlos Danger, con una mujer de 22 años.

Con la revelación de nuevos episodios de 'sexting', en 2016 Abedin, entonces integrante principal de la campaña presidencial de Clinton, anunció su separación de Weiner, algo que conduciría finalmente al divorcio de la pareja.

Tras ser sometido a proceso judicial, el 19 de mayo de 2017 Weiner se declaró culpable de transmitir material obsceno a un menor. Fue sentenciado a 21 meses en prisión que empezó a cumplir en noviembre en un centro de rehabilitación en Massachussets y quedará registrado como un ofensor sexual para siempre.

Herman Cain


Durante la campaña por la nominación presidencial republicana de 2011 dos mujeres, Sharon Bialek y Karen Kraushaar, denunciaron al empresario Herman Cain por supuesto comportamiento sexual sugestivo cuando el aspirante era director de la Asociación Nacional de Restaurantes.

Ambas firmaron acuerdos que protegían al empresario. Cain desestimó las acusaciones como “falsas”. Luego dos mujeres más cuyos nombres nunca se hicieron públicos se sumaron a las acusaciones contra el candidato, quien llegó a ser uno de los favoritos en un punto de aquella contienda que finalmente ganó John McCain

El 28 de noviembre de 2011 Ginger White acusó a Cain de tener una relación extramarital con ella. Aunque el político también negó la acusación, poco después terminó con su carrera por la presidencia, tras haber bajado fuertemente en las encuestas.

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