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Padres contra la obesidad

Padres contra la obesidad

Un grupo de padres combate la epidemia de obesidad en los niños tratando de cambiar las costumbres alimenticias en las escuelas.

Un gran problema entre los latinos

CHICAGO, Illinois -Un grupo de padres hispanos combate la epidemia de obesidad, particularmente entre los niños, tratando de cambiar las costumbres alimenticias en las escuelas públicas de Chicago.Según un informe del pasado julio de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), uno de cada cuatro estadounidenses padece obesidad, con las consecuencia para la salud que ello conlleva.

Según el estudio, para el que se encuestaron a más de 350,000 adultos de todo el país en 2007, el 26 por ciento de los consultados era obesos.

De ellos, el 36 por ciento era afroamericano, frente al 28.5 por ciento de latinos y el 24.5 por ciento de anglos.

Un estudio anterior, del 2006, de Kaiser Health Policy, reveló que de 2,452 niños nacidos en 75 hospitales del país, el 18 por ciento estaba obesos para la edad de tres años, el porcentaje entre los niños latinos era de 25 por ciento.

"Sí, estamos preocupados por la epidemia de obesidad en Chicago y a través del país", dijo Guillermo Gómez, coordinador en esta ciudad de la Campaña Para Escuelas Saludables, una iniciativa que busca cambiar las costumbres relacionadas con el ejercicio y la nutrición, especialmente de las escuelas públicas en los barrios hispanos porque la obesidad afecta a esta comunidad desproporcionadamente.

Con esta campaña, se ha logrado desde 2006 que 34 escuelas públicas en los barrios latinos y afroamericanos adopten una política saludable respecto a la nutrición y al ejercicio dentro del plantel.

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Así, las Escuelas Públicas de Chicago no ofrecen leche con altos niveles de grasa, no permiten la venta de sodas y ofrecen más frutas y verduras a los estudiantes.

Además, padres, maestros y trabajadores en cada escuela participan en crear clases de nutrición, salud y educación física.

"Al principio, muchos directores de escuela nos decían: nosotros no tenemos el tiempo, tenemos otras prioridades", señaló Gómez. "Pero ahora continuamos trabajando y corriendo la voz."

Aunque hay 400 escuelas en la ciudad, el coordinador interpreta como una señal positiva que algunas ya hayan comenzado a cambiar.

En cada una de las 24 escuelas, dijo Gómez, se ha creado un equipo llamado Padres Unidos Para Escuelas Saludables para implementar un plan de bienestar.

Con el director como titular, tanto padres como la enfermera, el equipo de la cafetería escolar y miembros del concejo escolar buscan acabar con costumbres como que los estudiantes no tengan recreo.

En el barrio hispano de la Villita, en la Escuela McCormick, un equipo similar ha trabajado un año y algunos cambios se empiezan a ver.

"En La Villita tenemos un problema con la obesidad infantil", dijo Abraham Dueñas, miembro del concejo escolar de McCormick. "En la escuela prohibimos la comida chatarra, las papitas y los jugos pintados con color artificial", agregó.

El concepto del recreo desapareció hace 25 años en la ciudad, pero con esta campaña éste fue lo primero que se introdujo dos veces por semana, "para que los maestros sacaran a los niños al patio a hacer ejercicio", afirmó Dueñas.

"Ahora en las juntas de la escuela ya no se sirven donuts, sólo cosas saludables" , añadió Dueñas, quien resaltó que incluso algunos padres han empezado a cambiar recetas caseras y otros sustituyen en las fiestas los dulces de las piñatas por juguetes.

Jovita Flores, una entrenadora de los equipos de padres y maestros, dijo que la meta es enseñar a los padres qué están haciendo "mal" en torno a la nutrición para que lo puedan cambiar.

Para este propósito, los padres hacen un entrenamiento de cuatro días.

"Hacemos un inventario de lo que estamos comiendo, incluso hacemos un recorrido por las tiendas de nuestros barrios y les pedimos que vendan cosas más saludables", comentó.

En las clases de ejercicios, indicó Flores, los padres y maestros aprenden que ellos, además de comer saludable, también se tienen que mantener activos para combatir la obesidad.

De lo contrario, advierte, los riesgos de la obesidad son muy serios porque puede ocasionar la diabetes, tensión alta, altos niveles de colesterol y hasta ataques al corazón.

"Con la rebaja de ingredientes con azúcar en su dieta, hasta los estudiantes están menos inquietos en las clases", finalizó la entrenadora.

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