Los venezolanos quieren trabajar el viernes, tener sexo y cepillarse los dientes

“Los venezolanos quieren vivir en un país donde el presidente no esté contando en cuánto tiempo te bañas”.
Opinión
Presentadora y corresponsal de Univision Noticias y Fusion
2016-04-08T09:34:12-04:00


El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que los empleados públicos del país no trabajarán los viernes de los próximos dos meses para reducir el consumo de electricidad.

No estamos hablando de tres gatos. Venezuela es un país donde la empresa estatal de petróleo domina la economía y el gobierno trata de resolver el problema del desempleo creando nuevos ministerios (hay 32 en total, más que en cualquier otro país del mundo). Por ello, los empleados públicos son casi 3 millones de personas o 10% de la población.

¿La medida podría aliviar la crisis eléctrica que atraviesa el país? Nada que ver, como están diciendo los venezolanos en redes sociales. La gente se irá a su casa y encenderá la luz y el aire acondicionado, si les funcionan.

Pero las consecuencias a largo plazo son mucho más preocupantes. El decreto de Maduro revela un apagón generalizado en Venezuela. El que se vaya de último, que apague la luz.

La nueva medida de emergencia viene tras la decisión del gobierno de darles a los trabajadores una semana completa durante el feriado de Semana Santa para ahorrar electricidad. Y en febrero, se limitaron las horas de más de 100 centros comerciales en todo el país.

Tampoco sabemos qué va a pasar con los hospitales y las escuelas. Mi cuñada me dijo que el preescolar de su hijo les mandó a decir a los padres que cerraban hasta nuevo aviso. Una de las clínicas privadas más importantes de Caracas, el Centro Médico Docente La Trinidad, les envió el siguiente comunicado a sus pacientes:

A la madrastra de una amiga la devolvieron de esta clínica después de haberle dicho que llegara a las 6 a.m. para su tratamiento contra el cáncer.

La crisis es tan grave que la gente ni siquiera puede tener sexo para pasar el rato, dada la escasez de anticonceptivos. El partido opositor “Un Nuevo Tiempo” está denunciando que sólo hay medicinas antirretrovirales para tratar el VIH hasta julio. También está el virus del Zika que tiene a las mujeres jóvenes aterrorizadas. Algunas han sufrido abortos hasta después de las 17 semanas.

No hay excusa para que esto esté pasando en un país con las reservas petroleras más grandes del mundo. Pero lo que es peor es la patética respuesta del gobierno, propia de un régimen comunista del siglo pasado, cuya incompetencia se esconde con lo absurdo.

Esta semana Maduro dijo que los venezolanos deben hacer “pequeños cambios” en sus rutinas, como usar un tendedero en lugar de encender la secadora, y les pidió a las mujeres —en un país donde reina la belleza— que no usen el secador para el pelo.

“Las mujeres deben usar menos secadora de cabello para ahorrar luz. Una mujer se ve más bonita cuando se peina con los dedos. De manera natural”, dijo Maduro. No es exactamente lo que quieres escuchar de tu presidente en un momento de crisis.

A comienzos del año, la Ministra de Salud, Luisana Melo, dijo que había escasez de pasta de dientes en Venezuela porque la gente se cepilla los dientes tres veces al día, cuando “con una vez es más que suficiente”.

Asimismo también afirmó que esta cultura de cepillarse tantas veces al día se debe a una campaña promovida por “odontólogos malintencionados” y el “capitalismo salvaje”.

Este es el legado de Hugo Chávez. Recordemos su llamado a que los venezolanos se bañaran en solo tres minutos cuando otra crisis eléctrica afectó al país en el 2009.

“Yo lo hago y no quedo hediondo,” reveló el difunto Presidente en aquella oportunidad. “No estamos en tiempos de jacuzzi, vamos a ahorrar agua y energía eléctrica”, dijo. Luego aseveró que los venezolanos tampoco deberían “cantar en la ducha”.

Dado el panorama, no es sorpresa que Venezuela haya quedado como el país más miserable del planeta por tercer año consecutivo, según un análisis del Instituto Cato. Este gobierno está apagando a Venezuela y a cambio nos quieren dar un viernes libre.

Los venezolanos quieren cepillarse los dientes tres veces al día.

Quieren tener sexo. Quieren tener hijos.

Quieren cantar en la ducha, secarse el pelo y trabajar los viernes.

En resumen, quieren vivir en un país normal donde la gente no piense en irse todos los días. Un país donde el presidente no esté contando en cuánto tiempo te bañas, cómo es tu higiene bucal o cuántos días trabajas a la semana.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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