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México

Opinión | Si era o no penal ya no importa, pero tienen que dejar de llorar para crecer

A casi cuatro años del supuesto atraco contra el Tri en el Mundial de Brasil, los mexicanos todavía siguen con su cantinela del @NoEraPenal. Desde el planeta futbolero, y cansados de escucharlos, les pedimos que ya lo dejen ir.
20 Mar 2018 – 3:24 PM EDT

Cada vez que se habla de los mundiales, de un partido entre México y Holanda, se le hace una entrevista a Arjen Robben o cualquier referencia a los Países Bajos, aunque sea la ponderada Zona Roja, empieza la cantinela del 'No Era Penal'. Se le crearon memes, hashtags, pósters, banderas y se generó una industria floreciente a su alrededor. Hasta se celebran aniversarios sobre el supuesto gran robo del siglo, e incluso hay un mexicano que tuiteó todos los días, desde aquel 29 de junio del 2014, para reclamar por el presunto atraco.

Señores mexicanos, ya basta por favor. Les hacemos un llamado a la solidaridad: dejen ir ese penal de una buena vez. Se lo pedimos de todo corazón los demás amantes del fútbol de todo el mundo. Y no es que estemos cansados, que sí lo estamos, de escucharlos quejarse sobre lo que cobró el árbitro portugués Pedro Proença, otro protagonista que fue colocado a la altura de Satán. Deben dejar ir esa acción para poder crecer. De lo contrario quedarán atascados en un pasado que aventuraban como glorioso, aunque hipotético, ya que no se sabía hasta dónde habría llegado ese Tri en el Mundial de Brasil si hubiera pasado a Holanda.

Los argentinos también supimos llorar durante un tiempo por un penal en un Mundial. La gran diferencia es que fue en una final, no en los octavos como en este caso. Era Italia 90, Roberto Sensini fue al piso a tapar a tratar de tapar la escapada de Rudi Vöeller y el silbante marcó una falta que fue, al menos, discutible. Y aclaro, por si acaso, que el hecho de que el árbitro haya sido el mexicano Edgardo Codesal no influye ni en una coma en estas líneas. Nosotros también pataleamos, hicimos rabietas, protestamos, inundamos las redes sociales y nos hicimos oir en cuanto medio tuvimos al alcance. Pero el llanto no duró tanto como estas lágrimas derramadas por Robben, el duelo por el despojo se fue apagando porque había otras cosas por las que pelear, nuevos objetivos deportivos. Había revancha.

Sé que la última imagen es la que cuenta, pero no cuando esa imagen ya está borroneada por el paso de casi cuatro años. Salgan del papel de víctimas, olvídense de 'Rafa' Márquez y ese pie derecho que hizo contacto con Robben. Dejen de lado la impotencia que les generó la escandalosa exageración que hizo el delantero holandés. Entierren la desazón que sintieron cuando Huntelaar puso el 2-1 final en tiempo de descuento al cobrar esa falta. Todo eso es pasado. Si no lo dejan atrás, si no se sacan esa pesada mochila, jamás alcanzarán el ansiado y tan demorado quinto partido.

El pueblo mexicano demoniza a Robben por una acción tan futbolera como el fútbol mismo, no muy distante de las simulaciones que hoy hace el 'Chucky' Lozano. Dos cracks, como tantos otros, con la picardía suficiente para aprovechar ventajas y fallas humanas antes de que llegue el VAR para erradicarlas.

No voy a caer en la tentación de sentenciar si era o no penal. Primero porque si llegaron hasta aquí en la lectura -y se les agradece por eso- no es importante. Segundo porque no cambiaría nada. Fue pitado, punto. Y que sea final.

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