publicidad
La revuelta egipcia contra el presidente Hosni Mubarak se extiende por todo el país luego de tres semanas de constante presión para que renuncie el mandatario y se convoque a elecciones libres.

Revuelta egipcia ganó batalla de internet

Revuelta egipcia ganó batalla de internet

Los partidarios del presidente egipcio Hosni Mubarak se lanzan a Internet para defender al país frente a sus detractores, pero inmediatamente se ven sumergidos por un ejército de activistas contra el régimen.

La revuelta egipcia contra el presidente Hosni Mubarak se extiende por t...
La revuelta egipcia contra el presidente Hosni Mubarak se extiende por todo el país luego de tres semanas de constante presión para que renuncie el mandatario y se convoque a elecciones libres.

Movimiento opositor a Mubarak se fortalece en todo el país

EL CAIRO - Los partidarios del presidente egipcio, Hosni Mubarak, se lanzan a Internet para defender al país frente a sus detractores, pero inmediatamente se ven sumergidos por un ejército de activistas contra el régimen decididos a no ceder en esta guerra de los teclados.

Durante años, críticos y manifestantes contra el régimen egipcio eran constantemente asfixiados por los poderosos servicios de seguridad, pero ante la sorpresa general, unos tecleos fueron suficientes para lanzar el movimiento de protesta contra el presidente Mubarak, el más poderoso en las tres décadas que lleva en el poder.

Pisándole los talones a la revuelta popular tunecina, que logró tumbar la presidencia de Zine El Abidine Ben Alí (que gobernó más de 30 años) , los jóvenes adversarios de Mubarak se adueñaron rápidamente de la red, via Facebook o Twitter, para federar a los partidarios de la democracia.

publicidad

Guerra sin cuartel

Los leales al presidente egipcio no tardaron en emprender el contraataque. Las páginas Facebook que llaman a manifestar fueron rápidamente asaltadas con comentarios rabiosos acusando a los contestatarios de ser antipatriotas, o incluso de estar a sueldo de regímenes extranjeros.

"Estoy seguro de que ustedes están apoyados por los sionistas, el Hamas o el Hezbolá", dijo Ahmed Shekoo en la página dedicada a Jaled Said, un joven golpeado a muerte por policías que se convirtió en símbolo de la lucha contra la violencia policial.

Otros no dudan en tratar a los manifestantes de "hijos de p... que tratan de desestabilizar al país".

Algunos juegan las cartas de la emoción.

Nacionalismo a flor de piel

Una internauta llamada "Ana Nana" invita al presidente egipcio a refugiarse en su "modesta casa", mientras que otra mujer lo defiende: "Trabajó por su país durante 30 años".

Las batallas en la red, reflejos de la calle, se intensificaron a medida que aumentaba la violencia de los enfrentamientos en Egipto, llevando a los contestatarios a denunciar una campaña en Internet orquestada por el régimen.

El 2 y el 3 de febrero, combates entre partidarios y adversarios del poder provocaron 11 muertos y miles de heridos.

Durante esos dos días "hubo muchos comentarios en los que se atacaba violentamente a los manifestantes, pero bajó la cantidad" a partir del 4 de febrero, subrayó Salah Mohammed, un opositor afiliado a los Hermanos Musulmanes.

"Crean muchas falsas cuentas, adhieren a grupos contra Mubarak y luego empiezan a escribir cualquier cosa", considera Ahmed Zahran, un cibermilitante. Pero "sus comentarios son por lo regular muy agresivos, lo que hace posible reconocerlos rápidamente".

Paso al costado

Un portavoz del Partido Nacional Demócrata (PND) negó la existencia de una campaña centralizada, calificando a esas reacciones de "esfuerzo espontáneo de la juventud".

Pero por cada mensaje a favor de Mubarak, los contestatarios escriben diez mensajes de respuesta.

"Cuando alguien enviaba un comentario contra las protestas, nos organizábamos para responderle", explicó a la AFP Ibrahim, un ingeniero informático.

El 28 de enero, el gobierno empleó grandes recursos cortando el acceso a Internet, esperando así quebrar el movimiento en un país que tiene 23 millones de internautas regulares u ocasionales, o sea la cuarta parte de la población.

El bloqueo duró cinco días y en ese lapso de tiempo Google y Twitter instalaron un sistema que permitía a los egipcios enviar mensajes por esos sitios con ayuda del teléfono.

Luego se restableció la conexión y los contestatarios volvieron a colocarse frente a sus pantallas.

Y la dimensión Internet de la sublevación egipcia volvió a tener protagonismo el martes con la recepción triunfal en la plaza Tahrir del cibermilitante Wael Ghonim, liberado el lunes, luego de estar detenido durante 12 días.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad