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Mueren cuatro soldados estadounidenses tras estallido de bomba en Afganistán.

Mueren cuatro soldados estadounidenses tras estallido de bomba en Afganistán.

Una carga explosiva detonada al pie de una carretera en el sur de Afganistán mató el martes a cuatro soldados de EU.

Dieron escasos detalles

KABUL - Una carga explosiva detonada al pie de una carretera en el sur de Afganistán mató el martes a cuatro soldados estadounidenses, según el alto mando.

La teniente Christine Sidenstricker, vocera del alto mando, dijo que los cuatro murieron en el sur del país a causa de la explosión, pero no dio más detalles.

Con estas 4 suman 41 las muertes de soldados estadounidenses caídos en Afganistán en lo que va de mes, el segundo más mortífero desde la invasión encabezada por Estados Unidos en el 2001.

El mes pasado murieron 44 soldados de Estados Unidos.

La violencia talibán ha aumentado en los últimos tres años, pese a que Estados Unidos tiene más de 60 mil soldados en el país, cifra récord.

Futuro incierto para EU

Ahora que los militares dicen que la situación en Afganistán es inquietante, Barack Obama encara dos opciones poco atractivas: enviar más efectivos para combatir a un enemigo que no cede o mantener los 68 mil soldados que ha estacionado allí y sufrir las consecuencias si esa cantidad resulta no ser suficiente.

El almirante Mike Mullen dijo el domingo que la situación en Afganistán es "grave y se deteriora cada vez más", pero se abstuvo de comentar si hacen falta más soldados.

"Afganistán es vulnerable y el Talibán y los extremistas podrían apoderarse del país de nuevo; esa amenaza no va a desaparecer", manifestó.

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Completan informe clave

El general del ejército Stanley McChrystal, jefe de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, está completando un análisis de la situación, pero que no abordará el tema de los efectivos, según Mullen, quien es el comandante en jefe del estado mayor conjunto.

En privado, los jefes militares especulan que McChrystal podría solicitar otros 20 mil soldados y ya hay quienes están hablando de resistir pedidos de efectivos adicionales.

"Creo que se le está haciendo mucha presión al general McChrystal para que reduzca esos estimados", declaró el senador republicano John McCain, en una entrevista televisada el domingo en el programa de ABC "This Week". "No creo que (las presiones) vengan necesariamente del presidente, sino de gente a su alrededor y de otras personas que no quieren que haya un aumento significativo de efectivos allí".

Nueve años de guerra

Mullen se mostró preocupado por la falta de apoyo entre la opinión pública al comenzar el noveno año de compromisos militares de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán e Irak.

En presentaciones televisivas conjuntas, Mullen y el embajador estadounidense Karl Eikenberry declararon la semana pasada que las elecciones presidenciales de Afganistán habían sido históricas a la luz de las amenazas que había para todo aquél que acudiese a las urnas. Podrían pasar varias semanas antes de que se conozca el vencedor en un proceso en el que abundaron las denuncias de fraude.

Hace tres años, Estados Unidos tenía 20 mil soldados en Afganistán. Hoy tiene tres veces esa cifra y hacia fines del año en curso habrá 68 mil efectivos, cuando se complete la llegada de 17 mil hombres dispuesta por Obama en marzo.

Otros 4 mil solados adicionales ayudarán a entrenar a los militares afganos.

Parte de la estrategia

Mullen sostuvo que hay que revertir la situación de inseguridad en los próximos 12 a 18 meses.

"Considero que (la situación) es grave y se deteriora cada vez más. Como vengo diciendo desde hace un par de años, la insurgencia del Talibán ha mejorado y se ha hecho más sofisticada", afirmó.

Poco más de la mitad de las personas que participaron en una consulta del Washington Post-ABC News dada a conocer la semana pasada opinó que no se justifican los sacrificios de la ocupación de Afganistán.

Tras la reconciliación

Los líderes locales en Afganistán le dijeron el lunes al comandante de la Infantería de Marina estadounidense que planean acelerar sus esfuerzos para reconciliarse con los mandos medios del Talibán en la provincia de Helmand, el bastión de los extremistas en el sur del país y donde las tropas norteamericanas iniciaron una vasta ofensiva en semanas recientes.

Funcionarios militares estadounidenses tienen pocas esperanzas de un acuerdo de tregua con los líderes del Talibán, pero funcionarios afganos dicen que están buscando atraer a los que algunos llaman "talibanes de 10 dólares": jefes locales que son contratados para combatir del lado del Talibán.

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"Hemos visto que ellos también están interesados, que los talibanes de nivel intermedio también están interesados en la reconciliación", dijo el lunes el gobernador de Helmand, Gullab Mangal Mangal.

El proyecto principal

Durante reuniones con el general estadounidense James Conway, comandante de la Infantería de Marina, Mangal dijo que con las recientes elecciones presidenciales ya concluidas, él está comenzando a trabajar en una estrategia de reconciliación.

"Las elecciones presidenciales fueron el proyecto principal. Estamos trabajando duramente en ello", dijo Mangal. "Después de esto, vamos a hacer todo lo posible por trabajar en la reconciliación".

Conway estaba en Afganistán para reunirse con soldados estadounidenses y analizar con otros funcionarios militares si necesita enviar más infantes de marina.

La última batalla

Las tropas estadounidenses han estado peleando contra el Talibán en Helmand desde hace tres semanas. Apenas antes de los comicios de la semana pasada, 400 marines lanzaron una nueva operación para desalojar a las fuerzas del Talibán de una ciudad de Helmand.

Mangal y Conway coincidieron en que se necesitaban fuerzas afganas de seguridad en el sur, una decisión que Mangal dijo sería tomada en Kabul.

Buscaron además asegurarse que se evacuen a los civiles de aldeas antes de operaciones de los infantes de marina. Los extremistas a menudo emplean a los civiles como escudos o les mantienen como rehenes en un intento por culpar de las muertes a las fuerzas estadounidenses y de la OTAN.

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Más tarde, en un castillo en Khan Neshin, un líder afgano local le dijo a Conway que las tropas ya habían desalojado al Talibán de su distrito. Ahora, dijo Massud Achmad Rassouli Balouchi, el gobernador del distrito de Khan Neshin, los residentes desean saber cuánto tiempo más permanecerían los soldados para impedir el regreso de los extremistas.

Conway dijo que sus tropas se quedarían mientras fuese necesario.

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