publicidad

Incierto paradero de los 14 espías de EU y Rusia intercambiados en Viena

Incierto paradero de los 14 espías de EU y Rusia intercambiados en Viena

Los 14 espías protagonistas el viernes de un novelesco intercambio en Viena entre Moscú y Washington, tienen una nueva vida.

Destino secreto

MOSCU - Los 14 espías protagonistas el viernes de un novelesco intercambio en Viena entre Moscú y Washington, el más importante desde la Guerra Fría, comenzaban este sábado una nueva vida en Rusia o en Occidente, pero el misterio sigue rondando sobre su localización exacta.

Los 10 agentes del Kremlin expulsados por Washington están dando parte, según las informaciones de prensa, en el cuartel general del servicio de inteligencia exterior (SVR) en Moscú, mientras se cree que los cuatro deportados rusos están en Gran Bretaña o en Estados Unidos.

Igor Sutiagin, un experto ruso en armas entregado por Moscú, se encuentra en un hotel en algún lugar de Gran Bretaña, sin visa y aún con la ropa que usaba en la prisión rusa, dijo su hermano Dimitri Sutiagin a la AFP este sábado.

Con Sutiagin se encontraba otro de los cuatro ciudadanos rusos condenados por espiar para Occidente y deportados en este intercambio, dijo Dimitri añadiendo que ignora el nombre de la otra persona.

El experto en armas estratégicas "llamó a su esposa, dijo que se encontraba en una pequeña localidad cerca de Londres", precisó.

Datos del vuelo

Igor Sutiagin, detenido en 1999 y condenado en 2004 a 15 años de prisión por haber transmitido informaciones secretas sobre el sistema de defensa nuclear ruso a una empresa británica utilizada como cobertura por la CIA, no tiene, tras su indulto y expulsión, la intención de pedir asilo político en Gran Bretaña por el momento, indicó su hermano.

publicidad

"No hará ninguna declaración sobre su regreso de Rusia ni sobre su pedido de asilo hasta que no pueda evaluar la situación", indicó Dimitri a la radio Eco de Moscú.

Las autoridades británicas se rehusaron a hacer comentarios este sábado.

La prensa británica anunció que el avión que transportaba a los cuatro rusos había hecho una escala en una base militar del centro de Gran Bretaña antes de aterrizar el viernes por la noche en Washington.

Según la misma fuente, Sutiagin y Seguei Skripal, un ex coronel de los servicios de inteligencia militares, condenado a 13 años de detención por haber trabajo para los servicios secretos británicos, descendieron del avión en Gran Bretaña.

Silencio en Rusia

En Rusia, la televisión controlada por el Estado perdió bruscamente el interés por este caso que fascinó a la prensa durante dos semanas.

Los principales canales de televisión dedicaron sus informativos a un tornado que azotó la región de San Petersburgo o a las celebraciones de los 60 años del presidente ucraniano, Victor Ianukovich, y no mencionaron el devenir de los diez espías.

Según el periódico en internet gazeta.ru, los espías fueron llevados el viernes a su llegada a Rusia al estado mayor del servicio secreto exterior (SVR).

"No comentamos esos acontecimientos", reaccionó un vocero del SVR interrogado por la AFP.

Llamada de Chapman

Según una página de internet de informaciones sensacionalistas, lifenews.ru, al menos una de los diez agentes, Anna Chapman, de 28 años, cuyos detalles sobre su vida sexual, con fotos que la ilustraban, fascinó a la prensa, contactó a su familia desde que llegó.

"Anna llamó a su hermana desde el aeropuerto (moscovita) de Domodedovo y dijo unas palabras: 'todo va bien, aterrizamos'", escribió el sitio internet citando a un amigo de la familia.

El avión que transportaba a los diez espías rusos llegó el viernes por la tarde al aeropuerto de Domodedovo. Los diez subieron allí a dos minibuses que partieron hacia una dirección desconocida.

El intercambio de espías sin precedentes desde el fin de la Guerra Fría se produjo el viernes en el aeropuerto de Viena, un caso que ilustra la voluntad de Washington y de Moscú de seguir adelante con la "reactivación" de sus relaciones.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad