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La Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE) de Estados Unidos estimó que en el año fiscal 2010 deportará unas 400 mil personas.

Grupos pro inmigrantes de EU piden corregir o eliminar el programa 287(g)

Grupos pro inmigrantes de EU piden corregir o eliminar el programa 287(g)

Grupos pro inmigrantes piden al gobierno del Presidente BarackObama que haga cambios o elimine el plan 287(g).

La Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE) de Estados Unidos estim...
La Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (ICE) de Estados Unidos estimó que en el año fiscal 2010 deportará unas 400 mil personas.

Programa cuestionado

WASHINGTON - Grupos pro inmigrantes exigieron el lunes al gobierno federal estadounidense que realice cambios inmediatos o ponga fin a los acuerdos alcanzados entre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y las agencias de policía local (estatal y municipal) para que sus agentes ejerzan funciones como funcionarios del servicio de inmigración.

La petición surgió tras la emisión el viernes de la semana pasada de un informe federal que evalúa el funcionamiento del programa 287(g), aprobado por el Congreso en 1996, pero que había permanecido dormido hasta un año después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, cuando el Departamento de Justicia -entonces a cargo del servicio de inmigración- lo activó por razones de seguridad nacional.

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Según el informe, elaborado sobre la base de entrevistas con agentes y empleados, observación directa y documentos, concluye que la agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, una de las 23 que integran el DHS)) "no ha instituido controles para promover la efectividad de las operaciones y enfrentar los riesgos relacionados" con este programa.

Agrega la investigación que ICE "no asegura que los recursos se dirigen a los extranjeros que suponen el mayor riesgo para la seguridad pública y la comunidad", y que sólo un 9% del conjunto de detenciones tomadas como muestra afectaban a inmigrantes con un historial criminal catalogado como de máximo riesgo para la seguridad pública.

Esta clase de individuos (que integraban el 9% analizado) poseían cargos por delitos graves de drogas o violencia tales como asesinatos, robos o violaciones de tipo sexual.

Faltas menores

Pero el estudio advierte que la mayoría de las detenciones entran en los dos niveles inferiores de riesgo, que se aplican a delitos menores de droga, fraude o lavado de dinero o a otros tipos o clases de ofensas, reportó la Agencia Española de Noticias ( EFE).

El documento detalla que casos como el de un inmigrante víctima de un accidente de tráfico que, sin ningún cargo ni delito, fue remitida a un centro de detención por policías locales a la espera de que agentes federales del ICE llegaran a ese centro para determinar su estatus migratorio en Estados Unidos.

Otros fallos detectados en el reporte corresponden a la falta de comités de supervisión periódica, la inconsistente formación y preparación de agentes y el uso de la autorización federal para detenciones de inmigrantes indocumentados cuando los acuerdos los limitan a tareas de identificación.

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La Raza fustiga

El Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la mayor organización hispana de Estados Unidos, lamentó las conclusiones del informe y pidió al gobierno del presidente Barack Obama que corrija o elimine de inmediato el plan, aprobado en 1996 y vigente desde mediados de 2002.

Clarissa Martínez De Castro, directora de Inmigración y Campañas Nacionales del Consejo Nacional de la Raza, lamentó que las conclusiones del informe corroboran las advertencias de su organización sobre el polémico plan de arrestos de inmigrantes sin papeles.

"Sin blancos fijos y con medidas que no garantizan un trabajo de investigación criminal efectivo, el ICE no puede asegurar que el programa 287(g) cumpla su propósito", anotó Martínez. "Es momento de evitar que se sigan desviando recursos propios de las leyes criminales hacia estrategias defectuosas de un sistema de inmigración inservible".

Crece la preocupación

Martínez agregó que "el informe del DHS es una evidencia más de la conclusión a la que han llegado el NCLR, el Congreso Hispanos y muchos estadounidenses: detenciones y deportaciones masivas no solucionarán las falencias de nuestro sistema migratorio. Es hora de que el Congreso, el Presidente y el DHS den una solución real, una reforma migratoria integral", observó.

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A su vez, el director ejecutivo del Centro para el Cambio Comunitario, Deepak Bhargava, lamentó que "no es la primera vez que una investigación de la prácticas de esta agencia ha encontrado fallos en la implementación y supervisión del programa 287(g)".

"Es alarmante la lista de deficiencias de la agencia, que resultan en separaciones familiares, detenciones de gente buscando amparo y pérdida de confianza con la agencia cuya responsabilidad es mantener al país seguro", denunció.

El informe propone 33 recomendaciones a ICE, que han sido aceptadas por la agencia, excepto la referida a proveer información sobre las circunstancias, la raza o etnia de los detenidos durante los arrestos.

Martínez subrayó que a La Raza no le gusta decir "te lo dije", pero recalcó que las conclusiones del informe obligan a levantar nuevamente una voz de alarma a la comunidad inmigrante.

Replanteado en 2009

Si bien el programa 287(g) fue activado bajo el gobierno del ex presidente George W. Bush (2001-2009), a mediados del año pasado la administración de Barack Obama anunció cambios y modificaciones, pero las criticas no han desaparecido.

El DHS aseguró que el objetivo del programa seguía siendo detener y deportar a extranjeros con antecedentes criminales, entre ellos unos 540 mil con orden de deportación vigente. Pero con una importante diferencia, recalcó: esta vez se procederá bajo un solo reglamento en los 50 estados del país.

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De esta forma, apuntó, se evitará que se cometan detenciones arbitrarias y se elimine el debido proceso a los extranjeros que permanecen indocumentados, permitiéndoles su día en corte tal y como lo señala la Constitución, compromiso que según el último reporte y las evaluaciones de La Raza y el Centro para el Cambio Comunitario, continúa en veremos.

De qué se trata

La Sección 287(g) faculta al DHS a establecer acuerdos con las policías locales (estatales y municipales) para que sus agentes actúen como agentes de inmigración y ayuden en la tarea de vigilar y controlar la inmigración indocumentada en Estados Unidos.

A mediados de 2002, el entonces Secretario de Justicia, John Aschcroft (bajo cuyo mando se encontraba el entonces Servicio de Inmigración y Naturalización -INS-), anunció que activaba la dormida sección y que además agregaba a la base de datos del National Crime Information Center (NCIC) los nombres de unos 640 mil indocumentados con orden final de deportación y que decidieron quedarse en Estados Unidos.

La permanencia indocumentada en Estados Unidos es una falta de carácter civil, pero la violación de una orden final de deportación final es un crimen, según la ley.

Clima de inquietud

La decisión de activar la Sección 287(g), sin embargo, saltó las alarmas en decenas de agencias locales de policía que advirtieron en la medida una amenaza que puede echar por tierra el trabajo acumulado durante más de 30 años con comunidades de inmigrantes para combatir el crimen.

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Tal fue el caso del Community Policing Consortium, una asociación de organizaciones nacionales de policía, que dijo por4 primera vez en 2003 que el plan del gobierno federal amenaza con romper la confianza establecida entre la policía y los ciudadanos.

La entidad afirmó en varias ocasiones que la relación construida con años de esfuerzo ha permitido combatir el crimen y garantizar la seguridad pública.

Según informes de varias agencias municipales, los esfuerzos hechos en la última década para ganar la confianza de las comunidades de inmigrantes marcaron una notable diferencia: el crimen descendió. Pero tras la puesta en vigor de la medida, en 2003, la Asociación de Jefes de Policía de las principales ciudades de Estados Unidos reveló que el nuevo papel que tendrían que desempeñar sus agentes (como agentes de inmigración) tendría un efecto negativo.

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