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Rebeldes libios que combaten contra el gobierno de Muamar Gadafi tripulan una camioneta con una ametralladora antiaérea en las cercanías de la frontera con Egipto.

Gadafi puso en jaque a tropas rebeldes

Gadafi puso en jaque a tropas rebeldes

Cientos de ciudadanos libios huyeron este miércoles hacia la frontera de Egipto por temor al avance de las fuerzas leales a Muammar Gadafi hacia Bengasi (este), bastión de la rebelión contra el régimen.

Rebeldes libios que combaten contra el gobierno de Muamar Gadafi tripula...
Rebeldes libios que combaten contra el gobierno de Muamar Gadafi tripulan una camioneta con una ametralladora antiaérea en las cercanías de la frontera con Egipto.

Cientos de ciudadanos libios huyen hacia Egipto

SALLUM, Egipto - Cientos de ciudadanos libios huyeron este miércoles hacia la frontera de Egipto por temor al avance de las fuerzas leales a Muammar Gadafi hacia Bengasi (este), bastión de la rebelión contra el régimen.

A primeras horas de la mañana se produjo un continuo goteo de personas que se dirigían hacia el país vecino. Sin embargo, horas más tarde, el éxodo se convirtió en una gran masa de gente que huía ante la inminente llegada de los soldados del dictador.

Decenas de vehículos, cargados de maletas, se desplazaban hacia tierra de nadie, mientras esperaban su turno en el punto de inmigración para acceder a la ciudad de Sallum, Egipto.

Temen éxodo

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Los funcionarios egipcios indicaron que unos 1.200 libios cruzaron la frontera el martes, pero aún desconocían el número de personas que hicieron lo mismo a lo largo de este miércoles.

Los libios están siguiendo el camino que tomaron decenas de miles de trabajadores extranjeros desde que estalló el levantamiento el 15 de febrero, provocando una guerra civil en el país norteafricano, rico en petróleo.

Zeinab al Sharif agarró todo lo que pudo antes de huir de Ajdabiya, una ciudad clave del este del país, atacada por las fuerzas de Gadafi el martes.

"Estábamos aterrorizados. Las cosas son horribles en Ajdabiya. Mi casa está destrozada. ¿Por qué hacen esto?" lamentó Zeinab, que se marchó con su hermana, su hermano político y sus sobrinos.

"Es realmente terrible. Los niños no paran de llorar. Al ver esto, te preguntas por qué siguen", prosiguió la joven, mientras muestra su preocupación por su hermano, de 26 años, que se encuentra luchando en el frente.

Pueblo fantasma

Zeinab describió que dejó atrás un pueblo 'fantasma', ya que "todo el mundo se está marchando". "Las escuelas están cerradas, todo está cerrado", explicó Fatma, una maestra de 40 años que huyó a Ajdabiya con su esposo e hijos.

Ahora, Fatma se preguntó cuánto tiempo podrá permanecer en Egipto, dependiendo de sus ahorros. "Vamos a ver cuantó nos durará el dinero", explicó la mujer con el rostro cubierto por un velo negro.

En el puesto fronterizo, los hombres realizan los trámites de entrada, mientras que las mujeres y los niños esperan en los coches.

Clima de miedo

Rafiq, un ingeniero aeronáutico y miembro de los rebeldes en la segunda ciudad de Libia, Bengasi, aseguró que no podía dejar a su familia en un estado de ansiedad a la espera de ver lo que pasa después.

"Abandonamos Bengasi a las 7 de la mañana (05h00 GMT). No sabíamos qué está pasando. Las informaciones eran contradictorias", indicó Rafiq.

"No sabemos la verdad. No sabemos quién está ganando. La ciudad está siendo controlada por los revolucionarios. Todo es posible. Pero no confiamos en él. Incluso puede utilizar productos químicos", precisó, refiriéndose a Gadafi.

Su hija Anur, de 14 años, relató el horror de las últimas tres o cuatro semanas encerrada en su casa y con miedo a salir a la calle.

"Estábamos casi viviendo en el infierno. No podía dormir. Teníamos miedo. Hemos visto muchas cosas. Es muy duro", explicó la niña.

Anur tampoco entiende la represión con mano de hierro de Gadafi contra su pueblo. "No sé por qué lo hace. Quiero matarlo", subrayó.

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