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Aumentó a 240 el número de muertos tras paso de la tormenta Ketsana por Filipinas

Aumentó a 240 el número de muertos tras paso de la tormenta Ketsana por Filipinas

Tres días después del paso del tifón Ketsana, las autoridades de Filipinas aumentaron el lunes a 240 la cifra de muertos.

Luto y llanto

MANILA - Tres días después del paso del tifón Ketsana, las autoridades de Filipinas aumentaron el lunes a 240 la cifra de muertos, mientras el norte de Luzón se prepara para un nuevo temporal y arrecian las críticas al Gobierno por su lenta respuesta a la tragedia.

El Centro Nacional de Coordinación de Desastres agregó 100 fallecidos a la lista oficial tras identificar más de noventa cadáveres hallados en la capital, Manila, donde los equipos de rescate siguen sacando cuerpos sin vida de los lodazales, según un reporte de la Agencia Española de Noticias ( Efe).

Otras 37 víctimas continúan desaparecidas.

El gobierno de Manila precisó que 1,8 millones de residentes de la capital y otras 25 provincias de la isla de Luzón se han visto afectados por las inundaciones, riadas y corrimientos de tierras.

Las abrumadas autoridades han pedido ayuda internacional, advirtiendo que podrían carecer de suficientes recursos para resistir otra tormenta, que según los meteorólogos está ubicada al oriente de la nación archipiélago y podría golpearla incluso el viernes.

Tareas de rescate

Soldados, policías y voluntarios ya han rescatado a más de 12,359 personas, pero abundan los reportes no confirmados de más fallecimientos, dijo el secretario de Defensa, Gilbert Teodoro.

El funcionario ofreció una conferencia de prensa, donde dijo que la ayuda de otros países asegurará que el gobierno filipino pueda continuar con su trabajo de auxilio.

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"Estamos tratando lo mejor posible para satisfacer necesidades básicas, pero existe el potencial de una situación más grave", dijo Teodoro. "No podemos esperar a que suceda eso", agregó.

En las últimas horas, unos 80 mil damnificados han podido regresar a sus hogares, pero casi 375 mil evacuados que perdieron sus casas continúan en los centros de refugiados que se habilitaron tras el paso del meteoro, uno de ellos en el recinto del palacio presidencial de Malacañang.

Pérdidas millonarias

Las perdidas económicos se calculan por ahora en 110 millones de pesos ($2.3 millones ó 1.6 millones de euros), y la mayor parte de esa cuantía corresponde a infraestructuras y viviendas dañadas por la tromba de agua.

En todas las áreas donde rige el estado de catástrofe declarado el sábado, se han suspendido las clases en las escuelas y han sido transformadas en improvisados albergues para los damnificados, agregó el reporte de Efe.

La extensión de la devastación resultó más clara el lunes mientras las cadenas de televisión transmitían imágenes de comunidades cubiertas de lodo, automóviles al revés en las calles y reportaban cifras enormes de aldeanos sin agua para beber, sin alimentos ni electricidad.

En la ciudad de Marikina, cercana a Manila, incluso había un sofá suspendido entre cables eléctricos.

Estado de calamidad

El gobierno declaró un "estado de calamidad" en la zona metropolitana de Manila y 25 provincias afectadas por la lluvia, incluyendo muchas que no habían sufrido inundaciones antes, por lo que las autoridades podían hacer uso de los fondos de emergencia para ayuda y rescate.

Entretanto, en la isla de Luzón las autoridades se preparan para responder a los eventuales daños que puede causar el nuevo temporal que se aproxima desde el Océano Pacífico.

El Servicio de Meteorología advirtió de que un sistema de baja presión ya se ha convertido en tormenta y puede transformarse en tifón antes de tocar tierra en los próximos dos días, aunque no descartan que se desvié a Taiwán en vez de alcanzar el norte del archipiélago filipino.

Lluvia de críticas

El Gobierno de Manila ha ordenado estos preparativos y dado la alerta cuando un amplio sector político y de la ciudadanía califica de lenta e inapropiada la respuesta oficial al desastre, y elogia a los grupos de voluntarios y a gente de a pie, que por iniciativa propia, distribuyen agua potable, comida, ropa, y medicinas, con mayor éxito que las autoridades y los militares.

Arroyo se defendió de las críticas con el argumento de que la tormenta ha sido "un evento extremo que sucede una vez en la vida (...) y que ha sobrepasado nuestros recursos", y anunció que ella y los miembros de su gabinete donarán el salario de sus próximos dos meses a las víctimas de la tormenta.

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La presidenta, que ha abierto las puertas de Filipinas a la ayuda internacional, agradeció el envió a Luzón de soldados estadounidenses desplegados al sur del país, para participar en las tareas de asistencia a los damnificados.

Por su parte, la guerrilla comunista del Nuevo Ejército del Pueblo también anunció una tregua en Luzón, para permitir que sus combatientes distribuyan asistencia a las zonas afectadas.

Pareció un diluvio

En menos de doce horas, el tifón Ketsana arrojó sobre Luzón una cantidad de lluvia muy superior a la media mensual en esta época del año, batió el anterior récord de 1967 e inundó el 80 por ciento de la capital.

Tres días después del tremendo aguacero, las imágenes de televisión siguen mostrando a ciudadanos esperando en los techos de sus casas o improvisadas balsas a que les llegue la ayuda en medio de un inmenso pantanal de coches abandonados o sumergidos y atascos kilométricos a las afueras de Manila.

El residente Jeff Aquino dijo que la inundación llegó hasta el tercer piso de su casa en el clímax de la tormenta.

Aquino, su esposa, tres hijos chicos y dos sobrinos pasaron la noche sobre el techo sin comida ni agua, mezclando leche en polvo con agua de lluvia para sus gemelos de dos años.

Rescate de una estrella

Entre quienes quedaron varados debido a la inundación estuvo la joven actriz Christine Reyes, quien fue rescatada por el rompecorazones de cine y televisión Richard Gutiérrez del techo de su casa cerca de Manila después de que ella realizó un desesperado llamado de auxilio a una cadena de televisión local a través de su teléfono celular.

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Gutiérrez, amigo cercano de Reyes y co-estrella en una película próxima, escuchó su pedido de ayuda, pidió prestada una lancha rápida del ejército y transportó a Reyes, a la madre de ella y a dos niños a un lugar seguro.

Estados Unidos ha donado $100 mil y envió un helicóptero militar y cinco botes de goma tripulados por cerca de 20 soldados estadounidenses emplazados en el sur del país, donde proporcionan entrenamiento contra terrorismo. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y el Programa Mundial de Alimentos también han proporcionado alimentos y otro tipo de ayuda.

Ketsana, de nombre local Ondoy, llegó a Filipinas la madrugada del sábado con vientos con una fuerza superior a cien kilómetros por hora y ayer abandonó el archipiélago con dirección al sur de China.

A Vietnam, cuyas autoridades han evacuado a unas 170 mil personas como medida de prevención, aguardan el embate del ciclón.

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