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'Rápido y furioso' generó más violencia en México, destacó el Congreso de EU

'Rápido y furioso' generó más violencia en México, destacó el Congreso de EU

Operación "Rápido y furioso" arriesgó vidas y generó más violencia en México

Se arriesgaron más vidas

WASHINGTON - La operación " Rápido y Furioso", por la que Estados Unidos permitió la entrada ilegal de armas a México con el objetivo de llegar a los cárteles de narcotraficantes, arriesgó vidas inocentes y generó más violencia en el país vecino, según un informe presentado en el Congreso estadounidense.

El objetivo de esta fallida operación, en la que se perdió el rastro de unas 2,000 armas, era establecer un nexo entre los testaferros que compran el armamento en Estados Unidos y los capos de los cárteles de drogas en México.

Lejos del objetivo

"Lamentablemente, la Oficina de Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) nunca consiguió su objetivo de desmantelar un cartel de droga. De hecho, la ATF no estuvo ni siquiera cerca", indica el documento, que asegura que se puso en peligro a los agentes fronterizos y "contribuyó al aumento de la violencia y de muertes en México".

Los legisladores republicanos Darrel Issa y Charles Grassley presentaron el informe en una audiencia del comité de supervisión gubernamental de la Cámara de Representante, en la que participaron familiares del agente Brian Terry, asesinado en la frontera en un ataque en el que se encontraron dos armas vinculadas a la operación.

El informe, que será el primero de otros con los que pretenden que el Departamento de Justicia aclare la operación, acusa a la ATF de haber fallado con las medidas de seguridad para rastrear las armas de esta "peligrosa" estrategia "condenada" al fracaso "desde el principio".

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Durante la audiencia intervinieron la madre del agente Terry, que recordó la llamada que recibió para comunicarle la muerte de su hijo, así como su primo Robert Heyer que lamentó que tras la muerte de Brian "no sé si podemos creer de verdad que no se vaya a repetir (otro asesinato). Esas armas están ahí fuera".

Agente reveló operación

También participaron los agentes de campo de la ATF que se opusieron a la operación como Olindo Casa, Peter Forcelli y John Dodson, quien reveló el pasado marzo en una entrevista con CBS que habían recibido la orden de permitir dejar pasar armas a México, sin el conocimiento de las autoridades mexicanas.

El informe carga contra el jefe de grupo de la ATF en Phoenix, David Voth, encargado de coordinar la operación, quien a pesar de las advertencias de los agentes de campo de que alguien podría morir decidió continuar, y considera que los "efectos mortales" de esta "irresponsable" operación "podrían haberse prevenido".

Los agentes cuentan que un hubo un "momento de pánico" cuando la congresista demócrata, Gabrielle Giffords, fue disparada en un acto público el pasado enero, ya que temían que el arma usada fuera del operativo.

"Para sorpresa de los agentes prevenir la pérdida de vidas no era la principal preocupación", lamentó Issa, quien pidió al Departamento de Justicia que entregue los documentos solicitados por el Congreso que todavía no ha facilitado.

Advirtieron de riesgos

Por su parte, Grassley recordó que los vendedores legítimos de armas advirtieron a la ATF en 2010 del peligro de realizar operaciones encubiertas suministrando armas a contrabandistas, pero la agencia les aseguró que los sujetos estaban "bajo vigilancia".

"Los agentes dijeron que (esta operación) era una mala idea, los vendedores dijeron que era una mala idea", por lo que se preguntó por qué la ATF hizo su prioridad perseguir a los capos y pidió responsabilidades.

Obama negó autorización

Grassley recordó que tanto el presidente, Barack Obama, como el fiscal general de EU, Eric Holder, negaron públicamente haber autorizado la operación, la que consideraron "un serio error", una opinión que no comparte el congresista.

Issa puso contra las cuerdas al Fiscal General auxiliar, Ronald Weich, cuando le preguntó directamente quién autorizó este "estúpido" operativo que "puso vidas en riesgo", a lo que un titubeante Weich dijo no tener la respuesta y señaló que el Fiscal General ha abierto una investigación para depurar responsabilidades.

El congresista republicano, Trey Growdy, señaló que esta operación "no representa" el trabajo de la ATF, para la que trabajó durante 16 años, mientras el demócrata Elijah Cummings consideró que las consecuencias de la introducción de esas armas "las sentiremos en los años venideros".

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