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Evangélicos instarán a indocumetados a no participar del Censo 2010 en EStados Unidos

Evangélicos instarán a indocumetados a no participar del Censo 2010 en EStados Unidos

Mientras evangélicos instaron a los indocumentados a no participar, líderes comunitarios anunciaron su apoyo.

'No abra la puerta'

El Censo 2010 ya está dando que hablar en la comunidad de habla hispana. Mientras líderes evangélicos recomendarán a inmigrantes indocumentados a no participar en el próximo conteo "hasta que no haya una verdadera reforma migratoria", activistas comunitarios de varios estados resaltaron las bondades del Censo, anunciaron su apoyo al programa oficial y urgieron a la población latina a participar de la actividad prevista para abril del año próximo.Líderes evangélicos tomaron la decisión de recomendar a inmigrantes indocumentados a no participar en el próximo Censo de 2010 "hasta que no haya una verdadera reforma migratoria" en el país.

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La Junta de Directores de la Coalición Latina de Ministros y Líderes Cociliares Cristianos (CONLAMIC) aprobó una resolución que señala que los que se oponen a cambios en las leyes migratorias utilizaron los datos del Censo como "una herramienta antiinmigrante con la cual justificaron la agresión contra familias indocumentadas con estrategias de terror y mentiras que polarizaron la opinión pública".

"Las ciudades de Riverside en Nueva Jersey, Hazleton en Pennsylvania, Irving y Farmers Branch en Texas y el estado de Oklahoma, son evidencias del capital político que sirven las estadísticas del Censo a favor de politiqueros oportunistas, quienes usan y aprovechan las mismas para crear malestar en sus comunidades con argumentos falsos sobre los beneficios y la aportación que ofrecen las familias y trabajadores indocumentados", dijo el reverendo Miguel Rivera, presidente de CONLAMIC.

Rivera dio a conocer en comunicado de prensa, el contenido de la resolución y adelantó que tienen previsto aprobarla durante la reunión que tendrá CONLAMIC del 4 al 6 de junio próximo en Washington.

"Miles de ciudadanos anglosajones piensan que el indocumentado evita legalizarse y cumplir con las leyes de este país", dijo Rivera y agregó que ello ocurre porque "desconocen de un sistema de inmigración obsoleto, que impide a millones de familias y trabajadores honestos corregir su estado inmigratorio".

"A éstos, por concepto de los reportes del Censo, se les acusa de ser un lastre económico en sus comunidades y arremeten contra nuestras familias de fe, con leyes antiinmigrantes que les obliga a salir de nuestras iglesias y sus comunidades", afirmó.

Por su parte, el reverendo Luis López, vicepresidente de CONLAMIC, aseguró que no es suficiente con suspender las redadas durante el tiempo que se lleve a cabo el Censo.

"Es después del Censo que se manifiestan los problemas contra nuestra comunidad latina indocumentada. Lo único que puede garantizar que todos seamos contados es una reforma migratoria", argumentó el líder religioso evangélico.

CONLAMIC enviará una carta al Departamento de Comercio y su División de Administración del Censo 2010 para informarles que apoyan que se realice un Censo entre residentes y ciudadanos.

Sin embargo -reiteró Rivera- "avisaremos desde nuestros púlpitos a toda persona indocumentada que no abra la puerta ni conteste el cuestionario del Censo hasta que no haya una reforma migratoria".

Los que apoyan

Mientras tanto, dirigentes de la comunidad hispana de Estados Unidos anunciaron el martes su apoyo a una campaña de la Oficina del Censo para que los latinos de este país "se hagan contar" en el censo nacional.

En una conferencia de prensa en Washington, los líderes de diversos organismos hispanos del país señalaron que los resultados de ese censo serán cruciales para esa comunidad, convertida en la mayor minoría del país.

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Con ese fin informaron que firmaron acuerdos con la Oficina del Censo para ayudar a que se lleve a cabo la contabilización más exacta y completa de los miembros de la comunidad hispana estadounidense.

Esos acuerdos forman parte de lo que calificaron como una campaña nacional llamada "Hazte contar: Censo de 2010".

De acuerdo con la ley estadounidense, el censo poblacional debe realizarse cada diez años.

En la reunión con los periodistas a la que asistió el director interino de la Oficina del Censo, Thomas Mesenbourg, los dirigentes de asociaciones de más de 20 estados del país dijeron que el censo contribuirá a identificar los programas de servicio social que necesitan los hispanos.

Según las últimas cifras del Censo en Estados Unidos hay 41.8 millones de hispanos, equivalente al 14.5 por ciento de la población del país.

Hace 16 años, la población hispana era la mitad: 22.4 millones de personas.

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