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A dos meses del derrame, las víctimas son las que más sufren

A dos meses del derrame, las víctimas son las que más sufren

El derrame en el Golfo cumple dos meses y el daño ha sido irreparable. La flora, la fauna y la industria pesquera no serán igual.

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Huyen a la costa

El derrame en el Golfo de México cumple dos meses y el daño ha sido irreparable. La flora, la fauna y la industria pesquera han recibido el azote del crudo que no cesa en avanzar.

Pese a que el presidente Barack Obama, quien comparó el derrame con los ataques terroristas de 2001, ha prometido medidas y asistencia a los más afectados, la vida ya no es ni será la misma para los pájaros, los peces y los pescadores. Y menos para los sobrevivientes de los 11 trabajadores que perecieron cuando la plataforma de BP explotó el 20 de abril.Delfines y tiburones están apareciendo ahora frente a las playas de la Florida, en aguas sorprendentemente poco profundas para su costumbre, como animales que huyen de un incendio forestal.

Los biólogos marinos que estudian los efectos del desastre de BP observan algunos fenómenos extraños. La vida, sin dudas, ya no será la misma en el Golfo de México.

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Los peces y otra fauna silvestre parecen huir del petróleo en el Golfo de México para reunirse en las aguas menos contaminadas de la costa, una tendencia que despierta preocupación.

Lisas, cangrejos, rayas y peces pequeños se congregan por millares en torno a un muelle en Alabama. Aves empetroladas se arrastran a las ciénagas.

La presencia de los animales cerca de la costa significa que su hábitat está contaminado y la consiguiente sobrepoblación podría provocar una mortandad masiva a medida que se agota el oxígeno.

Además, los animales se vuelven presa fácil para los depredadores.

"Haciendo una comparación, uno podría preguntarse por qué la fauna silvestre corre a los bordes de un bosque que se incendia. Multitudes de peces, tiburones y tortugas tratarán de huir de aguas al detectar que no es apta" para la vida, dijo el biólogo marino, Larry Crowder.

El derrame, que ya lleva dos meses, ha generado una catástrofe ambiental sin paralelo en la historia de Estados Unidos a medida que decenas de millones de litros de crudo penetran en el ecosistema del Golfo de México.

Los científicos ven algunas cosas extrañas al tratar de comprender las consecuencias para miles de especies de vida marina.

Muertes

Día a día, científicos en botes cuentan las aves, tortugas y otras criaturas muertas, pero el total sorprende por ser tan bajo, dada la magnitud del desastre.

Las últimas cifras revelan que 783 aves, 353 tortugas y 41 mamíferos han muerto. En 1989, cuando el desastre del Exxon Valdez en Alaska, murieron 250,000 aves y 2,800 nutrias marinas.

Los investigadores lo atribuyen a varias razones: la vastedad del derrame significa que los científicos hallan apenas una fracción de los animales muertos.

Muchos se hunden hasta el fondo donde son devorados por otras criaturas. Adicionalmente, grandes cantidades de aves mueren en el corazón de los pantanos de Louisiana, donde buscan refugio.

"Así es como entienden que deben protegerse", dijo Doug Zimmer, vocero del Servicio de Peces y Vida Marina.

Durante casi cuatro horas el lunes, un bote de Greenpeace surcó las aguas frente a las islas y manglares de la bahía de Barataria al sur de Luisiana.

Vieron delfines jugando entre las manchas irisadas de crudo y pelícanos empetrolados alimentando a sus pichones, pero no vieron animales muertos.

"Creo que esto se debe en parte a que el impacto de la crisis apenas comienza", dijo el biólogo marino John Hocevar.

El recuento de la vida silvestre muerta en el golfo no sólo tiene interés académico: ayudará a determinar cuánto deberá pagar BP.

Promesas

Mientras tanto, los residentes aguardan la ayuda para continuar con sus vidas, como Regina Shipp, dueña de un restaurante en la costa de Alabama.

La mujer estaba al borde de la desesperación antes del discurso del presidente Barack Obama el martes sobre la crisis del derrame petrolero en el Golfo de México.

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Los turistas han desaparecido, todas las mesas de su establecimiento junto al puerto lucen vacías y el negocio ha perdido $57,000 luego de apenas unas semanas tras el derrame.

Después del discurso, Shipp se vio más esperanzada, aunque no mucho. En estos momentos, va a requerirse más que palabras de la Casa Blanca para mejorar la vida en la costa.

"El dice que va a hacer que BP pague, ¿pero puede hacerlo?", se preguntó Shipp, parada en medio de su negocio desierto, Shipp's Harbour Grill, el restaurante que posee junto con su esposo, Matt Shipp.

Obama prometió "hacer que BP pague" y acusó al gigante petrolero de negligencia, en su primer discurso a la nación desde que el catastrófico derrame comenzase a destruir el modo de vida en la costa del golfo.

Obama habló tras una visita de dos días a la zona, durante la cual se reunió con funcionarios y residentes para analizar la situación.

Con las vidas sacudidas por el peor derrame petrolero en la historia del país, los residentes de la costa del golfo observaron el discurso presidencial del martes con una mezcla de temor y furia, tanto por el crudo como por una respuesta que a ratos parece casi cómica.

Bebiendo una copa de vino en su casa en Empire, Louisiana, Mitch Jurisich decidió ver el discurso de Obama luego de no estar seguro siquiera de si iba a encender el televisor.

El pescador de ostras ha estado sin trabajo desde que las zonas ostreras de Louisiana fueron cerradas hace dos semanas.

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Jurisich dijo que teme que una moratoria en las exploraciones petroleras martítimas vaya a aniquilar lo que queda de la economía en la costa de Louisiana. La pasividad que Obama dice que no va a tolerar no es el verdadero problema, según Jurisich.

"Hay mucha acción, pero en medio de confusión y caos, y eso está comenzando a dominar los esfuerzos para frenar este derrame", dijo el ostrero de 47 años.

Sin embargo, a Jurisich le sorprendió el discurso de Obama.

"El no nos dio el mismo discurso de siempre. Me gusta lo que dijo acerca de destinar dinero (para compensar a los afectados), pero no importa cuánto dinero sea, no va a ser suficiente", dijo.

"Ellos deberían congelar todos los fondos de BP y aún pudiera no ser suficiente".

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