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Muertes

La angustia de 71 días que vivieron los familiares de dos primos calcinados

Casi dos meses después del hallazgo de dos cadáveres en la zona devastada por el incendio San Gabriel Complex, el forense corroboró la identidad con pruebas de ADN.
1 Sep 2016 – 7:46 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Lo que el forense confirmó esta semana a los familiares de los dos primos que desaparecieron la mañana del 20 de junio en el Bosque Nacional Ángeles, Ricardo Pardo lo sabía desde hacía casi dos meses, cuando encontró dos cuerpos calcinados en lo alto de la montaña.

Ricardo sabía que los cadáveres correspondían a su hermano menor Jonathan Pardo, de 16 años de edad, y a su primo Carlos Pérez, de 32, tal y como quedó verificado por la Oficina Forense de Los Ángeles que el martes informó que las pruebas de ADN resultaron positivas.

La corroboración del forense puso fin a la angustia que durante 71 días vivieron los familiares desde aquella mañana de junio, cuando los primos se encontraban de excursión y pesca muy cerca del área donde al poco tiempo se originaría el incendio San Gabriel Complex, el cual en un par de horas se propagó por gran parte del bosque y los habría dejada sin escapatoria.


"Estabamos resignados, sabíamos que eran ellos, pero es un alivio para mis padres que durante todo este tiempo han estado muy mal", dijo Ricardo sobre el sufrimiento que en una ocasión obligó a que su mamá fuera hospitalizada.

A pesar de que Ricardo recibe cierto consuelo porque al fin podrán despedir a sus seres queridos una vez que el forense libere los cuerpos, no deja de sentir remordimiento porque considera que las autoridades poco hicieron por ayudarlos para buscarlos cuando se reportó la desaparición.

La condición de ser indocumentados, consideró, parece haber influido para que tanto el Sheriff de Los Ángeles como la Policía de Azusa no se movilizaran con un plan de rescate.

Debido a esa pasividad de las autoridades, familiares y amigos realizaron operativos de búsqueda al internarse a la zona que aún estaba siendo devastada por el incencio.

Después de 17 días de búsqueda, el 7 de julio, Ricardo y un amigo encontraron restos humanos calcinados en lo alto de la montaña.


En ese mismo momento Ricardo supo que se trataba de su hermano y su primo, porque además localizaron restos de algunas pertenencias, una gorra y un teléfono celular achicharrados, el mismo del que Jonathan habló a su papá ese día de excursión para decirle que no se preocupara, que iban a internarse en el bosque y que regresarían al día siguiente.

Jonathan y Carlos regresarán a su casa de Sur Los Ángeles hasta el próximo lunes o martes, pero sólo para ser velados.

El futbolista y el carpintero

Jonathan Pardo recién había sido seleccionado para el equipo de fútbol americano los Huskies de la escuela Diego Rivera Learning Complex, en Sur Los Ángeles.

Como en el primero juego les fue mal, Jonathan lle pidió a su primo Carlos que lo acompañara a ir de excursión a las montañas, ya que consideraba que era un buen ejercicio para ponerse en forma.

Carlos, quien trabajaba como carpintero, conocía un lugar en el Bosque Nacional Ángeles donde además podrían ir de pesca y acampar.

El incendio de ese día acabó con la aventura de los primos, originarios de Puerto Vallarta, en el estado mexicano de Jalisco, de donde emigraron hace varios años a Estados Unidos en calidad de indocumentados, aunque Jonathan estaba a punto de obtener el alivio migratorio de DACA.


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