publicidad
Mónica Navarro cuida a su mamá de 85 años

Mónica y su mejor aliada

Mónica y su mejor aliada

Mónica: presentadora y reportera revela parte de su vida. Este Día de la Madre es una jornada emotiva para ella.

Mónica Navarro cuida a su mamá de 85 años
Mónica Navarro cuida a su mamá de 85 años

¿Qué enseñanza de tu mamá te ha sido más útil?

Han sido muchas las enseñanzas de mi mamá. Actualmente tiene 85 años y yo la cuido. Somos una familia numerosa, cinco hermanos, pero desgraciadamente, todos viven en México. Tristemente, todos se han desentendido de ella, pero para mí es una gran bendición y un ejemplo para mi hija. A la madre siempre se le debe respetar y cuidar, porque ellas son las que nos dan el gran privilegio de la vida.

Recuerdo que desde pequeña mi madre me enseñó a soñar me decía: "soñar no cuesta nada"... Si uno se propone realizar sus sueños, casi siempre se convierten en realidad, es como programar tu mente para las cosas positivas. También de ella aprendí que la actitud es una de las cosas más importantes del comportamiento humano. Y casi siempre, si tienes una actitud positiva, inclusive en casos de enfermedad, te va mejor en la vida.

publicidad

A regañadas aprendí a ser ordenada. Recuerdo que cuando era adolescente, no arreglaba bien mis cosas. En México teníamos trabajadoras domésticas, sin embargo, si no estaban mis cosas ordenadas, había castigos. El ser más o menos organizada, me ha ahorrado muchos dolores de cabeza y también mucho tiempo.

Aprendí que la peor verdad, es mejor que la mínima mentira; aprendí a tener mucha fe en Dios y a tener confianza en mí misma; aprendí, que aunque tengas decepciones, no toda la gente es mala; también me enseñó a cocinar y a hacer los quehaceres de la casa. Por eso, estoy muy agradecida porque me ha ahorrado muchos problemas. También me enseñó a no gastar lo que no tengo, y a tener esperanza.

¿Recuerdas alguna anécdota simpática de tu infancia?

Mi mamá siempre fue muy distraída. En ocasiones no se acordaba donde dejaba el auto, especialmente cuando íbamos al supermercado y ni siquiera había manejado. Se olvidaba que mi padre era quien nos llevaba a la tienda.

Mi padre era calvo. Un día fuimos al cine, mi mamá se paró a comprar unas palomitas y vimos que se sentó junto a hombre peloncito. Mis hermanas, mi papá y yo estábamos muertos de la risa, porque tardó como cinco minutos en darse cuenta que no era mi papá el hombre que estaba a su lado, sino un desconocido y pegó un grito del susto. Fue algo que nos causó mucha gracia.

¿Cómo piensas celebrar esta fecha?

Desafortunadamente, el domingo día de las madres, estaré trabajando. Pero el 10 de Mayo que cae jueves, espero ir a misa con mi madre y esperar a que mi hija llegue de la escuela, para irnos a comer a algún lado.

Tengo un grupo de amigas, aquí en San Antonio que quieren mucho a mi mamá, cuyo nombre es Olga. Todas la nombran "Mamá Olga", desde sus nietos hasta mis amigos, amigas y mis hermanos. Lo que le pido a Dios, es que mis hermanos se interesen más en ella, y ojalá, algún día, todos vengan a visitarla, pues algunos de ellos tienen varios años de no verla.

¿Conoces alguna frase o poesía dedicada a las madres que te haya impresionado?

Es una frase en inglés de Sigmund Freud: "A man who been the idisputable favorite of his mother keeps for life the feeling of a conqueror, that confidence of success that often induces real success". La cual significa: Un hombre que ha sido el indiscutible favorito de su madre guarda para la vida el sentimiento de un conquistador, un sentimiento de confianza hacia el éxito, que a menudo induce al éxito real."

¿Qué saludo le enviarías a las madres hispanas?

Yo, prácticamente fui madre soltera... El padre de mi hija nunca estuvo cerca de nosotras. Después me casé y mi esposo murió de un ataque cardíaco y nos volvimos a quedar solas. No ha sido fácil, más aún con este tipo de trabajo tan demandante. Yo creo que muchas mujeres hispanas están en la misma situación que yo.

publicidad

Creo que Dios nos da la fortaleza y la destreza para poder hacer todo a la vez y sin ayuda. Es algo muy extraño que sucede; pero creo que la mayoría de las mujeres solas salen adelante, y sus hijos, también salen adelante. A todas ellas, felicidades, porque es una tarea muy, pero muy difícil. Para las madres hispanas, además del saludo, un gran consejo: sigan enseñándoles a sus hijos sus tradiciones, sus costumbres, sus recetas de cocina favoritas y el español. Nunca pierdan la alegría que nos destaca como latinas, positivas, alegres y dinámicas. Felicidades a todas las madrecitas. ¡Un fuerte abrazo! Y... ¡Que Dios las bendiga!.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad