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Jasmine Oregel es sordomuda y una de las pocas mujeres en el Instituto Rochester de Tecnología, de Nueva York.

Jasmine Oregel, ingeniera latina

Jasmine Oregel, ingeniera latina

Jasmine Oregel es sordomuda y una de las pocas mujeres en el Instituto Rochester de Tecnología, de Nueva York.

Jasmine Oregel es sordomuda y una de las pocas mujeres en el Instituto R...
Jasmine Oregel es sordomuda y una de las pocas mujeres en el Instituto Rochester de Tecnología, de Nueva York.

Cuando ella era adolescente vio un programa de televisión donde hablaban de una niña de 14 años que era ingeniera y ayudaba a construir edificios, y se dijo: "Esto es para mí". Fue así como más adelante decidió aplicar para ingresar a un mundo inusual para las mujeres, el de la ingeniería.Sin duda, Jasmine Oregel terminará sus estudios en este año, pero ha luchado por conseguir becas para mantenerse economicamente, ha tenido paciencia aprendiendo niveles avanzados de inglés, y lo mejor de todo es que se ha convertido en embajadora del Instituto por ser una estudiante destacada.Pero Jasmine asegura que todos estos logros han sido gracias al apoyo brindado por su familia y amigos. Hija de padre español y madre mexicana, Jasmine Oregel nació en el

condado de Orange, en California. Sin embargo los primeros años de su

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vida vivió en México, donde su madre se dio cuenta que era sorda, por

lo que regresaron a Estados Unidos para tratar de encontrar alguna cura.La historia de sus padres, quienes se conocieron en México, dice Jasmine, es "como la historia de Romeo y Julieta, pues la familia de ambos no estaban de acuerdo con su situación, así que son un ejemplo de que uno debe sobreponerse a la adversidad y siempre luchar por lo que uno anhela, sin importar nada".Contra las adversidadesCuando la familia Oregel arribo a Estados Unidos los doctores les comentaron que era irreversible esta situación, pero Jasmine considera que sus padres "han hecho lo mejor para que yo sea feliz".No obstante, relata Jasmine, "me tomó algunos años aceptar mi sordera, hasta que me di cuenta que para tener éxito en la vida tenía que trabajar duro en la escuela". Y eso fue lo que hizo, le dedicó mayor esfuerzo a las clases, tomando clases con alumnos avanzados y participando en equipos deportivos.Para Jasmine el ser una de las pocas mujeres dentro del campo de la ingeniería es una conquista solamente equiparable a aquellos que se han convertido en pioneros en algún sitio o algún trabajo, ya que el hecho de ser sorda, mujer e ingeniera es un aliciente para su vida. Por eso trata de renovar su beca, para cumplir sus sueños.Además su labor dentro del Instituto Nacional Tecnológico para Sordos se ha convertido en símbolo a seguir para sus compañeros, al ser embajadora de su escuela ante otras instituciones.Su herencia hispana es la que la ha movido a realizar esos grandes triunfos. "Me siento total y gratamente satisfecha de haber nacido Latina, ir a Europa y mencionar que nací en América y demostrar lo grandioso que es la cultura que he heredado". Jasmine dice que "además, demuestro lo que soy capaz en el mundo al ser mujer y ser hispana, una orgullosa hispana."


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