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Los Librotraficantes

Los Librotraficantes

La oscuridad de la noche los ocultará. Llevarán sus cajas llenas de contrabando a la frontera.  Se asegurarán que nadie los delate.

Vamos a Leer
Vamos a Leer

Por John Gutierrez, analista político para Univision, WXTV 41.

Los Librotraficantes

La oscuridad de la noche los ocultará.  Llevarán sus cajas llenas de contrabando a la frontera.  Se asegurarán que nadie los delate; y cuidadosamente cruzarán al otro lado.  La carga será pesada pero habrá quienes los esperan, como niños hambrientos, ansiosos de abrir las cajas y darse el gusto…de leer.

Tal vez exagero.  Un poco dramático quizás.  Pero lo cierto es que en el estado de Arizona, la lectura se ha convertido en un acto ilícito.  A principios de este año, el Departamento de Educación del estado eliminó los programas de estudios étnicos en las escuelas públicas de Arizona. 

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Se prohibieron las clases donde los alumnos podían aprender y debatir la historia de los mejicanos en los Estados Unidos"un tema que muy a menudo se ignoraba en las clases tradicionales de historia"o, como explicó el Departamento de Educación, cualquier clase que “promueva resentimientos hacia una raza o clase de personas”. 

No sé cuales serán los resentimientos que tanto preocupan a estos burócratas pero me imagino que se refieren a cualquier intento de describir el proceso por el cual Arizona"y muchos otros estados del oeste de los Estados Unidos"fueron incorporados al país luego del Tratado de Guadalupe-Hidalgo en el año 1848.  Ese proceso fue complicado y controvertido"y en muchos casos violento y penoso; pero por eso mismo merece ser estudiado y debatido, no ocultado y callado.       

Como si no fuera suficiente eliminar estas clases, el Departamento de Educación también prohibió que hubieran libros en las aulas que tuvieran como su tema principal “el racismo, la etnicidad, o la opresión.”  ¿Cuáles han sido los libros prohibidos?  Entre los títulos se encuentran libros canónicos en la historiografía méjico-americana como “Occupied America” de Rudolfo Anaya e, increíblemente, “La Tempestad,” por aquel escritor radical inglés, Guillermo Shakespeare.

Para levantar conciencia acerca de estos absurdos acontecimientos en Arizona, un grupo de escritores y activistas latinos han organizado el programa “Librotraficante.”  El concepto es muy simple:  recaudar copias de los libros que han sido prohibidos por los oficiales de Arizona y hacerlos llegar a los alumnos del estado, “clandestinamente.”  La semana pasada los Librotraficantes se reunieron en el John Jay College de CUNY en Nueva York para protestar en contra de la ridícula política del Departamento de Educación. 

Hay quienes se quejan que los jóvenes latinos demuestran una triste apatía frente a los grandes retos políticos que enfrenta el país.  De hecho, las tasas de participación electoral entre los jóvenes latinos siguen muy por debajo de las cifras para otros grupos de jóvenes.  Pero programas como Librotraficante demuestran que los jóvenes latinos si se interesan por la política y, lo que es más, están dispuestos a meterse de entero en luchas difíciles. 

Esto mismo fue lo motivó la Profesora Belinda Rincón, una de mis colegas en John Jay, a colaborar la semana pasada con los estudiantes de la universidad.  “Creo que los estudiantes se dieron cuenta inmediatamente que la prohibición de los libros fue una clase de violencia, un asalto sobre la identidad cultural latina,” me dijo la Profesora Rincón.  “Naturalmente, quise ayudarlos e instarlos a expresar su emergente concientización política”.   

El escritor británico John Aikin una vez comentó: “para elegir un buen libro, consulta la lista prohibida de los inquisidores”.  Gracias a los Librotraficantes, los jóvenes lectores de Arizona pronto tendrán muchos buenos"y prohibidos"libros para leer.

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