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Utah no quiere una ley como la de Arizona, pero busca qué hacer con los indocumentados

Utah no quiere una ley como la de Arizona, pero busca qué hacer con los indocumentados

Dirigentes comunitarios debaten ideas para estructurar plan que ponga fin a la inmigración indocumentada.

"Solución pensada"

Decenas de dirigentes comunitarios de Utah compartieron el martes sus ideas y sugerencias con el gobernador y otras altas autoridades locales para buscar la denominada "solución de Utah" al problema de la inmigración ilegal.

Convocada por el gobernador Gary Herbert, la reunión, realizada en el senado estatal en Salt Lake City, incluyó a legisladores, empresarios, jefes de policía, representantes de grupos religiosos y dirigentes comunitarios.

"Se trata de un encuentro memorable", indicó Herbert. "Es un momento para buscar los puntos en común. No queremos una normativa como la ley de Arizona, sino que buscamos la solución de Utah, una solución pensada y racional".

Herbert sostuvo que "el desafío de la inmigración ilegal es un problema que se ha venido gestando desde hace décadas debido a la falta de fronteras seguras y al incumplimiento de las leyes de inmigración".

De hecho, la inacción del gobierno federal con respecto a la inmigración ha obligado a Utah a actuar a nivel estatal, dijo Herbert.

Buscan consenso

El mandatario estatal reconoció que el panel no fue "un grupo exhaustivo, sino solamente representativo" de la comunidad de Utah, pero, dijo, "se trata de aquellos que están dispuestos al diálogo y no al acalorado debate".

La meta de la convocatoria fue iniciar el proceso para llegar a un consenso sobre un proyecto de ley de reforma migratoria estatal, que el Legislativo deberá debatir en su sesión de 2011 y que el gobernador piensa firmar antes de mediados de ese año.

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De acuerdo con varios panelistas, Utah ya cuenta con más de 330 leyes estatales relacionadas con la inmigración y que de los 2,8 millones de habitantes, 200,000 son inmigrantes. De ellos, la mitad serían indocumentados.

¿Qué opina de las preocupaciones de Utah respecto al tema de la inmigración indocumentada? Comente aquí.

Culpan al gobierno

Lane Beattie, presidente de la Cámara de Comercio de Salt Lake City, fustigó al gobierno federal y especialmente al Congreso por no haber encontrado una solución al tema migratorio. "No entienden que inmigración afecta puntos críticos de nuestra economía y nuestra cultura", opinó.

Según el senador estatal Curt Bramble (R-Provo), no habrá una solución "porque no se entienden todos los componentes del problema migratorio, como los beneficios económicos de la inmigración".

Por su parte, el jefe de policía de Salt Lake City, Chris Burbank, sostuvo que, aunque la reforma migratoria es necesaria, no debe incluir a los departamentos de policía locales como agencias encargadas de hacer cumplir las leyes de inmigración.

Si la policía se involucra en temas migratorios "se debilita la relación entre la policía y la comunidad y eso lleva a más criminalidad", dijo Burbank.

"Además, la idea de sospechas razonables o de causas probable para arrestar a una persona siempre incluye un componente de elemento racial y étnico", advirtió.

Temen discriminación

Pero otro jefe policial, Terry Keefe, de Layton, afirmó que "ya existen suficientes salvaguardas para evitar la discriminación racial" por parte del personal policial.

Carlos Linares, del Consejo Asesor Hispano de la Oficina del Gobernador, manifestó que la solución no puede incluir sólo nuevas medidas de seguridad, ya que ese enfoque podría generar más discriminación.

"Ni tampoco se pueden hacer cumplir leyes dejando de lado la dignidad de las personas. Necesitamos un sistema de inmigración que permita la llegada legal de inmigrantes que vengan para satisfacer las necesidades de nuestra fuerza laboral", comentó.

Problema federal

Para la senadora estatal Luz Robles, "inmigración es un problema federal", aunque una solución creativa "transformará a Utah en el laboratorio para resolver el tema a nivel federal".

El encuentro estuvo a punto de suspenderse por el clima de tensión creado por la difusión hace una semana de una lista anónima con información privada de inmigrantes latinos.

Herbert dijo que esa lista es "horrible e inaceptable" y anunció que diez empleados públicos fueron despedidos por haber contribuido a compilar y difundir esa información.

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