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Muro virtual construido por EU en la frontera con México no funciona

Muro virtual construido por EU en la frontera con México no funciona

El muro virtual en la frontera con México está en peligro a causa de múltiples fallos en primera fase del proyecto.

Danza de millones

PHOENIX - El muro virtual en la frontera con México, ambicioso proyecto ideado por la Administración Bush (2001-2009) y continuado por la Administración Obama (que asumió la Casa Blanca el 20 de enero de 2009), está en peligro a causa de múltiples fallos, de acuerdo con un reporte de The Associated Press.

Erigido a un costo inicial de $2,200 millones y luego ajustado a $6.700 millones, la cerca virtual de cámaras de circuito cerrado de TV, cámaras fotográficas, sensores y radares se encuentra rodeada de fallas técnicas y demoras en la entrega de las distintas fases del proyecto.

Aprobado por ambas cámaras del Congreso a finales de septiembre de 2006, tras el fracaso del segundo debate de la reforma migratoria por falta de apoyo bipartidista, el muro virtual consiste en una sofisticada barrera digital en la frontera con México diseñada para detener el cruce indocumentado y combatir el tráfico de drogas.

Un primer tramo permanente del cerco, que se construye en la zona de Sásabe, Arizona, y tiene una distancia de unos 37 kilómetros (23 millas), debía ser entregado a la Patrulla de Fronteras (Border Patrol) en enero de 2010 por el principal contratista, Boeing, pero la entrega fue demorada por problemas relacionados con el equipo de video.

Mar de dudas

Las autoridades federales estadounidenses no descartan que se termine colocando cercos virtuales sólo en ciertos tramos y no como había previsto el proyecto original a cargo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

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"Lo peor que puede pasar es que tengamos un sistema que nos da algunos resultados, pero lleguemos a la conclusión de que no se justifica seguir invirtiendo en él", comentó Mark Borkowski, director del proyecto, que es manejado por el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, una de las 23 agencias que integran el DHS).

El gobierno de George W. Bush puso en marcha el proyecto para contener el ingreso de indocumentados, traficantes de drogas y otros intrusos. Era parte de un plan más amplio, que incluía el despliegue de miles de agentes de la Patrulla de Fronteras y la construcción de cercos reales a lo largo de poco más de 1,000 kilómetros (650 millas).

¿Qué opina del ,uro virtual que se construye en la frontera entre Arizona y México? Comente aquí.

Para qué el muro

La cerca virtual garantizaría a la Patrulla Fronteriza una vigilancia efectiva a distancia y facilitaría la toma de decisiones en materia de seguridad en caso de movimientos sospechosos. Pero en la práctica el sistema no ha dado los resultados esperados.

El plan original indicaba que el cerco virtual debía estar listo para el 2011. Los problemas técnmicos obligaron a correr la fecha para 2014.

The Associated Press dijo que para empezar, al sistema de radares le cuesta distinguir entre personas y vegetación cuando hay viento. Por otro lado, el sistema de comunicaciones satelitales se demora mucho en transmitir la información. Cuando la información finalmente llega a la cámara y el operador intenta acercar la imagen, lo que despertó sospechas ya no está allí.

Una tras otra

El DHS y el contratista afirmaron que esos problemas pueden ser resueltos. Pero siguen apareciendo nuevas fallas. La más reciente: un problema de software que hace que los sistemas de video funcionen mal y usen la cámara equivocada, impidiendo a los operadores observar el sector indicado.

El gobierno quiere que Boeing le permita usar el sistema del primer tramo permanente de cerco virtual a título experimental por más que el contratista siga trabajando en él. De lo contrario, habría que esperar hasta mediados de año.

Al disponer una reconsideración del proyecto el 8 de enero, la secretaria del DHS, Janet Napolitano, dijo que las demoras eran inaceptables y que el gobierno tiene que estudiar opciones más eficientes y económicas.

La jefa de la seguridad de Estados Unidos no entró en detalles.

"Necesitamos mejorar la seguridad de la frontera ya, no dentro de diez años", dijo Napolitano.

Falta de diseño

En cuanto a la posibilidad de reducir el alcance del programa, Tim Peters, vicepresidente de Boeing, declaró: "Tienen que decidir exactamente qué es lo que quieren y trataremos de ofrecer la mejor propuesta".

Funcionarios del gobierno y de Boeing afirmaron que los problemas técnicos derivan de la creencia equivocada de que se podía instalar un sistema de este tipo rápidamente, usando componentes ya existentes, que no fueron diseñados específicamente para ser enlazados.

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Borkowski expresó que el gobierno comparte la culpa por las demoras.

Ajuste de precio

Los problemas y las dudas del muro virtual no son nuevos. En noviembre de 2006, apenas siete semanas después que el DHS anunciara que la empresa Boeing construirá la cerca digital a un costo de $2,200 millones, un nuevo estudio de ese ministerio aseguró que el proyecto podría costar 15 veces más, es decir, $30 mil millones. Pero tiempo después fue reajustado a los actuales $6,700 millones.

El proyecto base señala la colocación de 1,800 torres de vigilancia y otros complejos sistemas de seguridad electrónica a lo largo de tramos en la frontera entre Estados Unidos y México, principalmente en Arizona.

La primera fase del proyecto se trata de un segmento de 45 kilómetros entre Tucson y México, zona considerada por el gobierno de Washington como una de las principales rutas de acceso de indocumentados a Estados Unidos.

Primer tropiezo

El noviembre de 2006 el optimismo del gobierno tropezó con una revisión del proyecto –y del contrato- por parte de la oficina de contabilidad del DHS.

Según Richard L. Skinner, entonces inspector general del DHS, la revisión del programa revaluó el proyecto y se elaboraron "pronósticos y cálculos que van de $8,000 millones a $30,000 millones".

El reporte de auditoría dio pie a una serie interrogantes sobre la viabilidad de los esfuerzos de la Administración Bush y el Congreso para modernizar las políticas migratorias.

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En 2006 Boing ofreció concluir y tener funcionando todo el sistema en un lapso de tres años.

El plan maestro

El muro digital en la frontera con México forma parte del proyecto denominado SBInet, parte esencial de una estrategia global de vigilancia conocida por el gobierno como Escudo de Seguridad de Alta Tecnología en las Fronteras, desarrollado tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

El DHS ha explicado que el plan es el mayor esfuerzo en la historia del país para controlar más de 9,600 kilómetros de frontera con México y Canadá, y que su principal objetivo es "frenar" la inmigración ilegal.

En septiembre de 2007, se conoció que una falla técnica que ya demoraba tres meses en ser reparada impidió evaluar a tiempo los resultados de la primera fase del millonario muro digital y puso en jaque a la seguridad de Estados Unidos.

No se mira

Nueve torres de 30 metros de altura que fueron erigidas por Boeing Co., dotadas de modernas y sofisticadas cámaras de televisión con visión nocturna y radares ultrasensibles en un tramo de 28 millas (45 kilómetros) en Arizona –fase que se conoció como P-28-, no dieron los resultados anunciados en septiembre de 2006 por el DHS.

El fallo fue atribuido a una "falla técnica", razón que dilató por más de tres meses la puesta en marcha del programa piloto previo al emplazamiento de más torres a lo largo de varios tramos en la frontera con México, tal y como lo indica el plan original del DHS.

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El DHS dijo entonces que había retenido el pago al constructor del muro hasta que funcionara la primera parte del proyecto.

Historia del muro

A finales de septiembre de 2006 Boeing Co. ganó un multimillonario contrato con el gobierno federal para colocar 1,800 torres de vigilancia y otros complejos sistemas de seguridad electrónica.

El día que se adjudicó el contrato, el DHS anunció que el proyecto iba a ser construido en dos fases, y que la primera, un segmento de 45 kilómetros, sería levantado entre Tucson, Arizona, y México.

Boeing Co., con sede en Chicago, fue una de las casi 40 compañías que compitieron en 2006 por el contrato con el DHS.

A diferencia de sus competidores, Boeing no basó su oferta de vigilancia en el uso generalizado de vehículos aéreos o terrestres no tripulados, sino que incorporó la construcción de las modernas torres que hoy en día están en tela de juicio.

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