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Jornaleros marchan por derechos en Baldwin Park, California.

Grupos y activistas de NY piden que se investiguen muerte y ataques a jornaleros

Grupos y activistas de NY piden que se investiguen muerte y ataques a jornaleros

Exigen aclarar la muerte del jornalero salvadoreño José Sánchez y la agresión al guatemalteco Antonio Tum.

Jornaleros marchan por derechos en Baldwin Park, California.
Jornaleros marchan por derechos en Baldwin Park, California.

Organizaciones de derechos civiles y proinmigrantes de Nueva York pidieron el jueves al Departamento de Justicia de Estados Unidos que realice una "completa y rápida" investigación de la muerte del jornalero salvadoreño José Sánchez, y de la agresión "viciosa" contra el guatemalteco Antonio Tum, en 2010.

La muerte de Sánchez y el ataque contra Tum, en Long Island, que sobrevivió la agresión de unos desconocidos, ocurrieron en momentos en que el Departamento de Justicia federal investigaba las actuaciones de la Policía del condado de Suffolk (Long Island) por su "sistemático abuso" contra la comunidad latina, tras el asesinato del ecuatoriano Marcelo Lucero, recordó el abogado Juan Cartagena, presidente de la organización LatinoJustice.

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"El Departamento de Justicia tiene el poder legal y de investigación para tomar este caso y llevar a los culpables ante la justicia", indicó Cartagena durante una conferencia de prensa convocada por LatinoJustice, que representa a la familia de Sánchez y a Tum, y en la que participaron varias organizaciones proinmigrantes de Long Island.

El cuerpo de Sánchez fue hallado en una zona boscosa del condado de Suffolk y hasta el momento la familia no ha tenido noticias de lo ocurrido. El detective que estaba a cargo del caso y lideraba la unidad de crímenes de odio, Robert Reecks, murió en agosto de 2011.

Según su viuda, Rita Reecks, éste le había comentado que un policía que trabajaba como guardia seguridad en una librería cercana vio a varios adolescentes esa noche entrando y saliendo del bosque, según el diario The New York Times.

También le dijo que un vídeo recobrado de cámaras de seguridad de la librería captó el movimiento de los adolescentes.

Tum ha dicho que tiene recuerdos vagos de lo ocurrido y ha denunciado que la policía le quiso implicar como el asesino de Sánchez, a quien había conocido un año antes y con quien compartía una casa.

El guatemalteco, que ha dicho que pudo escapar del bosque cuando la agresión, fue encontrado por personal de emergencias medicas, acostado en el piso de una cercana estación del tren tras lo cual fue llevado a un hospital. Admitió haber estado intoxicado y no recordar lo ocurrido, de acuerdo con el diario.

La muerte del salvadoreño y el ataque contra Tum, que siguen sin aclararse, ocurrieron dos años después del asesinato a puñaladas de Lucero, cuyos culpables -un grupo de adolescentes- fueron juzgados por un crimen de odio.

Los jóvenes, que se encuentran en prisión, le insultaron por ser hispano y admitieron que se dedicaban a abusar de inmigrantes hispanos a menudo porque no temían ser castigados por la policía.

Tras su muerte, y a petición del Fondo Puertorriqueño para la Defensa Legal y Educativa, ahora LatinoJustice, y ante las denuncias de la comunidad hispana, el Departamento de Justicia realizó una investigación de la policía del condado de Suffolk, donde han ocurrido incidentes contra los latinos.

"La incapacidad de la Policía para resolver estos horribles crímenes hacen que la comunidad latina esté temerosa y desconfiada de los agencias del orden", afirmó Cartagena, quien pidió al Departamento de Justicia que vuelva a investigar a la policía de Suffolk por "su incapacidad" de encontrar y juzgar a los culpables de estos casos.

La investigación, que indagó también acusaciones de que el Departamento de Policía de Suffolk desalentaban a los latinos para no presentar querellas contra sus agentes, llevó a que se estableciera un acuerdo en 2013 entre el Departamento de Justicia y la policía de Suffolk.

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Mediante este acuerdo la policía se comprometía a investigar mejor los crímenes de intolerancia racial y asegurar que sus agentes tratan de forma respetuosa y sin prejuicios a los hispanos.

Entre las medidas también figuraban mejorar el entrenamiento de agentes y el acceso de servicios policiales para personas con un inglés limitado, además de ampliar esfuerzos para relacionarse con la comunidad hispana.

Latino Justice cree que Sánchez y Tum fueron víctimas de un crimen por odio racial y acusa la policía de Suffolk de fallar en investigar lo ocurrido.

La familia de Sánchez ha pedido información al médico forense pero han dicho que no puede hacerlo por orden de la policía.

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