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Falleció Brittany Maynard luego de realizar concientización sobre la ‘muerte digna’

“Ayúdenme a quitarme la vida”

“Ayúdenme a quitarme la vida”

El periodista  Fernando Escobar Giraldo escribe sobre el próximo “suicidio asistido” de una joven de 29 años.

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Falleció Brittany Maynard luego de realizar concientización sobre la ‘muerte digna’

Por Fernando Escobar Giraldo

Hace apenas unos días publiqué en este mismo medio una columna titulada: “El suicidio no es una opción”. Estaba dirigida a jóvenes hispanas, tras conocerse estadísticas de que el suicidio es mayor entre los hispanos.

Hoy el titular suena terrible, pero es real, quizás contraproducente: “Ayúdenme a quitarme la vida”. Y es real, porque es la frase de Brittany Maynard, una joven de 29 años quien planea suicidarse dentro de 5 días, el primero de Noviembre. Así como suena, planea quitarse la vida, con ayuda, no se sabe aún de quien. Tiene cáncer cerebral y el pasado 24 de Octubre describió en una carta su experiencia de haber viajado al Gran Cañón, uno de los últimos deseos de su vida. Lo cumplió junto a su familia a pesar de los intensos dolores que experimenta.

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Suena quizás tenebroso el hecho de que el sábado primero, se celebra precisamente el “día de los muertos”.

Brittany pidió en esa carta apoyo para el movimiento “Compassion & Choices”, que favorece iniciativas en varios estados para hacer accesible para todos los estadounidenses las leyes de muerte digna. “Mi sueño es que todo enfermo terminal tenga la oportunidad de morir bajo sus propios términos con dignidad. Por favor, tomen un rol activo para hacer de esto una realidad. La persona a la que estás ayudando puede ser alguien que amas, o tal vez en el futuro, serás tú mismo”, finalizó.

Su decisión ha sido objeto de debate, entre quienes piensan que la decisión de Maynard es valiente y los que entienden que la paciente debe resistir el dolor hasta el final. La joven, originaria de San Francisco, se mudó con su familia a Oregon, ya que es uno de los estados que permite la muerte asistida.

El cáncer que padece Maynard es un glioblastoma multiforme grado 4, uno de los más agresivos. Una verdadera tortura. Está aún por verse si logra su propósito.

Pero esta historia me llega hasta lo más profundo porque coincide con una petición personal de un ser muy querido, entre los más cercanos a mi corazón, quien hace apenas una semana en una charla, me dijo: “Tu que eres periodista, mueve todas las influencias que puedas para que se apruebe una ley nacional que permita la eutanasia o muerte asistida, es lo más justo con quienes sufren intensamente teniendo enfermedades terminales”.

Fue una petición que me impresionó mucho, viniendo de alguien a quien quiero mucho y sufre precisamente de cáncer. Es alguien que ama la vida, que da ejemplo de vida, que transporta y transmite energía positiva.

Quitarse la vida estando “lleno de ella”, por una decepción amorosa o de otra índole, no es una opción. Esos problemas tienen cura, algo que queda siempre demostrado con el correr del tiempo. Esos son obstáculos en el camino de la vida que debemos aprender a sortear. Pero querer morir dignamente, con ayuda de terceros, cuando se sufre intensamente y las posibilidades se acabaron, es algo que quienes crean y aprueban las leyes, quizás deban considerar seriamente y debatir más.

Brittany Maynard revive un debate que pareciera no tener fin. Ella es protagonista directa. En el otro lado están quienes son partidarios o en efecto ayudan a otros a morir en casos como estos. Las leyes, en casi todo el mundo, los castigan como a criminales, aunque basados en sus conciencias, creen que están haciendo el bien a seres humanos que sufren intensamente. El doctor Jack Kevorkian, fallecido, ayudó a docenas de personas a cumplir su propósito de morir antes que sufrir. Kevorkian actuó por inspiración propia, según sus creencias, las que para él superaron las leyes humanas y divinas.

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