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Incidentes de Odio

El atacante de Portland, según su Facebook: un coleccionista de cómics obsesionado con la circuncisión que odiaba a los musulmanes

Jeremy Joseph Christian deja tras de sí en la red social un retrato ideológico formado por un cóctel de ideas extremistas contradictorias. Su dieta informativa se basaba en el contenido radical similar al que consumían otros nacionalistas blancos que cometieron actos violentos.
31 May 2017 – 2:24 PM EDT

Jeremy Joseph Christian coleccionaba ávidamente cómics de Marvel, sentía simpatía hacia el movimiento contra el oleoducto de Dakota, parecía preferir a Bernie Sanders antes que a Donald Trump, odiaba a Hillary Clinton y a los musulmanes y estaba obesionado con la circuncisión de bebés en Estados Unidos.

El rastro que el atacante del tren de Portland deja tras de sí en su perfil de Facebook dibuja a un hombre con una ideología confusa, construida a base de un complejo cóctel de memes anti Hillary Clinton, mensajes misóginos y racistas, amenazas a musulmanes y judíos, guiños a los nazis y una obsesión por encima de todo: la circuncisión. "Quiero un trabajo en Noruega cortando las cabezas de las personas que circuncidan a los bebés .... ¡Dale 'like' si estás de acuerdo!", escribió en mayo.


Poco después de que apuñalara mortalmente a dos hombres que trataron de defender a las dos chicas musulmanas a quienes Christian estaba agrediendo verbalmente, salió a la luz que este joven de 35 años era conocido por las autoridades locales como una persona cercana a los nacionalistas blancos. En abril, fue retratado en una manifestación haciendo el saludo nazi mientras gritaba "Muerte a los musulmanes".

Sin embargo, su página de Facebook revela una ideología indefinida y contradictoria, que mezcla de mensajes extremistas. Pero este perfil ideológico "incoherente" es más común de lo que parece entre los atacantes que perpetran crímenes de odio, según explica a Univision Noticias Heidi Beirich, directora de inteligencia del Southern Poverty Law Center (SPLC), una organización que monitorea este tipo de incidentes en Estados Unidos.

Ese es, por ejemplo, el caso de Jared Loughner, que en 2011 disparó a la congresista Gabrielle Giffords y a otras 18 personas, dejando seis víctimas mortales. Loughner compartía las teorías de la conspiración sobre el 11 de septiembre difundidas por el locutor de derecha radical Alex Jones, pero también mostraba ideas antigubernamentales más cercanas a la izquierda.

"Las contradicciones ideológicas definidas son bastante normales en los nacionalistas blancos", dijo el autor especializado en fascismo Shane Burley en declaraciones al periódico The Oregonian. "No es raro que haya una mezcla, la gente se radicaliza en todo tipo de formas", añade Beirich.

Una dieta digital marcada por el odio

Aunque es imposible de medir científicamente, algunas organizaciones que monitorean los crímenes de odio motivados por el racismo o la xenofobia en Estados Unidos dicen que existe una relación entre las acciones violentas y el consumo de contenidos que fomentan el odio en internet similar a los memes racistas que compartía Christian. Sus mensajes de odio pueden servir de inspiración a personas con propensión a la violencia, dicen.

"Sabemos que cada vez más las personas que están involucradas en el terrorismo doméstico aprenden sus visiones online, a través de interacciones en internet", dice Beirich. Ella es la autora de un estudio del SPLC que encontró que usuarios registrados Stormfront, un conocido foro neonazi estadounidense, han sido responsables de casi un centenar de muertes entre 2009 y 2014.


También se sabe que Dylann Roof, el joven que mató a nueve afroamericanos en una iglesia de Charleston en verano de 2015, era comentarista asiduo de The Daily Stormer, una polémica web neonazi. Otro de los lectores de este site es el supremacista blanco James Jackson, que el pasado mes de marzo viajó a Nueva York desde Baltimore con el objetivo de "matar negros". Apuñaló y mató a un hombre de 66 años.

Otro estudio de 2014 de Muslim Advocates también traza una relación entre la proliferación de webs que promueven el odio y la violencia. Pone como ejemplo de radicalización online el caso de Robert James Talbot, un hombre que creó una página de Facebook islamófoba llamada Movimiento Insurgente Americano que utilizó para reclutar a otras personas de ideas similares y trazar un plan para poner bombas en mezquitas. El FBI terminó arrestándolo.

Más odio al alcance de un clic

Según Beirich, el problema de internet es que ha puesto a la disposición de los supremacistas y los racistas una enorme cantidad de propaganda racista, accesible a golpe de un clic. "Antes los supremacistas blancos aprendían estas ideas en grupos del mundo real: tenían que mandar una carta o un fax para contactarlos y era menos común entrar en contacto con este material terrible", explica Beirich. "Ahora el proceso de radicalización y adoctrinamiento ocurre online, la propaganda del odio es más accesible".


Pero no es solo que sea más fácil, sino que hay más de este contenido. Aunque es difícil medir una nebulosa tan fragmentada como la de las webs, foros y páginas de Facebook racistas, se ha observado una explosión de las páginas de extrema derecha, alimentado por el Tea Party y el movimiento alt-right desde tiempos de la presidencia de Obama. Por ejemplo, un estudio de la Universidad George Washington que midió 18 de las principales cuentas de nazis y de nacionalistas blancos en Estados Unidos observó que sus seguidores habían aumentado un 600% entre 2012 y 2016, un crecimiento superior al de las cuentas de simpatizantes del grupo islámico ISIS, por ejemplo.

Las webs neonazis, divididas ante Christian

Mientras ya recaen sobre Christian nueve cargos, incluidos dos por homicidio, el ecosistema alt-right de páginas web neonazis sigue debatiendo con su perfil y oscila entre considerarlo uno de los suyos o execrarlo por su falta de pureza ideológica. Su cercanía al candidato demócrata Bernie Sanders le ha valido que usuarios de foros de encuentro de los nacionalistas blancos, como el hilo /pol de 4Chan, renieguen de él: "Los partidarios de Bernie son lo peor", escribía allí una persona anónima.

Otros todavía justifican sus actos. Un usuario de Stormfront lo llamó "ganador" y Andrew Anglin, fundador de The Daily Stormer, escribió un alegato en el que dijo que Christian probablemente actuó en defensa propia. Anglin justificó el ataque razonando que las mujeres a las que defendieron las víctimas no deberían haber estado en Estados Unidos: "Una vez más, hay que decirlo: cuando nuestro gente ataca a su gente (si es esto lo que sucedió), la razón es la misma que cuando sucede lo contrario: es porque, para empezar, estaban en nuestros países".


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