null: nullpx
Huracán Dorian

"No tenemos miedo, pero queremos ser precavidos": la costa este de Florida se encierra ante la incertidumbre de Dorian

Melbourne, Florida, es una ciudad costera que está en una zona de frecuente paso de huracanes. En las últimas horas, los residentes de la playa evacuaron sus casas siguiendo las órdenes de las autoridades por la amenaza de este ciclón que está arrasando algunas áreas de Bahamas. Muchos, por precaución, se fueron a refugios mientras que los comerciantes tapiaron sus negocios haciendo de Melbourne una ciudad fantasma.
3 Sep 2019 – 10:24 PM EDT

MELBOURNE, Florida.- Con una brisa suave y algo nublado comenzó este lunes Melbourne, en la costa este de Florida. La playa lucía calma, lo que hacía difícil imaginar que un huracán del tamaño y la potencia de Dorian, que avanza ahora como categoría 3, estaba un poco más allá, mar adentro.

Melbourne, ubicada en la zona de Florida conocida como la costa espacial por su cercanía al base de la NASA en Cabo Cañaveral. En total, en este costado del estado, se ha ordenado la evacuación de más de un millón de personas ante la amenaza del fenómeno meteorológico, principalmente de quienes viven cerca del mar y los residentes de parques de casas móviles.

El condado de Brevard, donde se sitúa Melbourne, esta es una zona habituada al paso de ciclones, algo que se ha notado en el ritmo ordenado con el que los habitantes han realizado sus evacuaciones y asegurado con tormenteras sus negocios.

Pero para Wilmary González, puertorriqueña y residente de Palm Bay, esta es su primera experiencia buscando albergue. "Esta es la primera vez que me refugio en un huracán", dice y añade más allá de que no hubiera una evacuación obligatoria en la zona que ella vive, sintió temor. "Tengo miedo que la tormenta venga muy fuerte y me vuele mi casita... yo vivo en una casa de madera de dos cuartitos y tengo miedo", cuenta.

Wilmary González tiene 43 años y un perrito llamado Tadashi con el que tenía que evacuarse. Para eso, buscó un refugio 'pet friendly' y lo encontró en el centro comunitario Ted Whitlock de la ciudad de Palm Bay, que está pegada a Melbourne.


"Además, tengo fibromialgia, alta presión y diabetes", cuenta González a Univision Noticias al explicar que otro de los motivos para elegir irse a un refugio es en buena parte porque tienen servicios de primeros auxilios que podrían asistirla de inmediato en caso de que tuviera una urgencia de salud durante el paso del ciclón.

Bajo el techo del mismo centro comunitario, la familia de Ricardo Peña, un mexicano residente de Palm Bay, también esperará a que pase Dorian. Para ellos, en cambio, no es nada nuevo ir buscar resguardo. Su padre, sus hermanos, cuñadas e hijos, además de un grupo de amigos, dejaron esta vez sus casas protegidas con maderas, compraron víveres para varios días, abastecieron sus autos de combustible y se dirigieron al refugio como han hecho en otras tormentas que han pasado por esta zona.

Eligieron el centro comunitario Ted Whitlock porque ahí permiten la entrada a sus tres perros y porque saben que el trato es bueno. “Aquí hay agua, aquí hay comida y la mayoría de las veces los huracanes cuando pasan, por muy cerquita o muy lejos que pasen, se va la luz, los caminos se bloquean y aquí yo creo que es un lugar seguro. Estamos agusto, en un lugar seguro”, afirma Peña.

El hombre, que tiene una empresa familiar de suelos de madera, esperará al huracán en este albergue junto a un grupo de “25 ó 30 personas entre familiares y amigos cercanos” que decidieron irse al refugio juntos para ayudarse unos a otros en caso de necesidad. “No tenemos miedo, pero sí queremos ser precavidos por los niños y los animales”, asegura Peña. Por eso, recomienda a quien esté en áreas de evacuación obligatoria y no haya ido a un albergue que lo haga antes de que empiecen a sentirse los efectos de Dorian. “No sabemos qué cantidad de agua y de aire vaya a caer y no hay modo de salir y que lo rescaten a uno en medio de la tormenta”.


También hay quienes creen que no va a pasar demasiado con el paso de los vientos de Dorian, como Derrick Gallegos, quien tiene una empresa de jardinería y este lunes estaba trabajando por la mañana para dejar las casas de sus clientes lo más limpias posibles para que el viento no arranque ramas que hagan de proyectiles contra las viviendas. Pero reconoce: "Mi mayor preocupación es la marea de tormenta... y las inundaciones", dice. "Espero que todos estén preparados".


Ya por la tarde, el cielo se fue cubriendo de gris y el agua de Indian River comenzó a agitarse. Dorian aún no está aquí, y no está claro si su recorrido incluirá un paso por Melbourne. Pero las bandas de afuera del huracán están enviando a esta zona lluvias intermitentes y vientos que por momentos sacuden las palmeras que recuerdan que un enorme huracán categoría 4 está cerca.


Con el paso de las horas, Melbourne y Palm Bay se fueron trasnformando en 'ciudadeds fantasmas', sin gente, con pocos automóviles y con buena parte de los negocios y las casas tapiadas con maderas o placas de metal.

Se espera que Dorian pase entre el martes por la noche y el miércoles frente a estas costas aunque no se sabe cuán cerca lo hará. Seguramente traerá lluvias y será difícil acercarse a la playa, por lo que algunos aprovecharon esta noche para ir a ver el mar revuelto.


📷Casas amuralladas y evacuaciones: la costa este de Florida se protege ante la inminente amenaza de Dorian

Loading
Cargando galería
Publicidad