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Explosiones

Autoridades detonan un dispositivo hallado cerca de una estación de trenes de Nueva Jersey

Un robot ocasionó el estallido cuando intentaba desactivar uno de cinco artefactos hallados el domingo por la noche dentro de una mochila. Las operaciones de los trenes fueron suspendidas temporalmente. Los investigadores buscan conexiones entre este suceso y las explosiones del sábado en Nueva York.
19 Sep 2016 – 3:33 AM EDT

Uno de los cinco dispositivos encontrados en una mochila cerca de una estación de tren de Nueva Jersey estalló la madrugada de este lunes cuando un robot del equipo de especialistas intentaba desactivarlo. El servicio en la transitada línea del Corredor Nordeste quedó suspendido temporalmente.

El artefacto estalló poco después de las 00:30 de la madrugada, dijo el alcalde de Elizabeth, Christian Bollwage. El FBI dirigía la investigación y trabajaba para desarmar los otros cuatro dispositivos.

El descubrimiento del paquete sospechoso se produjo un día después de que 29 personas resultaran heridas en una explosión en Manhattan, donde también se encontró un dispositivo sin explotar fabricado con una olla a presión a cuatro manzanas del lugar de la explosión.

Durante la detonación del artefacto en Nueva Jersey no hubo heridos. Bollwage dijo que podían esperarse más detonaciones.

Reporteros de NJ.com y NBC informaron sobre el fuerte ruido y el olor a pólvora que produjo la detonación.

Dos hombres llamaron a la policía y dijeron haber visto dentro de una papelera cables y una tubería que asomaban por un paquete, que habían encontrado en torno a las 21:30 del domingo, refirió Bollwage.

Hasta cinco artefactos explosivos potenciales cayeron de la mochila cuando fue vaciada, aseveró Bollwage. Tras acordonar la zona, una brigada de explosivos utilizó un robot para cortar un alambre e intentar desactivar el dispositivo, pero sin querer provocar una explosión, dijo.

"Estoy extremadamente preocupado por los vecinos de la comunidad, pero lo más importante, extremadamente preocupado por todo el mundo en el estado y el país cuando alguien puede simplemente ir y dejar en una papelera una mochila con varios explosivos dentro sin temporizador, y uno tiene que preguntarse cuánta gente podría haber salido herida", dijo Bollwage.

Técnicos de la Oficina Federal de Investigaciones, el condado de Union y Nueva Jersey estuvieron involucrados en la operación que condujo a la detonación del objeto, uno de varios artefactos explosivos encontrados en el lugar, confirmó el FBI en Twitter.

El servicio se suspendió entre el aeropuerto de Newark Liberty y Elizabeth, indicó la agencia de transportes de Nueva Jersey. El departamento de gestión de emergencias de Nueva York, por su parte, señaló que los trenes Amtrack con destino a Nueva Jersey se habían quedado en la Penn Station de Nueva York.

Algunos pasajeros dijeron haber pasado horas en trenes de Amtrak y NJ Transit el domingo por la noche, conforme algunos trenes avanzaban marcha atrás para dejar que los viajeros bajaran en otras estaciones.

También el sábado, una bomba de tubo explotó a una hora de la estación de Elizabeth en Seaside Park, Nueva Jersey, obligando a cancelar una carrera benéfica. Las autoridades dijeron que los sucesos no parecían relacionados, pero que no descartaban ninguna hipótesis.

Las autoridades interrogaban el lunes a varias personas para tratar de concretar cualquier posible relación entre las explosiones de Nueva York y los artefactos encontrados en New Jersey.

Los agentes dieron el alto el domingo por la noche a "un vehículo de interés en la investigación" sobre la explosión de Manhattan, indicó la portavoz del FBI Kelly Langmesser. No se presentaron cargos contra ninguna persona, añadió.


En Manhattan vuelven a la normalidad

Entretanto, los vecinos del barrio neoyorquino de Chelsea empiezan a recuperar la normalidad después de la explosión de un artefacto en la noche del sábado que las autoridades siguen investigando como un "acto de terror".

La policía fijó un perímetro de seguridad en la calle 23, entre la Quinta y la Sexta Avenida, en el centro de Manhattan, donde no está permitido el tráfico de vehículos ni el acceso de transeúntes mientras continúan recabando pruebas de la explosión.

Para poder acceder a ese perímetro de seguridad, los vecinos tienen que presentar a las autoridades una identificación con fotografía en la que se acredite su domicilio y posteriormente son escoltados por agentes de policía hasta sus viviendas.

Mientras, los investigadores todavía mantienen cerrado el acceso al interior del edificio situado en el número 131 Oeste de la calle 23, el más afectado por la explosión, aunque el departamento de bomberos confirmó que no se han producido daños estructurales.


El concejal Corey Johnson explicó a los periodistas que las personas que aún no puedan entrar en sus viviendas tienen la opción de pasar la noche en una de las habitaciones habilitadas para los afectados en el hotel The Standard, en la zona del High Line.

La oficina del alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, no ha facilitado datos concretos sobre el número de personas que hayan podido verse afectadas por la explosión de la calle 23 y por la aparición de otro artefacto en la calle 27.

En el barrio, muy transitado por turistas y situado en el corazón de la Gran Manzana, se ha instalado una carpa de la Cruz Roja donde sirven comidas y cenas para los afectados, gracias a la colaboración de numerosos restaurantes y comercios locales.

El tráfico en la zona sigue siendo un reto ya que además del perímetro de seguridad, la policía mantiene cerrado el paso a los vehículos en un tramo de la Sexta Avenida, a la altura de la calle 14, y un tramo de la Séptima Avenida, a la altura de la calle 34.

Por su parte, la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), la agencia que gestiona la extensa red de metro de la ciudad, confirmó que todavía sigue cerrada la estación de la calle 23, de las líneas E y F, y las estaciones de la calle 23 y la calle 28, de la línea 1.

Así, mientras el barrio de Chelsea trata de recuperar poco a poco la normalidad, las autoridades siguen adelante con la investigación de un "acto de terror" aunque advierten que todavía no hay pruebas que lo vinculen con el terrorismo internacional.

La zona continuaba este domingo plagada de agentes de policía y personal del FBI y otras agencias federales en busca de nuevas pruebas que puedan ayudar a las autoridades a dar con el paradero de los responsables.

Desde entrevistas a los vecinos y a los testigos de la explosión, hasta la búsqueda de restos del artefacto explosivo y el análisis de las grabaciones captadas por las cámaras de seguridad de los edificios cercanos.

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