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Durante la administración del presidente Barack Obama se han roto tres récords sucesivos de deportaciones, y el año fiscal 2012 (que finaliza el 30 de septiembre) apunta que batirá una nueva marca.

Semana clave para Obama en Charlotte, Carolina del Norte

Semana clave para Obama en Charlotte, Carolina del Norte

Se apagaron los focos en Tampa, Florida, y ahora se encienden en Charlotte, Carolina del Norte. Obama va a por todo.

Durante la administración del presidente Barack Obama se han roto tres r...
Durante la administración del presidente Barack Obama se han roto tres récords sucesivos de deportaciones, y el año fiscal 2012 (que finaliza el 30 de septiembre) apunta que batirá una nueva marca.

Demócratas celebran Convención Nacional luego que los republicanos oficializaran la candidatura de Mitt Romney

Se apagaron los focos en Tampa, Florida, y ahora se encienden en Charlotte, Carolina del Norte. En Tampa los republicanos lanzaron tres días de ataques a los demócratas con el objetivo de minar la campaña de reelección de Obama y conquistar el voto indeciso. Nadie sabe lo que sucederá en Charlotte. Es probable que Obama contraataque, que aclare cada una de las acusaciones lanzadas por sus adversarios, que culpe a los republicanos de lo que no se ha logrado amarrar en el Congreso -como la reforma migratoria-, o bien que en vez de utilizar la estrategia del ataque personal invierta todo su capital político en explicar claramente qué y cómo hará en un segundo mandato, por ejemplo, para mejorar la economía, combatir el desempleo, legalizar a los 11 millones de indocumentados, hallar soluciones a la crisis financiera de Europa y poner fin a la guerra en Afganistán.

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Los retos son todavía más grandes que los registrados en 2008, cuando Obama se convirtió en el 44 presidente de Estados Unidos y en el primer afroamericano en llegar a la Casa Blanca. Hace cuatro años su imagen no sufría el rigor del desgaste y los republicanos, luego de dos mandatos bajo la Administración de George W. Bush, con una recesión que galopaba no sólo por Estados Unidos sino por todos los rincones del mundo, y las guerras en Irak y Afganistán, abrieron las puertas de un cambio que ahora los republicanos tratan de presentar como fracaso.

En Tampa los republicanos golpearon el talón de Aquiles de Obama, la economía, para cazar el voto indeciso. Las encuestas señalan que la mayoría de los votantes estadounidenses considera que la crisis económica es el tema que decidirá la elección y la campaña de Romney culpa al mandatario de la situación actual, y señala que la respuesta de Obama en los últimos cuatro años no ha sido la que esperaban los estadounidenses, sobre todo en materia de generación de empleo.

Romney dijo en Tampa que “lo que necesitamos en nuestro país no es algo complicado o profundo, No es necesaria una comisión de gobierno especial para que nos diga lo que Estados Unidos necesita... Necesita empleos. Muchos empleos”. Y luego reiteró su promesa de campaña, que en cuatro años él y su compañero de fórmula, el legislador Ryan (de Wisconsin) crearían 12 millones.

Para los 23 millones de desempleados en Estados Unidos (de acuerdo con las cifras aportadas por Romney), la promesa es válida, tentadora, sobre todo para aquellos que no tienen trabajo y no han decidido por quién votar el martes 6 de noviembre.

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Virtualmente empatados

Antes de la convención de Tampa, Obama y Romney iban emparados, según encuestas de opinión. Después de Tampa la dupla Romney-Ryan aventajó por un par de puntos a la dupla integrada por Obama y el vicepresidente Joe Biden, un resultado esperado teniendo en cuenta la exposición mediática. Después de Charlotte lo más probable es que el binomio Obama-Biden se adelante a Romney-Ryan, pero eso no significa que los demócratas serán reelectos y los republicanos deberán esperar otros cuatro años. Nada está escrito, pero tampoco nada está claro nueve semanas antes de la elección de noviembre.

A esto se suma que la mayoría de los electores estima que Obama es más agradable que Romney (52% a 36%) y que un mayor porcentaje de ellos (48% a 36%) piensa que Obama se preocupa más por los problemas de la gente corriente. Y que en materia de política sanitaria el 52% frente al 43% de opiniones favorece a Obama, con excepción de la economía, donde el 52% frente a 43% dice que Romney lo maneja mejor que Obama.

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Los datos no llevan a adelantar quién ganará en noviembre. El resultado sigue siendo un misterio no sólo para las campañas, sino para todos los estadounidenses.

Los hispanos lo saben, están conscientes de la división que existe y que el voto latino podría marcar una notable diferencia durante la elección del próximo presidente de Estados Unidos.

Los latinos son al menos 50.5 millones y representan el 16% de la población. De ellos, casi 22 millones están inscritos para votar y algunas organizaciones pro inmigrantes estiman que lo harán poco más de 12 millones. Y de ellos, las encuestas dicen que 65% apoya a Obama y 27% a Romney. Pero hay 12 millones de votos que no han decidido y ese es uno de los principales blancos de ambos partidos en lo que resta de campaña 2012: los demócratas quieren que salgan a las urnas porque la mayoría preferirá a Obama; los republicanos bien pudieran apostar porque se queden en casa para que el presidente no sume votos y evitar que sea reelecto por otros cuatro años.

En busca de respuestas

¿Qué se espera entonces que haga Obama en Charlotte? ¿Atacará a Romney de la misma manera en que Romney lo atacó en Tampa? ¿Existe la probabilidad de que un discurso de ataque demócrata motive a los 12 millones de indecisos latinos a votar el 6 de noviembre? ¿Prometerá el mandatario, como en 2008, una reforma migratoria para convencerlos que vayan a las urnas e inclinen la balanza a su favor?

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“Desde que clausuró la Convención Republicana, en Tampa, el Presidente Obama ha estado hablando sobre la falta de detalle del plan de trabajo del gobernador Mitt Romney, lo cual indica que el Presidente sí quiere puntualizar en qué y cómo llevaría al país adelante si gana la reelección”, dijo a Univision Interactive Media (UIM) la analista republicana Helen Aguirre Ferre. “No sólo su partido (demócrata) se lo está pidiendo porque temen las encuestas que lo tienen peligrosamente empatado con Romney. Y con solo 10 semanas para la elección general, están preocupados. Y lo deberían de estar. La aprobación del Presidente Obama no llega al 47% y el desempleo rehúsa bajar del 8.2% - 8.3%. Es la peor o más lenta recuperación económica en 70 años”, agregó.

Aguirre comentó además que “los demócratas han criticado a los republicanos no sólo por carecer de ideas especificas sobre cómo sacarían al país del precipicio económico (algo que quedó flotando en el ambiente tras la Convención Nacional de Tampa), sino también por hablar, según Obama, demasiado sobre el logro del individuo, con poca referencia compasiva sobre los que necesitan beneficios sociales y poco sobre la comunidad en su total. Casi se puede asegurar que el Presidente va a detallar como él piensa revivir la economía y empleos, y hablará sobre la necesidad de que el gobierno federal ayude combatir a la pobreza”.

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Sin duda los vacíos de Tampa ya fueron visualizados en vísperas de la Convención Nacional Demócrata de Charlotte. “Lo que los republicanos esperan es que Obama se enfoque más en la colectividad por encima de la individualidad, entrando en la pelea ideológica que parece agudizarse en Carolina del Norte, pero es lo que los demócratas y los republicanos quieren usar como punto de partida. Lamentablemente, este tipo de enfoque no hace nada para unir al país, una tarea indispensable para llegar a un acuerdo bipartidista en tantos temas, incluyendo por ejemplo el de la reforma migratoria”.

A guerra avisada no hay muertos

Del análisis de los comentarios republicanos sobre Tampa se deduce que se estaría advirtiendo que, si el presidente golpea los puntos flacos que surgieron al término de la a Convención, entonces el mandatario podría ser culpado de dividir aún más al país. ¿Por qué entonces los republicanos utilizaron la misma receta? ¿Forma parte de una estrategia para dejar las cosas tal y como están "empatados virtualmente- y jugársela con el voto indeciso? ¿Y dentro de esos indecisos los 12 millones de electores hispanos?

Para la campaña de reelección de Presidente las convenciones “sirven para presentar la plataforma y la visión del partido en forma general”, y no como un escenario de ataque, dijo a Univision.com Gabriela Diomenzain, directora de prensa hispana. “Charlotte será el día en que el Presidente se presente ante el pueblo estadounidense, no sólo ante delegados, sino también ante representantes de todos los sectores” representativos de la sociedad.

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“Vamos a aclarar cómo vamos a fortalecer a la clase media, cómo vamos a fortalecer los programas sociales y nuestra visión de futuro”, explicó. “Reconocemos que somos más fuertes como país cuando estamos más juntos y no excluimos a las personas”.

Sobre el tema de la reforma migratoria, una deuda pendiente de Obama, quien en la campaña 2008 prometió que la empujaría durante el primer año de su mandato pero no pudo llevar a efecto "entre otros motivos por el debate de otros temas de mayor interés nacional, como las guerras en Irak y Afganistán, la crisis económica y la reforma de salud-, y que los republicanos dejaron de lado en Tampa, Domenzain dijo que “será abordada” por el Presidente en Charlotte.

“Lo que puedo decir es que el compromiso de una reforma migratoria integral y la aprobación del Dream Act son muy importantes para nosotros. Ambos temas se van a abordar durante la Convención”, aseguró.

El tema de inmigración se convirtió en el telón de Aquiles de Romney, quien empujado por el ala conservadora de su partido ha dicho en reiteradas ocasiones que no favorece ninguna forma de amnistía para los 11 millones de indocumentados, que vetaría el Dream Act si es aprobado por el Congreso y que propondrá un programa de autodeportaciones para que los sin papeles se vayan de Estados Unidos. También ha recomendado que los estados imiten las polémicas leyes migratorias SB1070 de Arizona y HB56 de Alabama, que criminalizaron la estadía indocumentada, un acto que en el resto del país sigue siendo una falta de carácter civil no criminal.

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Achacan a Obama

Antes y durante la campaña de reelección, Obama culpa a los republicanos por no haber votado a favor en el Congreso por una reforma migratoria, y ha dicho que sin un acuerdo bipartidista previo es casi imposible legislar.

Los republicanos ya tienen listas un par de respuestas para Charlotte. Aguirre dice que “no hay duda de que los demócratas van a culpar a los republicanos por la falta de reforma migratoria, ignorando por completo el hecho de que Obama no la presentó en los primeros dos años de su presidencia, prefiriendo enfocarse sobre la ley de reforma de salud”.

Y añade: “Así como paso esa ley sin un voto Republicano, lo pudo haber hecho con la ley de reforma migratoria, pero no lo hizo, rompiendo con la promesa que le formuló a la comunidad hispana (en 2008)”.

Luego señaló que “la administración Obama ha deportado a más hispanos sin récord criminal que cual quiera otra. Peor aún, miles de niños quienes nacieron en Estados Unidos fueron separados de sus padres al ellos ser deportados mientras que los niños viven en Foster homes o con guardianes legales. Esa es una pena moral que poco se habla en este debate y no debería de ser así, se debería de denunciar por ser una política cruel.  Esos niños deberían de estar con sus padres, nunca debieron de ser separados”.

Durante la administración Obama se han roto tres récords sucesivos de deportaciones, y el año fiscal 2012 (que finaliza el 30 de septiembre) apunta que batirá una nueva marca. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha reiterado que la mayoría de los deportados tenía antecedentes criminales, pero organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes insisten que entre seis y siete de cada 10 deportados durante el gobierno de Obama no tenía antecedentes criminales serios que constituyeran una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

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“Pero todo parece que a los dirigentes de muchas organizaciones hispanas, incluyendo aquellas que dicen ser no partidistas, terminan votando Demócrata”, dijo Aguirre. “No les importa ese hecho, lo cual no ayuda influir de una manera más significativa en ese debate desaprovechando la inmensa huella que dejaron los Republicanos al no enfocar debidamente e inteligentemente sobre este tema.  Al fin y al cabo, ambos partidos son culpables por no forjar una reforma migratoria sensata, inteligente y humana.  Aunque no es el tema de mayor importancia para el hispano, si influye en su decisión. Pero los temas que más arrastran son los hechos básicos: el desempleo para el hispano esta alrededor del 10.3% y para los jóvenes hispanos 50%; han aumentado las peticiones de sellos alimenticios y un número significativo de hispanos han perdido sus casas”.

Falta de colaboración mutua

Las últimas nueve semanas de campaña serán “intensas”, advierte Maribel Hastings, asesora ejecutiva de America’s Voice, mucho más de lo que se ha visto. “Romney se enfoca en explotar el descontento de ciertos votantes con el desempeño del presidente Obama en ciertos rubros y convencerlos de que él representa una mejor alternativa. Cuando este jueves Obama acepte la nominación a un segundo periodo, le tocará convencer a los votantes de que a pesar de las cosas que no se han conseguido, él merece una segunda oportunidad para concretar lo pendiente. No estamos en 2008 cuando la esperanza de cambio reverberó por toda la nación. Cuatro años más tarde ya Obama tiene un récord y hay mucha frustración entre los votantes exacerbada por la maltrecha economía y en la lucha por mantener su puesto. Obama deberá explicar a los votantes por qué otros cuatro años de su Mandato serán beneficiosos”.

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Hastings dijo además que “las bases más fieles de ambos partidos ya están posicionadas en las esquinas de sus respectivos candidatos. Los votantes independientes y los indecisos pueden inclinar la balanza tanto si salen a votar como si deciden no hacerlo. Y me parece que un mayor nivel de participación electoral, sobre todo de votantes latinos, por ejemplo, debería beneficiar al Presidente, quien sigue gozando de altos niveles de aprobación entre este sector de votantes”.

“A Obama también lo beneficia el hecho de que cuatro años después sigue gozando de simpatía entre los votantes. Una prueba son los electores latinos. A pesar de que no pudo concretarse la reforma migratoria que prometió en 2008, a pesar de haber roto récord de deportaciones y de que los latinos tienen una de las tasas de desempleo más altas del país, el último sondeo semanal de Latino Decisions/Impremedia le dio a Obama una ventaja de 65% sobre 26% para Romney, quien al menos, hasta ahora, no se ha presentado como una alternativa viable para los hispanos. Ni siquiera su mensaje económico ha calado entre los latinos, espantados además por la retórica antiinmigrante republicana y las propuestas acompañantes”.

“La Acción Diferida para los Soñadores parece haber generado entusiasmo entre los votantes latinos y eso también opera a favor de Obama”, subrayó.

Y aunque Romney y los republicanos acusen a Obama y a los demócratas de no haber hecho lo suficiente en los pasados cuatro años, “Obama y los demócratas pueden argumentar certeramente, en muchos casos, que los republicanos se han negado a colaborar para avanzar legislación en diversos frentes, como fue el caso de la inmigración”, apuntó Hastings.

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En pocas palabras, en el ambiente flota el razonamiento de que en el Congreso hay una escasez de colaboración mutua entre ambos partidos. Y tanto demócratas como republicanos lo saben y se siguen acusando mutuamente.

El analista político Fabián Núñez comentó que si en Charlotte los demócratas se “conectan” con la clase trabajadora y media, “se sumaran muchos más votantes” a las filas de Obama. Y que después del jueves, cuando el presidente acepte la nominación, “los demócratas tendrán por lo menos cinco puntos de ventaja en las encuestas”, diferencia que pudiera ser clave faltando nueve semanas para la celebración de los comicios presidenciales más reñidos en la historia de Estados Unidos.

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