publicidad
¿Será probable que Jeb y Hillary lleguen a confrontarse por la Presidencia de EEUU?

La fiebre del futurismo político en EEUU

La fiebre del futurismo político en EEUU

A más de dos años de las elecciones presidenciales de 2016, ya se padece una fiebre de futurismo político precoz

¿Será probable que Jeb y Hillary lleguen a confrontarse por la Presidenc...
¿Será probable que Jeb y Hillary lleguen a confrontarse por la Presidencia de EEUU?

WASHINGTON - A más de dos años de las elecciones presidenciales de 2016, Estados Unidos padece una fiebre de futurismo político precoz, impulsado por la expectativa de una candidatura de la ex primera dama Hillary Clinton.

Encuestas muestran que la ex secretaria de Estado y ex senadora por Nueva York mantiene un nivel de aceptación de alrededor de 50 por ciento, muy por encima que otros demócratas, si bien sus números han caído ligeramente en relación con su nivel más alto en 2011.

“Es lógico. Lleva 20 años bajo los reflectores, tiene un alto perfil, es muy competente, goza de más reconocimiento que cualquier otro demócrata, incluido el vicepresidente, y su esposo es el político más popular del país”, dijo a Notimex el politólogo Richard Semiatin.

publicidad

A sus 66 años, Hillary Clinton preserva el magnetismo que atrae a multitudes en sus apariciones públicas, a su red de más de 1.4 millones de seguidores en Twitter y a una página de devotos que mantiene viva la flama de su candidatura (www.readyforhillary.com).

Sus memorias “Decisiones Difíciles”, que saldrán a la luz en junio próximo, son ampliamente esperadas y sus opiniones siguen siendo no sólo escuchadas, sino figuran en un primer plano de atención mediática como sus comentarios sobre el secuestro de niñas nigerianas.

El secuestro “fue abominable, criminal y un acto de terrorismo que amerita la mayor respuesta posible”, dijo Hillary en una entrevista con la cadena ABC.

Aunque el mayor indicativo de su fuerza política es el hecho de que es el principal blanco del fuego cruzado de la maquinaria política republicana, que la percibe como el mayor obstáculo en su intento de recuperar la Casa Blanca, tras ocho años de la era de Barack Obama.

Los republicanos de la Cámara Baja buscan empañar su legado como jefa de diplomacia a raíz del ataque al consulado de Estados Unidos en Bengasi en 2012. Un comité selecto buscará asignar responsabilidades, en medio de jaloneos entre demócratas y republicanos.

Más polémicas fueron las declaraciones esta semana del “arquitecto” de la presidencia de George W. Bush, Karl Rove, quien sugirió que Clinton padecía problemas cerebrales después de un accidente en su casa en el estado de Nueva York.

Rove, quien es visto como partidario de la candidatura republicana de otro Bush, el ex gobernador de Florida Jeb Bush, se corrigió días después, pero los conservadores creen que el daño está hecho al poner la salud y la edad de Clinton en el centro del debate pre electoral.

Fuentes cercanas a los Clinton filtraron a la prensa que la pareja estaba “furiosa” por los comentarios de Rove.

Semiatin cree, sin embargo, que los demócratas podrían sepultar fácilmente la controversia con la divulgación del historial médico de Clinton que muestre su estado de salud. Estima que si Hillary tuviera un problema físico, ya se habría descartado como aspirante.

En favor de Clinton opera el dato de que en episodios previos de su vida -como durante el “affaire” Lewinsky o en su exitosa puja por el Senado de Nueva York" su estrella política se catapultó cuando el público la percibió como víctima o como objeto de ataques injustos.

En fecha más reciente un haz de voces conservadoras buscó ligar a Hillary con el secuestro de las niñas nigerianas y atribuyó el incidente al hecho de que la ex secretaria de Estado no colocó al grupo islámico Boko Haram en la lista de organizaciones terroristas foráneas.

“Los conservadores han llegado a la conclusión de que Hillary Clinton debe ser culpada por esas niñas nigerianas (...) secuestradas 14 meses después de que ella dejó el cargo (...) ahora sólo tienen que crear los detalles”, ironizó el columnista Dana Milbank.

publicidad

Semiatin, académico de la Universidad Americana, sostiene no obstante que el tema de la edad sí puede ser un factor en las elecciones, aunque cree que afectaría en mayor grado a otro probable contendiente a la candidatura presidencial demócrata, el vice presidente Joe Biden.

A sus 71 años, Biden tendría 74 si llega a la Casa Blanca, lo que lo convertiría en el político de mayor edad en ocupar la casona del 1600 de la avenida Pensilvania. Ronald Reagan, quien ostenta ese título, llegó a la presidencia a los 69 años.

Por extrapolación, los republicanos sugieren que si Hillary gana la Casa Blanca tendría 77 años al final de un segundo mandato.

Pero Hillary será en pocos meses abuela y su nueva circunstancia tiene el potencial de atraer más que nunca el voto solidario de las mujeres y, en especial de los votantes de la tercera edad, muchos de los cuales aprecian los programas sociales que impulsan los demócratas.

“No veo ninguna razón potencial por la cual ella no deba buscar la Casa Blanca, a menos que ella no quiera. Y por mi experiencia, todos los políticos quieren llegar: los 100 senadores, los 435 representantes y los 50 gobernadores”, comentó el politólogo Semiatin.

En el campo republicano la lista de aspirantes incluye, además de Jeb Bush, al gobernador de Wisconsin, Scott Walker, y a dos senadores de origen cubano, Ted Cruz de Texas y Marco Rubio de Florida, además del popular gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie.

publicidad

Para Stephen Hess, experto en política de la Institución Brookings, el más intrigante escenario sería una pelea política entre Clinton y Bush, es decir entre Hillary y Jeb.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad