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Muchos estudiantes indocumentados abandonan sus estudios ante un nebuloso futuro académico. Muchos otros siguen peleando y estudiando.

Estudiantes sin futuro promisorio

Estudiantes sin futuro promisorio

Miles de alumnos indocumentados se graduaron este ciclo escolar de bachilleratos en Texas. Pero muchos desisten de seguir estudiando.

Muchos estudiantes indocumentados abandonan sus estudios ante un nebulos...
Muchos estudiantes indocumentados abandonan sus estudios ante un nebuloso futuro académico. Muchos otros siguen peleando y estudiando.

Algo incomprensible

FORT WORTH, Texas - Más de 16 mil alumnos indocumentados se graduaron este ciclo escolar de las escuelas de bachillerato en Texas, pero un reducido número de estudiantes podrá ir a la escuela. Los otros perdieron la motivación por seguir estudiando porque nadie les garantiza un número de seguro social para poder trabajar al concluir la universidad.

Julio Pérez me mostró una carta en papel membretado en el que se indicaba que estaba en lista de espera para recibir ayuda financiera del estado para una beca y lograr su sueño de estudiar en una de las universidades de mayor prestigio en Texas. La Universidad Cristiana de Texas (TCU por sus siglas en inglés).

Cuando fue llamado a la oficina de Recursos Financieros de TCU, la persona que los atendió hizo una pregunta que quizá no debió hacer, quizá por la falta de conocimiento de que la ley permite en Texas que indocumentados vayan a la escuela, o quizá lo hizo con alevosía y ventaja.

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-¿Cuál es su número de seguro social?- preguntó la representante de la oficina financiera. -No tenemos, no tenemos papeles-, respondió el papá de Julio.

"No quisimos engañar a nadie, fuimos honestos porque no han dicho que a los americanos no hay que mentirles, además nunca esperamos que nos preguntaran eso porque es obvio que somos indocumentados, que mi hijo es indocumentado, por eso recurrimos a este tipo de ayuda financiera que está prohibida, relató el señor Pérez con tristeza e impotencia".

Julio se graduó como el mejor de su clase, y uno de los promedios más altos de toda la escuela. Fue miembro del equipo de ciencias y alumno ejemplar que realizó diversas actividades comunitarias y culturales. Hoy, resignado, decidió seguir estudiando en un Colegio Comunitario del Condado Tarrant.

"Siento mucha rabia porque nos ridiculizaron enfrente de otras personas, ella sabía (refiriéndose a la que los atendió en TCU) que somos indocumentados, eso está en la solicitud, entonces para qué abren estos programas de ayuda financiera de indocumentados si no la van a dar", expresó Julio entre sollozos.

Miles en la misma situación

Según una nota publicada por el periódico The Dallas Morning News, que la ley federal prohíbe las escuelas públicas de negar admisión a inmigrantes ilegales. Entre 50 mil y 70 mil de ellos se gradúan cada año de las escuelas secundarias estadounidenses, hasta 16 mil de ellos en Texas.

Pero no existe tal ley para las universidades públicas, aunque 10 estados incluyendo Texas proporcionar algún tipo de ayuda en la matrícula de residente a los inmigrantes ilegales. 

"La cuestión aquí es que existen vacíos muy grandes en la ley y considero que el gobierno no debería jugar con la vida de una persona, aunque sea indocumentado. Se insiste mucho en que motivemos a los jóvenes a que sigan estudiando ¿para qué? si de todos modos cuando se gradúen no van a poder trabajar porque no tienen un número de seguro social", refiere un consejero escolar que pide no ser identificado.

En el caso de Reyna Delgado y Laura Raga, quienes acaban de terminar su bachillerato y continuarán estudiando en la universidad, la realidad es que muchos de sus compañeros decidieron dejar los estudios porque saben que no hay futuro, que de nada sirve un título si no tienes un seguro social. Ambas, residentes legales aseguran y alientan a sus compañeros para seguir estudiando porque, dicen, en caso de que haya una reforma migratoria, ya cuentas con estudios que te respalden, pero es difícil convencerlos.

-¿Y si eso no sucede?- les pregunté a ambas. -Si va a suceder, vamos a seguir haciendo marchas para que haya una reforma migratoria-, coincidieron.

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