publicidad

El negocio del sexo en la Expo Sex&Enterteinment en la Ciudad de México

El negocio del sexo en la Expo Sex&Enterteinment en la Ciudad de México

Entérate del negocio del sexo en la séptima edición de la Expo Sex&Enterteinment realizada en México.

El negocio del sexo en la Expo Sex&Enterteinment en la Ciudad de México...

El ambiente

CIUDAD de MÉXICO - Aunque se podría decir que para disfrutar del sexo no es necesario desembolsar ninguna cantidad, las miles de personas que acudieron a la séptima edición de la Expo Sex&Enterteinment en la Ciudad de México pagaron como mínimo la entrada de 200 pesos ($15.7) para poder disfrutar los 20 mil metros cuadrados de puro sexo. Y eso sin contar el consumo al interior del evento.

Alrededor de cincuenta hombres, tal vez más. Abarrotados frente a una valla que separa el ver de poder tocar. Los codazos, empujones y reclamos no faltaban. Había calor en el ambiente. Calor de testosterona,  provocado por el sueño hecho realidad de tener en frente a esas diosas que tanto excitan y que sólo habían podido ver en una pantalla de televisión o de computadora. 

publicidad

Gritos tratando de llamar la atención de las bellezas. "¡Mira para acá preciosa!" Los ojos de la modelo no se posan en nadie. Una sonrisa ensayada y poco auténtica.

Pero ni quién se fije. Todas las miradas se posaban en los enormes pechos que no se caen, las breves cinturas y las perfectamente anchas caderas. Un cuerpo de escultura que buscaban capturar en video o fotografía, sólo cubierto por una diminuta y provocativa lencería, de la cual se desprendían lentamente, haciendo latir fuertemente los corazones.

Antes de mostrar toda la piel, se quedaban únicamente con una pequeña tanga. Esto marcaba el fin del espectáculo y las hermosas mujeres se retiraban en medio de gritos y silbidos, algunos sonando a ruego. La mayoría de hombres se retiraban, otros buscaban apartar un lugar para el siguiente show, que comenzaría en un par de horas.

"Las mujeres están muy guapas, pero de tantos que se juntan es difícil verlas", comentó un emocionado y sudoroso estudiante de arte.

Para ellas también había

Las mujeres que asistieron a la Expo Sex&Enterteinment eran más discretas. Los enormes modelos no eran tan acosados, ya que ellas se formaban y esperaban pacientemente a que les tocara tomarse una foto con él. Las rejas que separaban al público del modelo no son necesarias. Para ellas sólo basta con ver e imaginar. Incluso se permite tocar.

En el espectáculo de los Hunks, unos fornidos jóvenes, se sorteaba la posibilidad de verlos de muy cerca. Alguna afortunada mujer subía al escenario donde dos o más de estos modernos Apolos le bailaban. La mayoría de ganadoras se veían más nerviosas que emocionadas.

"La verdad están guapos, pero no me atrae nada que me bailen tan de cerca".

Pricasso

En el escenario, un rubio de estatura media completamente desnudo colocó a una pareja en un sillón. Con señas les indicó para donde tenían que voltear. Se acomodó su única prenda, un sombrero de copa plateado y tomó sus pinturas.

Era la hora de comenzar el retrato en acuarela. Tomó su pene, que utiliza a manera de pincel e hizo unos fuertes trazos en el lienzo blanco. “Pasen a ver a Pricasso, considerado por los Récords Guiness como el único hombre en el mundo que pinta con el pene” gritaba el anunciador en medio de una música estridente.

Una acuarela pintada con ese particular estilo costaba 500 pesos ($39.2), pero para que aumentara la demanda decidieron rebajarlo a 150 pesos ($11.7).

Los precios

Juguetes, ropa, cremas, revistas, películas y toda una gran variedad de artículos fueron mostrados por los diferentes expositores, quien a lo largo de 5 días dieron demostraciones acerca de las bondades y ventajas de sus productos.

Ante la gran diversidad de artículos, los precios se ajustaron a todos los bolsillos. Por ejemplo, era posible conseguir ropa íntima, lubricantes y dulces por menos de un dólar, aunque los montos de este tipo de artículos llegaban hasta los 300 pesos ($23.5). Para los que gustan de las películas para adultos los costos oscilaban desde 20 ($1.5) hasta los 300 pesos ($23.5) por un disco en formato DVD.

publicidad

Si lo que buscaban los asistentes era vivir sus fantasías, podían adquirir disfraces de policía, enfermera, mucama francesas, súper heroína, entre muchos modelos más; cuyas cantidades a pagar oscilaban entre los 250 pesos ($19.6) a los 350 pesos ($27.4). Los hombres podían disfrazarse con cuero desde 500 pesos  ($39.2).

Los juguetes sexuales podían ajustarse a cualquier presupuesto, ya que podían comprarse desde 50 ($3.9) hasta 1000 pesos ($78.5).Y si lo que se buscaba era una pareja sintética, una muñeca de plástico costaba desde 800 pesos ($68.8) hasta diez veces esa cantidad, con la promesa de ser “muy parecida a una mujer real”.

Había modelos que promocionaban artículos, o simplemente caminaban esperando a que alguien les pidiera una foto. Por fotografiar el escultural cuerpo la tarifa regular era de 20 pesos ($1.5) y por aparecer abrazando al modelo el precio subía al doble o más.

Algunos hacían trampa. Mientras una modelo de minifalda se tomaba la foto con un asistente, un estudiante de ingeniería se agachó y tomó una foto bajo la falda de la chica. El joven se alejó satisfecho.

El table

Dentro de la exposición, había un área promocionada como "El table dance más grande del mundo", para la cual era necesario formarse y pagar una cuota extra de 60 pesos ($4.7).

Una zona muy oscura, donde era fácil chocar con otros asistentes y la cerveza se vendía en 45 pesos ($3.5). La única área iluminada era donde las mujeres hacían el popular baile del tubo donde se quitan lentamente la ropa.

publicidad

La música sonaba a un ritmo lento y cadencioso. Las mujeres incitaban al público a ese ritmo. Los hombres miraban como hipnotizados y los más cercanos al área con luz trataban de hablar de cerca con las teiboleras.

Por un "privado" con alguna de ellas, tenían que pagar 400 pesos ($31.4), donde eran conducidos a la "sala V.I.P", donde se realizaba el baile exclusivo donde se permite tocar.

"No me parece muy justo que cobren por todo, pero esta zona sí vale la pena", comentó un hombre de mediana edad vestido de traje.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad