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Desapariciones

La misteriosa desaparición de Diana en el Gran Cañón

Diana Zacarías tenía que tomar su vuelo de regresó a Louisiana con su familia el pasado 2 de abril, pero ese día la joven desapareció sin dejar rastro alguno y su paradero sigue siendo un misterio sin resolver.
27 Abr 2016 – 06:05 PM EDT
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El pasado 31 de marzo, Diana Zacarías de 22 años de edad partió de su hogar en Natchitoches, Louisiana, hacia Arizona para hacer un sueño realidad: visitar el Gran Cañón.

Una aventura que desde el inicio presentó obstáculos.

“Su avión se descompuso y ella no pudo salir. Es un ejemplo de hija. Yo la veía con la ilusión de su viaje, comprándose sus botas y ropa de hiking. Cuando se enteró que su avión no podía salir, yo sentí su frustración, y la fui a llevar a otra ciudad para que tomara otro avión y no perdiera su tour”, cuenta a Univision Arizona su padre Alejandro Zacarías, quien en ese momento nunca se imaginó que esa era la última vez que vería a su hija.

Alejandro Zacarías, originario de Michoacán, México, la describe como una joven callada, estudiosa y perfeccionista. La estudiante del tercer año de ingeniería industrial de la Universidad Estatal Northwestern de Louisiana, había recibido reconocimientos por su excelencia académica.

“Mi hija es un ángel, siempre en la casa con nosotros. Era una niña muy reservada, no tenía mucha vida social, muy estudiosa. Sacaba puras A en la universidad”.

Según cuenta el padre, Diana se comunicó con ellos por teléfono el jueves 31 de marzo desde su hotel en Flagstaff. El plan era ir al Gran Cañón el viernes 1 de abril.

Ese día Diana actualizó su foto de perfil en Facebook en la que aparece muy sonriente en el Gran Cañón.

“Ella hizo su tour el viernes y visitó los lugares, todo perfecto, ya por la noche, tomó de regreso el Arizona Shuttle al hotel (en Flagstaff). El viernes por la noche ella se comunica con nosotros de que había regresado el hotel, y nos cuenta los planes de hacer hiking la mañana siguiente”, recuerda el padre.

Diana quería hacer una excursión a pie por el Gran Cañón ese sábado 2 de abril. La madre le recordó que tenía que regresar a tiempo para tomar el avión de Flagstaff a Louisiana a las 5:30 p.m.

Según información proporcionada por los padres de Diana, la joven hizo dos transacciones con la tarjeta de crédito: una con Arizona Shuttle para tomar el bus al Gran Cañón a las 7:45 a.m. y otra en una tienda del parque donde compró una playera.

“El sábado ella llegó el Gran Cañón, se tomó el tiempo de poner fotos y video del Gran Cañón. Mi hija se veía feliz. Tan hermosa, me sentía tan orgulloso de mi hija”, dice el padre sin poder contener las lágrimas.

La alegría de ver a su hija feliz explorando el mundo de repente se convirtió en la peor pesadilla de la familia.

“¿Dianita ya vas para el aeropuerto?” escribió la madre a su hija por mensaje de texto.

“No, no voy”, le respondió Diana a su madre sin darle mayores detalles.

En ese momento, los padres pensaron que quizás Diana había cambiado de planes y se iba a quedar unos días más. Pero cuando trataron de llamarla por teléfono para ver cuáles eran sus planes, todos los mensajes se iban al correo de voz.

“Pensamos que su teléfono se había descargado. El domingo esperando su mensaje, y nada. Ella nunca expresó querer irse de la casa”, dice el padre que aún no logra comprender lo que pudo haber pasado. “Espero que haya decidido conquistar el mundo y que luego regrese a mi lado”, añade llorando.


A medida que pasaban las horas sin saber de Diana, aumentaba la angustia de sus padres, quienes el domingo 3 de abril le reportaron la desaparición de su hija a las autoridades del parque. Esa misma noche alrededor de las 7 p.m., la mortificada pareja emprendió un viaje de más de 20 horas en carro desde Louisiana a Arizona para buscarla personalmente.

“Llegamos a las 5pm del lunes en Flagstaff y fuimos al aeropuerto. Diana nunca se presentó a tomar el avión ni cambió la reservación”, cuenta el padre. “No sé si mi hija se perdió o tuvo un accidente. No quiero pensar que alguien la secuestro. A lo mejor mi hija se aventuró, y se extravió”.

Los guardabosques del parque iniciaron una intensa búsqueda por tierra y aire el miércoles el 3 de abril, mientras los padres de Diana hacían su parte.

“Rentamos un helicóptero. Pusimos fotos de ella por el parque. Con el corazón y la ilusión buscándola a la orilla del Gran Cañón, gritando el nombre de nuestra hija toda esa semana”.


Según un comunicado del Servicio Nacional de Parques, Diana llegó al South Rim, o el lado sur del Gran Cañón, en un autobús que la dejó en el albergue Maswick, y visitó el Yaki Point y Lookout Studio. Las autoridades también rastrearon el teléfono de la joven desaparecida y enfocaron la búsqueda en el área donde se registró la señal del celular por última vez.

Univision Arizona contactó a la detective de la Policía de Flagstaff con la que los padres de Diana estaban en comunicación y dijo que la investigación estaba a cargo de las autoridades del Gran Cañón porque allí fue donde desapareció.

Al ser contactados sobre el estatus actual de la investigación, la vocera del Servicio Nacional de Parques Emily Davis respondió con información muy limitada.

“Es una investigación en curso. La búsqueda de Diana está en modo continuo pero limitado”, dijo Davis vía telefónica a Univision Arizona.

Eso quiere decir que los guardabosques y sus pilotos buscan por pistas cuando están en el área.

El Servicio Nacional de Parque no tiene una base de datos de cuántas personas han desaparecido en el Gran Cañón.

“Es una área muy grande. Unos 5.5 millones de visitantes. No tenemos un record (de todos los desaparecidos)”, explicó la vocera.

Desde 2015 a la fecha hay tres casos activos de búsqueda continua de personas desaparecidas en el parque: una guía que trabajaba con una agencia que hace paseos en el río Colorado, un joven que visitaba el South Rim del Gran Cañón, y Diana.

En su última visita, los guardabosques entrevistaron a los padres de la joven y tomaron muestras para hacer pruebas de DNA a futuro si fuese necesario.

A casi un mes de su desaparición, no hay rastro de Diana, pero una nueva pista resurge.

“Mi esposa estaba chequeando sus notas y encontró escrito un itinerario en el que ella tenía planeado en el segundo día hacer el hiking del Bright Angel trail y visitar a la tribu de Havasupai”, agrega el padre quien no pierde la esperanza de encontrar a su hija con vida.

Aunque es un nuevo indicio, también genera una gran cantidad de interrogantes por ser dos lugares que apartados por la distancia y por estar administrados por entidades completamente diferentes.

El Bright Angel trail es un camino ubicado en la parte sur o South Rim del Gran Cañón que desciende unos 4,380 pies hasta el río Colorado con una extensión de unas ocho millas solo de bajada.

Por su parte, Supai, el pueblo donde vive la tribu de Havasupai, queda en el Cañón Havasu dentro de la Reserva Indígena Havasupai conocida por sus hermosas cataratas de color turquesa. El Hualapai Hilltop, el punto de entrada de esta reserva indígena, queda a unas 150 millas del pueblo de Gran Cañón en el South Rim.

El Servicio Nacional de Parques no tiene jurisdicción en este territorio que es administrado por los nativos, quienes exigen un permiso para entrar y el cual tiene que ser tramitado con meses de antelación.


“Estamos esperando el milagro. Se nos acaba la vida sin esta muchacha. Es un dolor profundo con el corazón sangrando. Que no se haga nuestra voluntad sino la del señor”, concluye el padre que no cesa los esfuerzos por conseguir a “Dianita”.

Diana de unos 5’2’’ pies de altura y contextura delgada con 104 libra de peso fue vista por última vez usando un gorro rosado, una chaqueta purpura y lentes.

Si tiene alguna información sobre este caso, puede llamar a Testigo Silencioso al 928-638-7840.


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