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Convención Republicana

La convención de Trump pone el foco sobre las 'ciudades santuario' para indocumentados

El magnate republicano aboga por evitar la situación de ciudades como Los Ángeles, que adoptan medidas de control menos duras con los inmigrantes indocumentados.
19 Jul 2016 – 5:29 AM EDT

“Debido a leyes migratorias que no fueron aplicadas, mi hijo está muerto”. Estas fueron las palabras de Jamiel Shaw a Univision momentos después de hablar en el primer día de la Convención Nacional Republicana.

Shaw y otros dos familiares de personas muertas a manos de inmigrantes indocumentados fueron invitados al escenario este lunes en Cleveland, Ohio, en la gran cita de los republicanos para oficializar la candidatura de Donald Trump.

La participación de los familiares, quienes contaron la historia de cómo perdieron a sus hijos, se dio en una jornada centrada en el mensaje de la ley y el orden.

Sus intervenciones refuerzan un mensaje que el polémico aspirante republicano ha reiterado desde el comienzo de su campaña: los inmigrantes indocumentados son potencialmente peligrosos.

“Uno de los motivos por el cual apoyo a Donald Trump es porque él quiere hacer algo al respecto, quiere construir un muro, asegurar la frontera”, aseguró Shaw.

Su hijo fue asesinado cuando regresaba a su casa por un pandillero que residía ilegalmente en Estados Unidos y que había sido liberado de la cárcel pese a tener una orden de deportación en su contra.

En sus discursos, el magnate republicano aboga por evitar las 'ciudades santuario' como Los Ángeles, donde falleció el hijo de Shaw, que adoptan medidas de control menos duras con los inmigrantes indocumentados de lo que estipulan las leyes federales.

“Debemos acabar con estas ciudades santuario, es una vergüenza”, aseguró Trump en un mitin de campaña el año pasado en New Hampshire. En ese acto aprovechó para arremeter contra su exrival, Jeb Bush, al asegurar que Florida tuvo 'ciudades santuario' durante el periodo en el que fue gobernador del estado sureño

Trump, quien se presenta como el hombre que aplicará mano dura contra la inmigración ilegal, también promete asegurar la frontera y deportar a los 11 millones de indocumentados que viven en el país.

Las otras dos invitadas a hablar en la primera noche de la convención fueron Mary Ann Mendoza y Sabine Durden, que al igual que Shaw fueron presentados como "defensores de una reforma de inmigración".

Los tres han participado en actos de campaña del aspirante republicano, usando sus casos como ejemplo de por qué es necesario edurecer las leyes migratorias.

Mendoza perdió su hijo Brandon, de 32 años y sargento de policía de Mesa (Arizona), hace dos años cuando un conductor borracho con antecedentes penales y sin permiso para residir en EEUU se metió en su carril por la carretera.

"Ya es hora de que Estados Unidos tenga un presidente que se preocupe más por los estadounidenses que por los inmigrantes ilegales", dijo emocionada.


En un accidente de tránsito también murió Dominic, el hijo de Durden, que fue golpeado cuando circulaba con su moto por un camión cuyo conductor, procedente de Guatemala, no tenía licencia, ni seguro para el auto, ni permiso de residencia.

"Como consecuencia de la pérdida de su único hijo, Sabine ha sido muy crítica con nuestro sistema de inmigración y ha presionado al gobierno federal para cortar los fondos de las 'ciudades santuario' que no buscan activamente, juzgar o detienen a los inmigrantes no autorizados", señala el programa.

La activista criticó las políticas migratorias que propone la aspirante a la nominación demócrata Hillary Clinton y dijo no haberse sentido escuchada por las autoridades por la tragedia de su hijo hasta ahora.

"Hillary habla de lo que hará por los inmigrantes ilegales mientras que Donald Trump habla sobre lo que hará por Estados Unidos", afirmó Durden, ante una gran ovación del público, que aplaudió su petición de endurecer las leyes migratorias y reforzar la seguridad en frontera.

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