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¿Clinton o Trump? ¿Quién será el mejor presidente para la industria automotriz?

La avalancha de escándalos y ataques personales que ha dominado la campaña electoral ha enmudecido el debate sobre las políticas públicas de los nominados presidenciales. Esto es lo que se ha hablado sobre la industria del automóvil.
19 Oct 2016 – 04:59 PM EDT
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Hillary Clinton y Donald Trump proponen dos visiones muy distintas para el futuro de la industria del automóvil. Crédito: Ford/ Getty/Univision

Por más de un siglo la industria automotriz estadounidense ha sido uno de los emblemas más prominentes del poderío económico de Estados Unidos. Firmemente integrado a la cultura del país, el automóvil es una fuente de orgullo para la nación y su aporte es fundamental para la actividad económica nacional.

Según un estudio del Centro para Investigación Automotriz (CAR por sus siglas en ingles), en Estados Unidos la industria automotriz mantiene más de siete millones de empleos y contribuye anualmente más de 500,000 millones de dólares en salarios. CAR también concluyó que cada puesto de empleo en la fabricación de vehículos crea siete empleos adicionales en industrias relacionadas, mientras que cada empleo directo en la industria es responsable por cuatro empleos en la economía nacional.

¿Cuales son los planes de los candidatos para la industria automotriz?

La avalancha de escándalos y ataques personales que ha dominado la campaña electoral, ha enmudecido el debate sobre las políticas públicas de los nominados presidenciales.

Aparte de las amenazas de Donald Trump, quién a usado a la Ford Motor Company, como chivo expiatorio de los pecados, reales e imaginarios, de las políticas comerciales de Estados Unidos, es poco lo que hemos oído respecto a la industria del automóvil.

Sin embargo lo que se ha dicho es significativo y muestra dos visiones distintas de la industria y de su futuro.

Hillary Clinton.

La ex secretaria de estado toma sus credenciales como defensora del sector a partir del éxito de la administración del presidente Obama en el rescate de la industria automotriz en 2009, del cual fue una entusiasta proponente.

De hecho, en diciembre de 2008 Clinton, siendo aún senadora por Nueva York, votó por la autorizar al presidente Bush a utilizar fondos del programa para el rescate para activos problemáticos (TARP por sus siglas en ingles) a fin de ayudar a General Motor y a Chrysler a mantenerse a flote, una propuesta legislativa que fue derrotada por los republicanos.

Clinton ha manifestado estar de acuerdo en la renegociación de algunos acuerdos de libre comercio, especialmente del Tratado Norteamericano de Libre Comercio (NAFTA por sus siglas en inglés) para fortalecer la posición de Estados Unidos y proteger a sus trabajadores. NAFTA ha sido utilizada por los fabricantes automotrices para establecer plantas de fabricación de partes y vehículos en México y Canadá en la búsqueda de condiciones más favorables a las que consiguen en Estados Unidos

La abanderada demócrata propone, para mantener los empleos industriales existentes así como crear nuevos puesto de trabajo y reforzar las comunidades industriales, un programa de inversión de 10,000 millones de dólares al que llama “Hazlo en América” en el que comunidades, universidades, sindicatos y negocios se asociarán para fortalecer la actividad industrial en sus regiones.

Clinton abogó en un discurso en Youngstown, Ohio por una reglamentación más estricta para la importación de vehículos a la vez que criticó al Acuerdo de Libre Comercio Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés) como una herramienta que impulsaría la fabricación de vehículos con partes baratas hechas en China. Youngstown es la localidad donde General Motors produce su exitoso Chevrolet Cruze.

En materia regulatoria Clinton propone mantener el marco regulatorio actual en materia de seguridad a bordo y seguridad vial, mientras que siguiendo su posición en materia de cambio climático propone cumplir con las metas establecidas en el acuerdo de Paris que plantea reducir las emisiones de gases invernaderos en un 30% para 2015. Para los logros de estas metas Clinton promete darle impulso al desarrollo de medio de transportes limpios como los automóviles sin emisiones, así como el mantenimiento y la defensa del Plan de Energía Limpia (CPP por sus siglas en inglés) diseñado por la EPA para combatir el cambio climático y presentado por el presidente Obama el 3 de agosto de 2015. La constitucionalidad del CPP es actualmente objeto de una demanda legal ante el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia interpuesta por 24 gobernadores de estado republicanos.

Hillary Clinton obtuvo el respaldo de Trabajadores Automotrices Unidos (UAW por sus siglas en inglés) el poderoso sindicato de trabajadores de la industria del automóvil.

Donald Trump.

Aparte de amenazar con el establecimiento de un arancel del 35% a los productos producidos por Ford en México, el abanderado presidencial del partido republicano no tiene una política clara en materia automotriz. De declaraciones pasadas podemos rescatar lo siguiente.

En 2008 Trump dijo estar de acuerdo con el rescate de la industria automotriz. En una entrevista con Neil Cavuto de Fox News el 17 de diciembre de 2008, Trump dijo: “Yo pienso que el gobierno debe respaldarlas [a las compañías automotrices] 100 porciento”. Sin embargo en la misma entrevista el candidato republicano dijo, citando su propia experiencia, que la bancarrota era una opción que debía ser considerada.

Sin embargo en agosto 2015 en una entrevista con Detroit News, Trump dio un vuelco de 180 grados e indicó que General Motors y Chrysler debieron haber sido rescatadas sin el respaldo del gobierno. “Pienso que hubiese podido funcionar de la otra manera. Hubiese sido una solución de libre mercado”.

En la misma entrevista, Trump indicó que los fabricantes automotrices domésticos no tienen por qué establecer plantas en México para conseguir costos de producción más bajos. Según Trump, las automotrices podrían fabricar sus vehículos en áreas en Estados Unidos donde los trabajadores ganan dinero. Según el magnate las fabricas eventualmente regresarían a Michigan porque “esa gente va a querer recobrar sus trabajos así sea por menos”. Trump dio estas declaraciones aparentemente sin saber que los contratos colectivos negociados por los fabricantes con sus obreros los obligan al pago de salarios similares en todas las regiones de Estados Unidos donde establezcan actividad de manufactura.

En materia regulatoria Trump ha prometido eliminar la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en inglés) la cual establece los estándares promedio corporativos de consumo de combustible (CAFE por sus siglas en inglés) así como desmantelar el CPP que está siendo implementado por la administración del presidente Obama.


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