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Autos Históricos

Mazda Tribute 2008-2011

La Mazda Tribute era una SUV compacta conocida por su practicidad, manejo ágil, sorprendente desempeño para su segmento y gran valor.
8 Jun 2012 – 06:37 PM EDT
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La Mazda Tribute era una SUV compacta conocida por su practicidad, manejo ágil, sorprendente desempeño para su segmento y gran valor. Como Crossover era más una camioneta disfrazada de auto que viceversa gracias a su manejo en cualquier clima y su carácter amigable y de fácil manejo.

Presentada en 2001, Mazda comercializó la Tributo como “El Miata de las SUVs” y tenían algo de razón en eso. Al igual que su gemela en el departamento mecánico, la Ford Escape, la Tribute tenía el motor V6 más potente del segmento y podía llevar a 5 pasajeros con su equipaje en una cabina práctica con muy buen espacio.

Aunque la Tribute era considerada una de las mejores SUVs compactas cuando salió al mercado, la edad y muchos nuevos competidores en el segmento disminuyeron su atractivo. Después de un año de suspensión, la Tribute regresó con nuevo diseño y mejor interior para ponerse al día. Sin embargo, la plataforma utilizada era prácticamente la misma que la de la primera generación, dejando a la Tribute detrás de algunas competidoras como la CX-7.

Después del modelo 2011, Mazda descontinuó la Tribute para dar paso a modelos más modernos como la nueva CX-5.

La segunda generación de la Tribute se vendió de 2008 a 2011 y se ofrecía en versiones “i” de 4 cilindros y “s” de 6 cilindros, los cuales estaban disponibles en tres variantes: sport, Touring y Grand Touring. La tracción integral era opcional en todas las versiones.

Aunque prácticamente idéntica mecánicamente a la generación anterior, esta Tribute tenía cambios significativos en el diseño tanto exterior como interior. Este último mejoró considerablemente con la utilización de mucho mejores materiales. Sin embargo el diseño y los botones eran consistentes con lo que se podía encontrar en los productos de Ford. Inicialmente, esta nueva generación utilizaba un 2.3 litros de 153 caballos o un V6 de 3.0 litros con 200 caballos, ambos con una caja automática de 4 velocidades.

El siguiente año se mejoraron ambos motores. El cuatro cilindros se cambió por un 2.5 litros con 171 caballos de fuerza y el V6 por un 3.0 litros de 240 caballos, ambos con una caja automática de 6 velocidades (excepto el i Sport 2WD que tenía una manual de 5). Aparte de los modelos normales, se presentó una versión híbrida llamada Tribute HEV la cuál era prácticamente un clon de la Escape Hybrid.

El manejo de la Tribute era respetable, tenía buena rigidez y era cómodo en superficies maltratadas, haciéndola una buena opción para llevar a la familia entera en la ciudad. Aunque hay más opciones dentro del segmento que tienen comportamiento más parecido al de un auto, la Tribute es una buena opción que da algo más de versatilidad que la mayoría de los Crossovers con los que compite.

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