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ADN salva a condenado

ADN salva a condenado

Pruebas de ADN salvaron la vida a un condenado a muerte en Texas. El juez retiró los cargos de homicidio por el asesinato de una mujer en 1993.

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Después de 10 años

WASHINGTON - Un juez del condado de Collin en Texas (EE.UU.) retiró los cargos de homicidio a un hombre que enfrentaba la ejecución por el asesinato de una mujer en 1993, informó este jueves el Centro de Información sobre la Pena de Muerte (CIPM).La decisión fue tomada, tras más de diez años de peticiones para que se realizaran pruebas de ADN a Michael Blair, señaló CIPM.

Finalmente esas pruebas del cabello del condenado demostraron que la declaración de culpabilidad había sido errónea y el Tribunal de Apelaciones de Texas indicó que ningún jurado condenaría a Blair con las actuales pruebas.

La moción del fiscal general para retirar los cargos contra el condenado había sido presentada el 25 de agosto, manifestó CIPM.

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"Se ha determinado que este caso debería ser retirado en bien de la justicia para que el crimen sea objeto de una mayor investigación", indicó el fiscal general.

Blair fue condenado por abusar sexualmente y asesinar a la niña Ashley Estell, de 7 años, después de secuestrarla, pese a que sus abogados insistían en su inocencia.

Según CIPM, las pruebas de ADN exoneraron a Blair y apuntaron a otro hombre no identificado que murió hace diez años como culpable.

Ese posible autor del crimen estaba obsesionado con su víctima y compró una tumba junto a la de Estell, dijo CIPM.

Sin embargo, Blair, cuya fecha de ejecución no se había determinado, no recuperará la libertad por cuanto durante el juicio se declaró culpable de asaltar sexualmente a otros niños durante la década de 1990.

Según cifras de CIPM, Blair es el cuarto condenado a muerte que es exonerado en 2008 y el noveno en Texas desde que el Tribunal Supremo restableció el castigo en 1976.

La decisión fue anunciada después de que el fiscal del condado de Dallas, Craig Watkins, informara en una declaración de que se revisarían alrededor de 40 condenas a muerte y que suspendería las ejecuciones si era necesario.

"No quisiera que durante mi labor sea ejecutado alguien por algo que no hizo", señaló Watkins.

Solo en el condado de Dallas hay 41 condenados que esperan ejecución en el corredor de la muerte. Dos de ellas están previstas para los próximos dos meses.

Desde que Craig asumió el cargo en enero del año pasado, dos personas de su jurisdicción han recibido el máximo castigo, según cifras del Departamento de Justicia Criminal del estado.

Con 414 ejecuciones Texas es el estado que aplica con mayor rigor la pena de muerte en el país.

Este año han sido ejecutados nueve asesinos, el último de ellos el miércoles.

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