publicidad
Carlos Suárez, suboficial mayor de la armada argentina, estuvo a cargo de la reparación del ARA San Juan entre 2008 y 2012.

Submarinista que trabajó en el ARA San Juan: "Hasta que no sea localizado, tenemos la esperanza de que haya sobrevivientes"

Submarinista que trabajó en el ARA San Juan: "Hasta que no sea localizado, tenemos la esperanza de que haya sobrevivientes"

Por más de 30 años, Carlos Suárez formó parte del equipo de submarinistas de la armada argentina. Conoce muy bien el ARA San Juan porque fue uno de los encargados de repararlo. Suárez habló con Univision Noticias sobre las posibilidades de supervivencia de los 44 tripulantes.

"Espero que Dios pueda hacer un milagro": Ex submarinista de la Armada Argentina sobre sumergible desaparecido San Juan Univision

MIAMI, Florida.- El miércoles 15 de noviembre, el suboficial mayor Carlos Suárez, exintegrante de la Armada argentina, recibió un mensaje de un compañero en el que le decía que habían perdido la comunicación con el ARA San Juan.

“Pensé que era una broma, porque yo tenía unos meses desconectado, ya que estaba en Estados Unidos. Creí que se referían a que yo estaba incomunicado”, dijo a Univision Noticias.

Suárez estuvo en la Armada argentina por más de 35 años, y durante 31 formó parte del equipo de submarinistas. Es técnico experto en estas unidades y a su cargo estuvo la remodelación del submarino ARA San Juan, que se encuentra desaparecido desde hace ocho días.

Muy afectado, el experto ha seguido desde la distancia las noticias que llegan sobre la tragedia que tiene en vilo a su país. De hecho, Suárez conoce personalmente a algunos de los 44 tripulantes que se encontraban dentro del submarino cuando desapareció.

“Conozco al comandante de la unidad, capitán de fragata Pedro Fernández, una vez por semana jugaba 'paddle' con él. Nos juntábamos, y de vez en cuando salíamos a cenar con otros integrantes de la reparación del submarino San Juan”, recuerda.

El capitán de fragata Pedro Martín Fernández es el comandante del submar...
El capitán de fragata Pedro Martín Fernández es el comandante del submarino.

Suárez dijo que también es cercano al teniente de navío Fernando Ariel Mendoza, el jefe de máquinas del submarino y tercero en orden de mando en el buque, a quien calificó como el hombre más experimentado en su área: “Estuvo desde la llegada del submarino en 2008 hasta la actualidad. Tiene mucha experiencia y conoce como nadie el submarino”, aseguró.

El ARA San Juan

Suárez conoce muy bien el submarino que hoy está desaparecido en aguas argentinas. El suboficial recuerda que fue uno de los encargados de recibir la unidad en el astillero Domecq García en diciembre de 2007, cuando fue adquirido por su país.

“Desde que llegó, yo comencé a trabajar en su remodelación. En 2008 se sacó del agua y comenzaron las tareas de reparación”, dijo.

publicidad

Explicó que los arreglos tomaron cinco años: “Cortamos el casco, sacamos toda la maquinaria interior que estaba vieja y le pusimos nuevos motores, baterías, tuberías y otro sistema eléctrico. Se volvió a ensamblar y a soldar por completo”.

Fue en 2013 cuando finalmente el ARA San Juan salió al mar, según cuenta Suárez. “Una vez que estuvo listo se hicieron pruebas fuera del agua, en el muelle y en alta mar. Cuando pasó todas las pruebas se entregó la unidad a la Armada para que comenzara a operar”, afirmó.

Incluso después de su retiro de la Armada en 2012, Suárez siguió trabajando como civil en control de calidad de los submarinos argentinos hasta enero de 2017.

La profundidad que aguanta

El experto explicó que este submarino estaba haciendo un ejercicio habitual, como lo hacen todas las marinas del mundo. “Se preparan para un caso de un conflicto, y de paso aprovechan de hacer relevamientos costeros”, explicó. Contó que en este caso, el San Juan estaba haciendo un patrullaje de pesqueros de otras nacionalidades.

Suárez dijo que la resistencia del submarino depende del espesor de su casco. El San Juan tiene una pulgada y media, y puede resistir aproximadamente hasta los 400 metros de profundidad. “Si el San Juan sobrepasa esa profundidad, el casco sufre una deformación que se llama ‘colapso’. Se trata de un hundimiento en las paredes del casco”, explicó.

Según el portavoz de la Armada argentina, Enrique Balbi, la ruta que debía seguir el submarino ARA San Juan de Ushuaia a Mar del Plata coincidía con el límite de la zona económica exclusiva de Argentina. En las cartas marítimas a las que tuvo acceso Univision Noticias, esto coincide con el comienzo de una zona de gran profundidad que llega hasta los 6,200 metros, conocida como talud continental.

El ruido de una explosión

Sobre las recientes noticias de una aparente explosión en la zona cercana al Golfo San Jorge, Suárez indicó que lo que pudo haber sucedido fue una implosión. “La diferencia es que dentro del submarino hay un vacío, y eso genera una implosión hacia adentro y no una explosión de expansión”.

Pero insistió en que hasta que no sea localizado el submarino, no puede adelantar conclusiones. “Hasta que no veamos en qué estado se encuentra, no es posible decir qué fue lo que sucedió”.

Explicó que una implosión puede provocar la muerte de quienes estén dentro. Sin embargo, Suárez se resiste a dar por muertos a los 44 tripulantes. Según especificó, el ARA San Juan está dividido en dos compartimientos y la implosión podría haberse producido sólo en uno de ellos.

“Si la puerta oval que divide las dos secciones del submarino estaba cerrada, puede que no se haya afectado completo, hay que ser cautos. Hasta que no sea localizado, siempre tenemos la esperanza de que haya sobrevivientes”.

publicidad

Dice que la esperanza es lo último que se pierde, pero reconoce que una vez que sea ubicado, sacarlo también será una tarea complicada. “Depende del estado, si está asentado, acostado. Eso será un tema muy complejo. Puede tomar meses sacarlo”.

Preparación para ir al fondo del mar

Suárez dijo que para ser submarinista de la Armada argentina, la preparación es de un año aproximadamente. “Nos preparan para todas las posibles emergencias, qué debe hacerse en cada caso, cómo debemos reaccionar. Y nos enseñan a ser muy fríos”, dijo.

Explicó que gran parte de esa preparación se enfoca en aprender a soportar el encierro. “Es como quedarte encerrado en un ascensor sin luz, sin energía. Algunos sufren claustrofobia y pánico, pero el submarinista se prepara para enfrentar todo eso”.

También dijo que en la escuela de submarinismo se prepara a las personas psicológicamente: “Ese entrenamiento ayuda en situaciones como la que ellos están viviendo ahora”.

Sobre el comandante Fernández –a quien conoce desde hace 17 años– dijo que es un hombre de carácter tranquilo. “La persona que comande la unidad es el primero que tiene que tener cabeza fría para tomar decisiones junto con sus oficiales. Conociéndolo, como es una persona muy tranquila, supongo que ha sido firme en sus decisiones, estoy seguro que ha tratado de resolver de la mejor manera”, indicó.

publicidad

¿Oficio de alto riesgo?

El suboficial argentino no considera que el submarinismo sea un oficio arriesgado. “No, yo diría que todos los oficios son peligrosos. El aviador nunca va a pensar que el avión se va a caer, y él tiene que resolver las fallas que se puedan presentar”, dijo.

Agregó que los submarinistas nunca imaginan llegar a una situación como la del ARA San Juan. “Nos preparamos pero nunca pensamos que va a suceder algo así. Siempre esperamos que todo salga por los carriles normales”, afirmó.

Aunque no lo considere un oficio de alto riesgo, el experimentado suboficial reconoce que hay un temor que siempre está allí. “El miedo máximo es que ocurra una tragedia en el mar, que la unidad se asiente en el fondo. El temor está, pero estamos confiados en que tenemos las herramientas para solucionarlo”.

Suárez dijo que los submarinistas también suelen confiar en sus unidades. “Todos los que trabajamos ahí somos responsables de hacer todo lo que corresponde, desde el comandante hasta el último de la jerarquía. Uno depende de todos, y todos dependemos de uno”, explicó.

A pesar de que el panorama no es muy alentador, Suárez cree que la Armada argentina trabaja con la adecuada seguridad y prevención. Contó que antes de salir a cada misión, la preparación del submarino dura 48 horas: “Se prueban todos los mecanismos y la seguridad del personal”.

publicidad

Suárez volverá muy pronto a Argentina. Mientras tanto, espera con dolor el desenlace del ARA San Juan. “Los submarinistas somos una familia, aunque ya yo esté retirado, siempre estamos ligados. Desde los veteranos hasta los que están empezando. Esto es muy doloroso”, lamentó.

En fotos: Dolor y rabia de los familiares al conocer las malas noticias del submarino argentino

Mantente informado sobre las últimas noticias y los contenidos exclusivos de Univision Noticias

ACTIVAR ALERTAS OFF ON

¿Qué voy a recibir exactamente?

Recibirás alertas con noticias y videos de última hora sobre política, inmigración y otros temas de actualidad, así como reportajes y contenido exclusivo de Univision Noticias. Intentaremos no molestarte muy a menudo, y si lo deseas, puedes desactivar las notificaciones fácilmente.

Hemos detectado que actualmente las notificaciones de Univision están bloquedas. Por favor, desbloquéalas en las opciones de tu navegador.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad