Más de 6 millones de dólares por un cupo universitario, ¿qué tan grande y complicado es el escándalo en admisiones?

El primer reporte dado a conocer por el fiscal federal Andrew E. Lelling, el 14 de marzo, es la punta del iceberg del caso sobre fraude en las admisiones universitarias en EEUU. Continúan saliendo a la luz nuevos detalles de los implicados, de los cuales 33 ya afrontan un proceso judicial.
25 Mar 2019 – 2:41 PM EDT

Las consecuencias del fraude en admisiones universitarias van más allá del escándalo público (fotos)

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El reporte dado a conocer por el fiscal Andrew E. Lelling el pasado 14 de marzo reveló los nombres de una serie de personas implicadas en admisiones universitarias fraudulentas. Sin embargo, los nombres revelados no son los únicos. La investigación en curso contempla las operaciones de la empresa liderada por Rick Singer, sus posibles acuerdos ilegales desde 2011 e incluyen una base de datos de clientes que superan las 750 personas.

Singer era el propietario y director de Edge College & Career Network LLC ("The Key"), un negocio de preparación y asesoramiento universitario con fines de lucro, y se desempeñó como CEO de Key Worldwide Foundation (KWF), una corporación sin fines de lucro que estableció como una supuesta institución de caridad.

Algunos gastaron entre $ 200,000 y $ 6.5 millones para garantizar la admisión de sus hijos, dijo el agente especial del FBI Joseph Bonavolonta. Sin embargo, los nombres de los contribuyentes no es de conocimiento público.

Por su parte, el fiscal federal Lelling asegura que la investigación prosigue, dejando entrever que no todo está dicho sobre la más grande estafa académica de la historia del país.

"Este caso se trata de la creciente corrupción de las admisiones a universidades de élite a través de la aplicación de riqueza combinada con fraude", dijo Lelling. "No puede haber un sistema separado de admisión a la universidad para los ricos, y tampoco habrá un sistema separado de justicia penal".

Por su parte, las universidades élite del país, afrontan el descontento de los estudiantes y padres que se sienten agraviados, por haber cumplido con las rigurosas políticas de los centros de estudios superiores, cuando debajo de la mesa se fraguaban entradas poco rigurosas.

Entre las últimas actualizaciones en los centros de estudio del sur de California. Jorge Salcedo, entrenador de fútbol masculino de UCLA, renunció luego de ser acusado por supuestamente recibir pagos por un total de $ 200,000 por asegurar cupos supuestos atletas que nunca hicieron vida deportiva dentro del campo de los Bruins, según confirmó la institución.

Salcedo, trabajó en su alma mater por 15 años, mas su carrera culminó, tras una supuesta conducta, catalogada por su ex colega, Dan Guerrero, director de atletismo de la UCLA, como "perturbadora e inaceptable", quien además declaró el viernes que el proceso de admisiones de atletas en la institución será evaluada.

El ex líder deportivo de UCLA es uno de los 13 entrenadores, en diversas universidades, implicados en la supuesta corrupción que relaciona a millonarios, empresarios y celebridades. Y su realidad es solo una arista del caso, que si bien acaparó atención nacional al salir a la luz, también podría tener muchas complicaciones en la aplicación de justicia.

La primera consideración debe atender al proceso de admisiones como tal. Cada institución tiene sus propias regulaciones administrativas y en cada caso la investigación debe proceder con autonomía. Más, el escándalo ha generado cambios en ciertos procesos en curso y a futuro, así como medidas disciplinarias según voceros de universidades con UCLA y USC.

La Universidad de California en Los Ángeles anunció la semana pasada que las admisiones de deportistas, será reevaluada y no solo las aptitudes atléticas formarán parte de del proceso, sino también el historial académico entre otras condicionales.

Por su parte, la Universidad del Sur de California evaluará sus procesos de admisión, e informó que los estudiantes vinculados con admisiones viciadas no podrán registrarse en clases mientras la institución investiga los caso.


Así mismo, la futura presidenta, Carol Folt dijo al New York Time, el pasado 21 de marzo “Debemos hacerlo bien”, al ser consultada sobre la situación que afronta la institución que liderará en pocos meses. Indicando también que está preparada para asumir el reto de realizar los cambios que sean necesarios por el bien de los estudiantes y la institución en sí.

Por otra parte, el abogado de California, Steve Meister declaró a medios locales que USC “puede y debe revocar los títulos de graduados implicados en admisiones ilícitas”.

Mientras el proceso continúa, es de esperarse que el informe inicial de fiscales federales y el FBI tendrá mucha más información que deberá ser atendida por las autoridades judiciales y académicas del país.


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