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Mara Salvatrucha: la ironía de los niños inmigrantes que huyen de las pandillas, para luego encontrarlas en Nueva York

Según la policía del condado de Suffolk, la MS-13 mantuvo un perfil bajo en 2018 para evitar la mayor presión que ahora viene de las autoridades, pero que ahora está intentando reclutar a miembros más jóvenes.
8 May 2019 – 11:30 PM EDT

Univision 41 Investiga ha analizado docenas de casos criminales locales y federales contra miembros de la pandilla MS-13, y está claro que las agencias de policía tienen una nueva estrategia: separar a los pequeños grupos de la pandilla atacando a los líderes locales.

Oficiales como la comisionada de policía en el condado de Suffolk nos dicen que la estrategia está funcionando, porque ha bajado el número de crímenes que se pueden atribuir a la Mara Salvatrucha. Sin embargo, ha habido un efecto secundario. La MS-13 es una organización bastante jerárquica, y sin líderes locales, los pandilleros en Long Island ahora reciben órdenes directas de los jefes en El Salvador.

La Mara Salvatrucha opera en todo el mundo en pequeños grupos llamados "cliques", bandas locales que actúan bajo la dirección de líderes supremos en El Salvador, según los investigadores. Cada camarilla tiene un líder, y sus miembros cometen delitos para ascender en el escalafón. Por ejemplo, oficiales del condado de Suffolk dicen que existe 12 "cliques" en ese condado, y cada uno tiene entre tres y 18 miembros. Estas son las bandas que la policía está tratando de desarmar.

El grupo operativo contra pandillas liderado por el FBI se hizo más fuerte y efectivo desde principios del 2018, de acuerdo a documentos revisados por Univision 41 Investiga. Clave fue un viaje en enero del 2018 de varias agencias de seguridad – incluyendo la policía de los condados de Nassau y Suffolk, el NYPD, y el fiscal federal del área – a El Salvador. Ahí, establecieron relaciones y comenzaron a compartir información confidencial. Desde ese momento se intensificó la batalla.

Pronto hubo un golpe fuerte en contra de la Mara, cuando 17 miembros de la pandilla fueron acusados de cometer matanzas y atacar en los bosques de Roosevelt, Nueva York, y otros estados. Después siguieron condenas penales contra varios miembros: Milton Contreras, Oscar Welman Espinoza-Merino, y Jose Osmin Rubio. Estos tres fueron sentenciados a más de 24 años por matar a un compañero a quien ellos acusaban de pasar información de la pandilla a la policía. Dejaron su cuerpo en la playa de Miller Place.

Dos más: Elmer Alexander Lopez y Jerlin Villalta, se declararon culpables por un crimen similar, en el que mataron a un compañero por supuestamente cooperar con las autoridades. Dejaron su cuerpo en un área boscosa cerca de un centro psiquiátrico en Brentwood.

También en Brentwood cuatro pandilleros fueron sentenciados por tratar de secuestrar a un adolescente de 16 años. Miguel Rivera, Vidal Ortiz-Contrera, Oscar Fuentes y Jorge Bermudez-Cedillo fueron sentenciados entre uno y siete años.

Tres más: Christian Samuel Rodriguez, Gerson Stanley Juarez y Evilson Edgardo Orellana, se declararon culpables por atacar con machetes a tres estudiantes en el parque estatal del Lago Hempstead.

En total, más de 24 miembros de la MS-13 fueron condenados, casi todos por crímenes de violencia en contra de compañeros o miembros de pandillas rivales.

Pero la clave de la estrategia fue eliminar a los jefes, porque la MS-13 es una organización muy jerárquica. Ronald Catalan, el líder de los “Brentwood Locos Salvatruchas,” se declaró culpable. Arrestaron a Melvi Amador-Rios, supuesto líder de “Centrales Locos Salvatruchas,” a Kevin Torres, supuesto líder de los “Sailors” en Nueva York, y a Alexi Saenz, supuesto líder de los “Sailors” en Brentwood.

El arresto más importante fue del presunto líder que supuestamente supervisaba todas las operaciones en la costa este: Miguel Angel Corea Diaz, alias “Reaper,” la muerte personificada.
La agente de la FBI que estaba dirigiendo este grupo operativo, Geraldine Hart, fue designada como la jefa de policía en Suffolk. Ella señala que la pandilla está cambiando cómo operan en estas partes.

"Estamos observando la utilización de niñas jóvenes dentro de los subgrupos de pandillas locales para realizar diferentes acciones... ya sea identificando a individuos para atraerlos a ciertos lugares para un asalto planificado, o identificando a personas que podrían ser vulnerables a ser reclutadas," dijo Hart.

Milagros Soto, una inspectora para el mismo departamento de policía, indicó que algunos pandilleros ahora están tomando medidas para hacer más difícil identificarlos. "Bueno, antes se veía que muchos de los muchachos que estaban en la pandilla tenían tatuajes que indicaban que eran parte de esa pandilla. Hoy en día no se ve eso," sentenció Soto.

La policía del condado de Suffolk asegura que la MS-13 mantuvo un perfil bajo en 2018 para evitar la mayor presión que ahora viene de las autoridades, pero que ahora está intentando reclutar a miembros más jóvenes.

Ejemplos recientes de esto incluyen el asesinato en diciembre de dos hombres en Long Island, que supuestamente involucró a una niña de 13 años. "Lo que hemos visto es más agresividad en los esfuerzos de conseguir miembros y que cada vez más jóvenes están involucrándose. Antes el reclutamiento ocurría en 'high school', ahora pasa más en 'middle school' y con niños tan jóvenes como de 11 años," informó Silvia Finkelstein, directora de la Oficina del Inmigrante de la fiscalía del condado de Nassau.

Por eso es que la fiscal de Nassau creó un programa especial para educar a los niños del peligro de las pandillas en una escuela media de Hempstead: Alverta B. Gray Schultz Middle School. Asimismo existen organizaciones comunitarias, como STRONG en Uniondale, Long Island, que ayudan a los niños en riesgo de unirse a las pandillas.

Luis Romero, consejero de intervención que trabaja en STRONG, dice las pandillas tratan de reclutar los niños inmigrantes que se sienten más vulnerables , los que están solo en este país, o que se sienten fuera de lugar en el colegio a consecuencia del 'bullying'.

Una razón, dicen ellos, es el creciente sentimiento anti-inmigrante en la área. La administración del presidente Trump a menudo utiliza la lucha contra el MS-13 en Long Island como telón de fondo para su agenda anti-inmigrante.

"Cuando el gobierno decidió separar familias, como una forma de impedir que otras den el viaje por tierra a este país, fue un gran error. A partir de ahí es que los pandilleros más violentos usan eso para justificar y explicar: 'mira vete con nosotros, nosotros somo tu familia'", explica Romero.

La experiencia traumática de cruzar la frontera de Mexico a los Estados Unidos, y la forma brusca en que los EEUU los encarcelan y los separan de sus familiares, solo empeora la situación. Finkelstein cuenta aquellos niños que vieron a amigos y familiares asesinados en sus países de origen luego sufren cuando agentes de la frontera los encarcelan en jaulas, que ellos llaman "la perrera'." Cuando llegan a Long Island, ya se sienten bajo ataque.

"El 95% de los niños que vinieron por tierra fueron separados por sus padres", dijo Finkelstein. "Estos niños que acaban de llegar están traumatizados. Han perdido el sistema de apoyo que tuvieron todas sus vidas".

Detrás de todo esto se ve la ironía de que estos niños huyen de las pandillas en su país de origen, sólo para encontrarla aquí en Nueva York.


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