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Serpientes venenosas de los trópicos se ven ahora en las playas de California: ¿por qué?

No es una invasión y nunca nadie ha muerto por la mordedura de este tipo de serpientes marinas. Estas son las hipótesis de cómo llegaron hasta aquí.

SAN JOSÉ, California.- Tres serpientes marinas de aguas cálidas han llegado a las heladas playas del sur de California durante los últimos meses. Los reportes de su presencia se han hecho en Huntington Beach, en Ventura y esta semana, también en Dog Beach, Coronado.

Sus avistamientos en la arena han despertado extrañeza y sorpresa entre los turistas y vecinos, pues no es común verlas en la zona. Y es que estos animales viven generalmente en aguas mucho más cálidas, es decir, hacia abajo del Golfo de México y no en las aguas heladas de California.

Entonces, ¿qué hacen ahí? Se trata de las Hydrophis platura, una especie de serpiente venenosa que es de las más abundantes en los océanos: vive al este de África y la región indo-australiana, así como a lo largo de la costa pacífica: desde México (Golfo de California) hasta el Ecuador.

"Es una especie muy particular, pues es la que tiene la mayor distribución entre todas las especies marinas y terrestres. Está en todos los mares tropicales y subtropicales y es la única que colonizó la costa oeste de América. De modo que es incorrecto decir que es una especie rara", explica a Univision Noticias el herpetólogo Alejandro Solórzano.

Tienen la cola comprimida lateralmente –como si fuera una especie de remo– y sus cabezas son elongadas y angostas. Se caracterizan por ser de color amarillo y negro y medir unas 20 pulgadas de largo.

Según el científico, quien ha dedicado parte de su vida a analizarlas en el Golfo Dulce de Costa Rica, lo atípico es verla más al Norte del Golfo de México, lo que puede sugerir que algún cambio en las corrientes superficiales del mar donde vive las empujaron hacia allí. "Sobre todo entre noviembre y febrero que los vientos alisios empujan fuerte el oleaje hacia la costa. Como ellas están en la superficie, a veces son arrojadas a la playa", detalla.

A pesar de estar ampliamente distribuida, la interacción de estas serpientes con las personas es casi nula. De hecho, no hay antivenenos contra su mordedura, porque no existe problemática de accidentes. Generalmente, estas serpientes están hasta a 13 millas de la costa.

"Son serpientes sumamente tranquilas y esquivas que huyen ante la presencia humana y no abren tanto como las víboras terrestres, pero perfectamente podrían morder a una persona si se sienten amenazadas", aclara Solórzano, quien sugiere no tocarlas para evitar un accidente. "Solo personas con conocimiento podrían recogerla de manera segura de la playa y ponerlas de nuevo mar adentro", explicó.

El experto también recuerda que estas se alimentan de peces pequeños abundantes, por lo que no representan una amenaza o competencia letal con otros organismos en estos ecosistemas.

Por su parte, Greg Pauly, herpetólogo en el Museo de Historia Natural de Los Ángeles dijo al diario LA Times que creía que al menos uno de los reptiles (el hallado en Huntington Beach) pudo haber sido inducido a navegar hacia el norte de su hábitat tropical normal por la propagación de temperaturas inusualmente cálidas del océano debido al muy potente fenómeno El Niño (que calienta las aguas del Pacífico).

Ambos científicos sospechan que las serpientes marinas errantes estaban buscando fuentes de alimentos, incluidos peces pequeños y anguilas en aguas más cálidas.

"Es increíble y fascinante que estas serpientes acuáticas aparezcan por aquí. Pero esto no es una invasión y nunca nadie ha muerto por la mordedura de este tipo de serpientes", concluyó Pauly, recordando que la especie fue vista por primera vez en el sur de California en San Clemente en 1972, durante un año con fenómeno de El Niño, que marca temperaturas de la superficie del mar más altas.

El último ejemplar la serpiente está ahora en manos de los expertos del Scripps Institution of Oceanography, en San Diego.

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