Narcotráfico

Cae red de pandilleros que transportaban droga dentro del cuerpo para burlar la vigilancia en la frontera

Desde la madrugada del miércoles, más de 100 agencias del orden, incluyendo miembros del equipo de tácticas especiales del FBI, arrestaron a 21 pandilleros que vendían narcóticos y armas en el norte de San Diego. Uno de ellos, identificado como alias 'Frosty', se introducían la droga en el recto para lograr pasar por los controles fronterizos.

LOS ÁNGELES, California.- Una investigación que inició en 2016, basada en escuchas telefónicas, rastreo de vehículos y compras encubiertas, ha dado un duro golpe a una red de pandilleros que vendía heroína y metanfetamina cerca de escuelas, negocios y una clínica en el norte de San Diego, en California. Según las autoridades, estas bandas compraban directamente la droga en México y la introducían en sus cavidades corporales para evadir la seguridad en las garitas fronterizas.

Entre los 37 pandilleros que esta semana acusó la Fiscalía Federal de San Diego por tráfico de droga y de armas de fuego, los detectives identifican a Colin Jones, alias 'Frosty' y miembro de la banda Encinitas Flats, como uno de los que se introducían la droga en el recto y pasaban con ella así por los puntos de control.

"Debido al método que usaban para contrabandear drogas a Estados Unidos, el cual limitaba la cantidad que podían traficar, Jones habría viajado a México aproximadamente cada cinco días para reponer su suministro de narcóticos", señala la acusación.

Entre el 7 de octubre de 2016 y el 4 de junio de 2017, Jones, de 29 años y habitante de la ciudad de Vista, cruzó unas 38 veces de Tijuana a San Diego. Su rutina era pasar por las noches a través de las vías peatonales en las garitas de San Ysidro y Otay.

'Frosty' fue arrestado cuatro días después de su último viaje a México. Los investigadores supieron que él tenía un rifle de asalto en su vehículo. Los agentes lo arrestaron en el casino Pala Indian. Además del arma, que encontraron en el asiento del pasajero, le decomisaron municiones y heroína.

Según la Fiscalía, Jones y sus cómplices no se detenían a la hora de distribuir la droga en San Diego. La dependencia cita que este realizó en abril de 2016 una transacción de narcóticos con un pandillero en la tienda Albertson's, ubicada frente a la secundaria San Marcos. En otras ocasiones operaron en una parcela localizada a unos pasos de la primaria Joli Ann Leichtag, en Vista.

Esta investigación también se enfocó en Robert Gonzalez, alias 'Sleepy' e integrante de la pandilla Carlsbad. Los fiscales identifican a este sujeto de 38 años como un "prolífico vendedor de heroína y metanfetamina" que controlaba ese negocio ilícito en parte del barrio Posole, en Oceanside.

'Sleepy' solía reunirse con sus clientes y distribuidores en los estacionamientos de los negocios Walmart, Harbor Freight, Mission Donuts, Burger King, El Super y de una clínica médica en Oceanside.

"De hecho, González vendió narcóticos todos los días durante los aproximadamente tres meses de escuchas telefónicas. Lo hizo al trabajar con múltiples pandilleros y asociados para distribuir droga a docenas de clientes en Oceanside y sus alrededores", señala la acusación.


La operación que se anticipó a una venganza

Esta investigación inició en el otoño de 2016 y concluyó este jueves, poniendo bajo custodia esta semana a 21 de los 37 implicados. Desde la madrugada del miércoles, más de 100 agencias del orden, incluyendo miembros del equipo de tácticas especiales de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), realizaron arrestos en el norte de San Diego. Seis acusados ya estaban tras las rejas y 10 más continúan prófugos.

Las autoridades confiscaron heroína, metanfetamina y fentanilo, así como armas de fuego, incluyendo una pistola semiautomática, revólveres y dos rifles de asalto estilo AR-15. Los narcóticos y el arsenal se almacenaban y vendían en barrios del norte de San Diego.
Muchos de los señalados son miembros o asociados de bandas que operan en Encinitas, San Marcos, Oceanside, Vista, Carlsbad y Escondido. Varias de esas pandillas tienen vínculos con la Mafia Mexicana, la organización criminal que opera desde las prisiones californianas.

"Tenemos la determinación especial de perseguir a las pandillas que tienen la audacia de operar en los límites de nuestras escuelas, donde los niños juegan y aprenden", dijo el fiscal federal Adam L. Braverman, en un comunicado. "Las pandillas siempre están en nuestro radar, pero cuando ponen en peligro a nuestra población más preciada y vulnerable, nuestros niños, actuaremos de manera decisiva", agregó.

Esta operación inició después de dos homicidios relacionados con pandillas ocurridos en 2016 en el norte de San Diego. Anticipando una venganza, múltiples agencias del orden desarrollaron un plan para desmantelar el tráfico de drogas y a las pandillas en esa región.

Uno de los blancos fue Adrián Gómez, apodado 'Bandit' y miembro de la pandilla Carlsbad. Lo identifican como un distribuidor de metanfetaminas y un delincuente peligroso. Tras detener a este hombre de 42 años, le incautaron una pistola semiautomática.

El operativo también atrapó a Theresa Lapolla, de 52 años, quien tenía más de 100 gramos de heroína en su casa, localizada cerca de tres escuelas de Oceanside. Esta mujer enfrenta una condena de hasta 80 años en prisión.

"Esta investigación ilustra que estas violentas pandillas no prosperarán en nuestras comunidades", expresó el agente especial de la DEA en San Diego, Steve Woodland.

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