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Los 'renos' explotados de Santa: los hispanos que transportan regalos navideños de Amazon y las grandes cadenas

Los alrededor de 12,000 camioneros que llevan la mercancía de las grandes cadenas comerciales que llega al puerto de Los Ángeles han luchado durante años para que las compañías de cargo dejen de "explotarlos", cobrándoles incluso a ellos por el seguro de los productos que mueven.

LOS ÁNGELES, California.- A los 62 años, el nicaragüense Napoleón Gaitán cree que solo aguantará tres años más conduciendo "de luna a luna" un pesado camión de carga. De lunes a sábado, este hombre pasa hasta 14 horas al día transportando contenedores que llegan de Asia y de la costa este del país a bodegas de empresas minoristas en California. Esta semana luce agotado por el reparto de los regalos navideños que esperan con ansias los clientes de Amazon, Target, Best Buy, Walmart y otras compañías.

Gaitán es un profesional del volante y pareciera que recibe un buen sueldo, pero cuando se dividen los 900 dólares que gana entre las 78 horas que maneja cada semana, su paga se reduce a 11.50 dólares por hora, apenas encima del salario mínimo y excluyendo tiempo extra y prestaciones laborales. Este hombre de cabello canoso no tiene seguro médico que le cuide de alguna lesión; tampoco le espera un plan de retiro.


"Mientras todas estas compañías se hacen cada día más millonarias nosotros estamos sufriendo, sacrificando a nuestras familias", reclama este centroamericano al final de otra extenuante jornada laboral. Dice que tanto la transportista XPO, que lo considera un "contratista independiente", como las grandes cadenas comerciales que hacen acuerdos con esta, son cómplices de su explotación.

"Casi todo mi cheque se queda en el pago del camión, el diésel, cobros de administración, seguro y otras cosas que ni conozco. Al final se quedan con casi todo lo que gano", asegura Gaitán, uno de los miles de choferes del puerto de Los Ángeles que aún luchan por una reclasificación laboral justa. Ellos piden que les dejen de considerar "operadores independientes", lo cual implica cubrir todos los gastos del camión y que solo les paguen por flete, para volverse empleados que gocen de todas las prestaciones.

Esta batalla lleva casi una década, desde que los puertos de Los Ángeles y Long Beach aprobaron un plan ecológico que prohibió la entrada de los camiones viejos a sus terminales, dejando a muchos choferes sin sus antiguos vehículos y endeudados con las transportistas. La mayoría de estas empresas les rebajan de sus ganancias totales el pago del tráiler, seguro, estacionamiento, combustible y otros gastos.

Al señor Gaitán y a muchos otros camioneros inclusive les exigen un seguro por la mercancía que llevan. "Ellos pagan seguro por la carga de Amazon", señala Santos Castañeda, organizador del sindicato Teamsters, que trata de agremiar a más choferes portuarios. Él también cree que las transportistas y las minoristas están reduciendo sus costes a costillas de los camioneros.

"Amazon y XPO han encontrado la manera de poner el costo de su negocio sobre los choferes para obtener más ganancias. Amazon sabe que la compañía le roba a los trabajadores", subraya Castañeda.

'Empleados' sin derechos

El sindicato Teamsters calcula que 100,000 camioneros que trabajan en los puertos de Estados Unidos son considerados injustamente "contratistas". De estos, 12,000 (el 12%) se encuentran en Los Ángeles, donde está el mayor complejo portuario del país y principal receptor del gigante comercio asiático.

Esta organización señala que las corporaciones clasifican incorrectamente a los trabajadores como contratistas independientes para pagarles sueldos más bajos, no ofrecerles prestaciones laborales y evadir leyes que les brindan protecciones: salario mínimo, horas extras, cobertura de salud, programa de desempleo y leyes de compensación laboral. La fórmula también hace que sobre los hombros de los empleados pesen los riesgos y los gastos comerciales (por ejemplo, los trabajadores pagan los impuestos a la nómina de las empresas, como seguro social, seguro de desempleo, etcétera).

Gaitán dice que XPO lo trata como empleado cuando le conviene. Por ejemplo, no le permite negociar el costo del flete, le ofrece las cargas a su antojo y le castiga "borrando su antigüedad" si falta al trabajo durante más de un mes. "Soy su empleado, por eso estamos en la lucha, para parar estos abusos que son demasiados", menciona.

Este año, Gaitán dejó de trabajar durante un mes pero no para descansar, sino para viajar a su natal Nicaragua para que le operaran el ojo izquierdo. Su visión había mermado. Como aquí no tiene seguro médico, allá aprovechó una campaña de salud gratuita. Al regresar se le había acumulado una deuda de casi 6,000 dólares, porque no pagó el camión ni los seguros.

"En la compañía me ofrecieron un seguro (médico), pero está muy caro. Si lo agarro me toca irme a vivir debajo de un puente. Así de feo", asegura.

Hace dos semanas un médico que le realizó un examen de rutina, un requisito para renovar su licencia como conductor comercial, le dio una mala noticia: está herniado. Él cree que se lastimó en el trabajo. "Hice fuerza con las manivelas para levantar la traila (la caja del camión). Pero la compañía se libera de todo, por eso cada día se hacen más millonarios", reclama.

Durante los últimos seis años, los choferes portuarios en California han presentado al menos 875 reclamos ante el Departamento de Aplicación de Normas Laborales del estado (DLSE). En tanto, la oficina del Comisionado Laboral ha emitido determinaciones en al menos 376 casos, encontrando que a los conductores les debían más de 40 millones de dólares en salarios robados y multas. El organismo falló a favor de que eran empleados, no contratistas.

En abril, esa comisión decidió que XPO debía pagar casi un millón de dólares a cuatro choferes, incluyendo el reembolso de “tiempo improductivo” dedicado a la inspección del camión, esperar la carga o escanear el papeleo por los fletes del día.

XPO, con presencia en 32 países y una plantilla de más de 91,000 empleados, no opinó sobre los reclamos de estos choferes.

Univision Noticias también solicitó comentarios a las empresas Amazon, Walmart, Target y Best Buy, pero no respondieron inmediatamente.

El negocio del hombre más rico del mundo

José Portillo, un salvadoreño de 46 años, ha trabajado desde hace casi ocho años para la transportista IBT (Intermodal Bridge Transport), que mueve mercancía de Amazon, Target y Walmart. Él también se siente explotado, porque maneja durante larguísimas jornadas, le rentan el camión por 60 dólares al día, le pagan poco y no tiene prestaciones.

"Yo pago para que me den trabajo. Se están haciendo millonarios con mi sudor y el de mis compañeros", dice este hombre que tiene una licencia de trailero desde hace 13 años.

A este padre de tres hijos le incomoda saber que él se lleva a casa un sueldo raquítico transportando la mercancía que vende el hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, dueño de Amazon y cuya fortuna se elevó a 100,000 millones de dólares durante las compras del pasado Black Friday.

"Yo le diría al dueño de Amazon que se ponga la mano en el corazón y que piense que toda su mercancía la mueve un chofer que es explotado", dice Portillo, quien dice que IBT le descuenta el 11% de su sueldo para pagar los seguros, incluido en el de los productos que transporta.

"Cuando yo divido las horas que trabajo entre lo que gano, a veces me viene saliendo a 15 dólares la hora, sin que nos paguen el overtime. Siento impotencia por estar peleando contra una compañía que no quiere cambiar su sistema", comentó.

IBT, con seis oficinas en EEUU, incluida una en el puerto de Los Ángeles, tampoco comentó al respecto.

Más baratos que Uber

Al mexicano Domingo Ávalos casi no lo conocen en su casa. Hay semanas que ha sumado más de 80 horas –"si no es que más"- arriba de su camión. Lleva seis años manejando para la empresa XPO y dice que desde entonces no sabe de descansos, ni de vacaciones.

"Para llevarme un buen cheque salgo de mi casa cuando mi familia está dormida y regreso cuando mi familia ya está dormida. A veces estoy en el camión hasta 20 horas del día, pero la mayor parte es tiempo que tengo que esperar (para recoger el contenedor)", dice.

En este periodo de fin de año no ha parado. Lo aprovecha, dice, porque el resto del año se la lleva sentado en el camión, pero sin manejarlo. Él compara que por un flete del puerto de Los Ángeles a una bodega de Amazon en Moreno Valley solo le pagan 150 dólares (del cual le restan varios pagos).

"¿Cuánto crees que cobra un taxi o un Uber por esa distancia? Más que nosotros. Y a nosotros nos restan el pago del camión, el combustible y nuestro sueldo", dijo Ávalos, de 53 años.

A este hombre le da pena contar que el oficio solo da para vivir humildemente, reconociendo que a los traileros solo les ha quedado la fama de bien pagados. "Somos choferes profesionales pero la mayor parte de mis compañeros viven en cocheras o en trailitas (casas móviles)", lamenta.

XPO le debe a este mexicano 170,000 dólares por salarios caídos, pero la empresa apeló la decisión de la Comisión Laboral de California. El pago sigue en vilo. Su Navidad, dice él, no será tan alegre.

"Estas compañías se aprovechan de nosotros porque no hablamos inglés, no estudiamos y tenemos la necesidad de trabajar", concluye Ávalos.

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