Asesinatos

"Todos regresan a casa, todos menos yo": la escalofriante narración de una niña de su propio asesinato

La Policía de Newport Beach ha reabierto un viejo caso de homicidio usando una original estrategia para darle nuevamente atención al crimen, que ya lleva más de cuatro décadas sin resolverse. Linda O’Keefe tenía 11 años y caminaba de la escuela a su casa cuando fue secuestrada; al día siguiente apareció estrangulada.

LOS ÁNGELES, California.– "Hola, soy Linda O’Keefe (o Linda ANN O’Keefe si mi mamá me está regañando). Hace 45 años hoy, desaparecí en Newport Beach. Fui asesinada y mi cuerpo fue encontrado en Back Bay. Jamás encontraron a mi asesino. Hoy, te contaré mi historia".

Así comienza la narración de las últimas horas de vida de Linda O'Keefe en el Twitter oficial de la Policía de Newport Beach, publicada el pasado 6 de julio. Es una estrategia implementada por las autoridades con la que buscan acercar al público a esta dramática historia contada en primera persona.

Se trata de un caso de homicidio lamentable, inexplicable y hasta la fecha, impune. Ahora, después de más de cuatro décadas, lo vuelven a abrir con las esperanzas de que esta vez sí puedan dar con el asesino. ¿La razón? Un rastro de ADN del culpable que –con los avances de la tecnología– ha ayudado a recrear su posible imagen.


Era un día normal aquel 6 de julio de 1973, aunque un poco más frío para la época. Linda tenía 11 años y era como cualquier otra niña de su edad: disfrutaba la ciencia, el piano y las artes manuales. Esa mañana se alistó en su casa en Corona del Mar para irse a sus clases de verano en la secundaria Lincoln sin saber que sería su último día de vida.

"Avenida Orchid. Esa es la calle donde crecí. Es una casa pequeña y hemos vivido aquí la mayor parte de mi vida. A las 8:00 am salgo por la puerta... y no tengo idea de que esa será la última vez. Mi profesora de piano me llevará a la escuela de verano", continúa la narración.

Ese día Linda tenía un vestido blanco de flores azul claro y bordes azul oscuro, que le había hecho su mamá. También tenía unos tenis azules y medias blancas.

Usualmente la niña se llevaba su bicicleta, pero ese viernes fue distinto. Pasó un día normal, de clase en clase, hasta que el reloj marcara la hora de irse a casa para el fin de semana.

"Por fin, la escuela terminó. Como todos en el salón de clases me emociono de pensar en cómo pasaré el resto de mi tarde o qué quiero hacer este fin de semana. Obviamente no lo sé aún, pero... yo no tendré un fin de semana", se lee en esta parte de la historia.


Al acordarse de que no tenía su bici para regresar, llamó a su madre para que la recogiera. Ella estaba ocupada con un proyecto y le dijo a Linda que tendría que caminar, pues era poca la distancia entre ambos lugares. Pero esto no le gustó mucho a la pequeña, a quien no le gustaba ir caminando aunque fuera poco, y se pone a llorar.


La historia de Linda, contada a través del hashtag #Lindasstory en Twitter, prosigue con los detalles de esa tarde y 'ella misma' cuenta como enojada por tener que irse a pie a su casa decide demorarse un poco antes de tomar su camino.

Esto no le sorprende a su madre, quien ya sabe que Linda tiene el nuevo hábito de no llegar a tiempo cuando está molesta. Pero después de tres horas, comienza la preocupación. Llega su esposo del trabajo y comienza la búsqueda de la niña, quien ellos creen que simplemente está siendo desobediente. El padre se sube a un auto y la hija mayor en otro para así buscarla en los vecindarios. Recorren varios lugares a los que podría haber ido Linda, pero sin éxito.


"Todos regresan a casa, todos menos yo".


A las 6:42 pm la Policía de Newport Beach recibe una llamada en referencia a una niña desparecida. Se inicia la búsqueda oficial y los agentes trabajan sin descanso tratando de dar con el paradero de Linda.

Una mujer les dice a las autoridades que vio un vehículo sospechoso de color turquesa acercarse a la pequeña varias veces cuando ella iba rumbo a su casa. La primera junto a una tienda y después, en la intersección de Marguerite e Inlet Dr. Ella recuerda haberle visto la cara al sospechoso descrito como un hombre blanco de unos 24 a 30 años.

Esa fue la última vez que alguien vio a Linda O'Keefe con vida.

Otra mujer se acuerda de haber escuchado algo poco después de las 11:00 de la noche ese día. "Una mujer en los acantilados sobre Back Bay oye una voz femenina afuera, gritando 'para, me estás lastimando'. Ella escucha, pero no oye nada más. No sabe que estoy desaparecida. Que estaré muerta en la mañana. Que me encontrarán a unos cuantos metros de su casa", se lee en la historia.


La búsqueda de la niña duró toda la noche aquel viernes de 1973 sin éxito. La mañana siguiente su cuerpo sin vida fue descubierto por un hombre que hacía un estudio en la reserva natural de Back Bay.

Linda O’Keefe había sido estrangulada.


Las autoridades hicieron investigaciones y condujeron entrevistas, pero jamás capturaron al asesino. Hubo varias teorías y hasta un retrato hablado de una "persona de interés", pero esta muerte eventualmente se convirtió en un caso sin resolver que quedó guardado y olvidado.

Tras más de cuatro décadas, algo impulsó a la Policía a reabrir el caso: "Pero ahora, 45 años después, tengo voz de nuevo. Y tengo algo importante que decir. Hay una nueva pista en mi caso: una cara. Una cara que proviene del ADN que el asesino dejó. Es una tecnología que no existía en 1973, pero podría cambiar todo hoy".

Las imágenes, que recrean el rostro del sospechoso en el momento del asesinato y también envejecida hasta la fecha, puede ser la pieza que faltaba en este rompecabezas. El avance tecnológico, llamado Parabon Snapshot, fue el mismo que las autoridades usaron para reconstruir la cara de Joseph James DeAngelo, el 'Asesino del Golden State', quien fue capturado después de más de 40 años. La herramienta usa ADN recolectado de la investigación para predecir el aspecto fisico del delincuente.

La Policía de Newport Beach pide al público que compartan la historia de Linda O’Keefe por medio de sus redes sociales, invitándolos a que se acerquen si es que tienen pistas o reconocen al asesino.

La narración concluye con una última súplica de la víctima:

"Si puede ayudar a encontrar a mi asesino, llame sobre este caso a la línea del NBPD 949-644-3669. Y por favor, compartan mi historia ... solo se necesita una persona para reconocer su rostro, incluso después de todos estos años. Gracias".


La recopilación completa de sus últimas horas de vida se pueden leer en el Twitter oficial del Departamento de Policía de Newport Beach aquí.

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