Asesinatos

Joven hispana acuchillada identificó a sus asesinos antes de morir: eran dos compañeros de trabajo

Un hombre y su prometida fueron arrestados como sospechosos de acuchillar 29 veces a Lizette Cuesta, una joven del norte de California que antes de morir los habría identificado como sus agresores. Trabajaban juntos en un restaurante de comida rápida y, según uno de los acusados, sostenían un triángulo amoroso consensuado.

LOS ÁNGELES, California. - A la orilla de una carretera desolada que cruza por una zona rural de Livermore, en el norte de California, la madrugada del pasado lunes 12 de febrero Lizette Andrea Cuesta agonizaba. Había recibido 29 puñaladas y sus agresores la abandonaron allí pensando que ya estaba muerta, pero antes de fallecer la joven logró identificarlos: eran dos compañeros del trabajo.

Se trata de Daniel Gross, de 19 años, y su prometida Melissa Leonardo, de 25, con quienes trabajó los últimos cinco meses en un restaurante Carl's Jr. de la ciudad de Tracy, donde la víctima vivía con su papá, unas 20 millas al este de donde fue asesinada.

Gross y Leonardo fueron arrestados horas después en una casa de la ciudad de Modesto donde vivían juntos. Los presuntos asesinos de Lizette la habrían dejado tirada y malherida en medio de esa carretera, sin creer que sobreviviría, al menos lo suficiente para indentificarlos.

Esa madrugrada, la joven hispana de 19 años se resistió a morir en medio de aquella oscuridad donde la habían abandonado, por eso se arrastró unas 100 yardas para llegar al camino de Tesla Road.

El primer vehículo que pasó a su lado no se detuvo porque la mujer que lo conducía sintió temor al verla bañada en sangre, pero llamó al 911 en cuanto tuvo señal en su teléfono, ya que en esa zona del condado de Alameda la cobertura de celular es escasa.

Un segundo automovilista que minutos después de las 2:00 de la mañana se dirigía al trabajo también la vio y de inmediato se detuvo para ayudarla. Luego llegaron agentes del Sheriff de Alameda y paramédicos que le dieron los primeros auxilios y la subieron a un helicóptero para trasladarla a un hospital. Sin embargo, la joven no logró salir con vida.

La mortal herida que Lizette tenía en el cuello casi le impedía hablar, pero en su último aliento, antes de morir, la joven reveló los nombres de quienes la habrían asesinado.

Las cosas se salieron de control

Dos días después, desde la cárcel de Santa Rita del condado de Alameda donde fue recluido, uno de los acusados, Daniel Gross, habló con el reportero Henry Lee de la televisora KTVU, a quien habría dicho que la noche del domingo él, su prometida y Lizette salieron a pasear en un vehículo, pero que de repente las cosas se salieron de control.

El periodista señaló que durante la entrevista, la cual se realizó a través de la ventanilla del área de visitas y no fue grabada, Gross dijo haber perdido la razón y que nunca tuvo intención de hacerle daño a la joven.

Los dos acusados y la víctima aparentemente formaban parte de un triángulo amoroso consensuado, según lo que dijo el sospechoso en esa conversación, por lo que esa noche, luego de que los tres fumaron marihuana, tuvo relaciones sexuales con Lizette en el asiento trasero del vehículo mientras su prometida conducía.

El reportero de KTVU mencionó que el joven no quiso hablar mucho sobre lo que pasó esa noche, pero que le dijo que las cosas se salieron de control cuando Lizette empezó a golpearlo en las costillas con los codos.

Daniel habría mostrado remordimiento y se habría incriminado al decirle al reportero que no planeó hacerle daño a su compañera, que se sentía como "mierda", que se odiaba a sí mismo, que todo ocurrió de repente, que desearía regresar el tiempo para que nada de lo que pasó sucediera y que su prometida no tuvo nada que ver con lo que aconteció esa madrugada del 12 de enero.

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