Animales

Un oso no se resiste a la tentación de una piscina y desata el pánico en un vecindario de Los Ángeles

Durante el verano no es tan extraño ver osos intentando refrescarse en las piscinas de zonas residenciales y aunque se ven lindos, las autoridades advierten que siguen siendo animales salvajes de los que hay que tener cuidado. Este tuvo que ser sedado con un tranquilizante para regresarlo a las montañas.
17 Jul 2018 – 7:20 PM EDT

LOS ÁNGELES,California.– Tremenda sorpresa se llevaron los residentes de un vecindario en la ciudad de Granada Hills en el Valle de San Fernando este martes por la mañana cuando vieron un oso caminando por la zona. Con las altas temperaturas durante esta época de verano lo lógico es refrescarse en una piscina, pero no se esperaban ver a un visitante peludo en una.

Se trataba de un oso negro que decidió acercarse a las residencias cuando el termómetro registraba unos 85 grados Farenheit. El Departamento de Policía en Los Ángeles en la estación de Devonshire recibió una llamada a las 10:30 am alertando sobre un oso en el vecindario: fue visto en Timberidge Lane y la avenida Whistler.

La Policía pensó que el ruido de su helicóptero asustaría al animal impulsándolo a tomar refugio en el bosque. Poco tiempo después, lo encontraron en la sombra bajo unos árboles cerca de las viviendas.

Pero tranquilamente y tras relajarse bajo la sombra, se metió a bañarse en una de las piscinas. Luego se salió y siguió caminando por las calles residenciales.

Tanto el Departamento de Policía como el Departamento de Vida Silvestre monitorearon al animal por al menos una hora. Es entonces cuando las autoridades lo sedaron con un tranquilizante y lo regresaron al bosque.

La Policía compartió un tuit acerca de lo ocurrido donde recordó la importancia de tener cuidado con esta especie: "Nuestra visita hoy en Granada Hills. Recuerda por favor seguir las instrucciones de los agentes cuando te piden que te quedes adentro. Aunque adorables, estos animales siguen siendo salvajes".


Este oso ya había sido identificado por la etiqueta en su oreja con el número 493, que lo había categorizado como no agresivo. Hace dos años también lo tuvieron que sedar en el área de Sylmar y lo regresaron a la naturaleza.

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