null: nullpx

Escalar y jugar para demostrar su fuerza: un partido de fútbol femenino a 5,000 metros de altura

Un grupo de ocho mujeres aimaras de Bolivia, llegaron cerca de la cima de la montaña Huayna Potosí para jugar un partido de fútbol donde la atmósfera apenas tiene oxígeno. Estas deportistas escalan los montes nevados de su país para demostrar su fortaleza a través de la actividad física extrema. Vea aquí lo que pagan los trabajos menos populares en Estados Unidos
20 Sep 2021 – 11:50 AM EDT
Comparte
1/11
Comparte
Una mujer aimara domina el balón a más de 16,000 pies de altura (unos 5,000 metros) en la montaña Huayna Potosí de Bolivia. La vez anterior que este grupo de ocho mujeres subió a una montaña nevada de su país a jugar futbol y demostrar que "sí se puede” fue el pasado agosto. Entonces patearon el balón en la montaña Mururata, cerca de La Paz, la capital del país.
Crédito: Martin Alipaz/EFE
2/11
Comparte
El grupo de escaladoras, llamado “Bolivia Climbing” desafió la nieve, la intensa neblina y el frío para jugar un partido de fútbol extremo en las alturas del Huayna Potosí.

Antes de comenzar la escalada hicieron una ofrenda a la ‘Pachamama’ o ‘Madre Tierra’ en la que le pidieron permiso para subir la montaña.
Crédito: Martin Alipaz/EFE
3/11
Comparte
El grupo en camino por la escarpada montaña.

Para reunir energía, antes de comenzar compartieron un tradicional apthapi, una comida comunitaria a base de tubérculos, queso y habas.

Las mujeres vestían sus tradicionales faldas con medias térmicas de lana por dentro y escalaron protegidas por cascos. Ascendieron la montaña cargando sus ‘aguayos’, un tejido indígena andino donde guardaban sus equipos.
Crédito: Martin Alipaz/EFE
4/11
Comparte
El partido de fútbol en las alturas.

Las mujeres llegaron a su “cancha” en una planicie cerca a la cima después de dos horas de caminata por senderos llenos de rocas y la nieve.

Las experimentadas mujeres verificaron que en el lugar no existieran grietas ocultas por la nieve para determinar si era seguro correr y hacer goles.
Crédito: Martin Alipaz/EFE
5/11
Comparte
Las mujeres sacaron de sus aguayos camisetas blancas con la palabra Bolivia en el medio y otras azules para diferenciar a los dos equipos. Algunas se pusieron medias amarillas y se sacaron las térmicas para poder utilizar las zapatillas de fútbol. Crédito: Martin Alipaz/EFE
6/11
Comparte
Cada equipo estaba conformado por cuatro mujeres, el partido era “Bolivia Mururata” de camisetas blancas frente a “Huayna Potosí” identificadas con el azul.

Los arcos estaban delimitados por los piolets, una herramienta que se usa para escalar y colocaron la bandera boliviana y la wiphala, el emblema multicolor indígena andino, alrededor de su cancha.
Crédito: Martin Alipaz/EFE
7/11
Comparte
Una de las jugadoras, Julia Quispe, dijo a la agencia EFE que las mujeres del grupo han subido por lo menos tres veces esa montaña.

Desde que se fundó “Bolivia Climbing” en 2015, las 14 mujeres han ascendido unas siete montañas del país. Entre ellas la más alta, el emblemático Sajama de 21,400 pies de altitud (unos 6,542 metros).
Crédito: Martin Alipaz/EFE
8/11
Comparte
Quispe acotó que la mayoría de las mujeres, además de subir montañas, juegan fútbol en sus tiempos libres. Les pareció una buena idea que este singular partido ayude a "reactivar el turismo", jugar y también reivindicar la temible altura en ese deporte y mostrar que "sí se puede". Crédito: Martin Alipaz/EFE
9/11
Comparte
“Cuando vienen jugadores del exterior a La Paz siempre tienen dificultad de jugar (por la poca cantidad de oxígeno en la atmósfera a esa altura), pero nosotras siempre estamos en las montañas y no hay dificultad”, agregó Quispe.
Crédito: Martin Alipaz/EFE
10/11
Comparte
Alicia Quispe, otra de las jugadoras extremas dijo que a todas les gusta el fútbol y la escalada. Esta actividad ayuda a demostrar que las mujeres que usan las faldas tradicionales “son fuertes”.
Crédito: Martin Alipaz/EFE
11/11
Comparte
En video: Esta famosa pintura estuvo perdida 50 años y un profesor la encontró colgada en una iglesia de Nueva York

Una de las obras maestras del pintor italiano Cesare Dandini, quien vivió entre 1596 y 1657, fue hallada en la parroquia de la Sagrada Familia, en New Rochelle, estado de Nueva York, por Thomas Ruggio, un profesor de arte local. Los expertos consideraban perdida la pintura desde hacía cinco décadas.
Comparte
En alianza conCivic Science

Más contenido de tu interés