Nueva York declaró estado de emergencia sanitaria ante el aumento de casos de sarampión, especialmente en comunidades rurales con bajas tasas de vacunación. La gobernadora Kathy Hochul informó que el estado acumula 108 casos confirmados este año, de los cuales 101 se registraron fuera de la ciudad. La medida amplía el número de profesionales autorizados para aplicar vacunas y realizar pruebas de detección, con el objetivo de contener la propagación de esta enfermedad altamente contagiosa.