Una mamá venezolana, residente de Nueva York, luchó para evitar estar separada de su hija de ocho años de edad, después de que el papá de la niña fuera deportado. Con el apoyo de un pastor y su iglesia, logró recuperar a la menor, quien pasó dos semanas en un centro infantil. Ahora, un proyecto de ley en Nueva York podría cambiar historias como la suya, ya que busca proteger a los menores de ser puestos bajo custodia estatal cuando sus padres enfrentan procesos de deportación o detención migratoria.