América Latina

Renuncia juez de la Corte Suprema de Nicaragua denunciando un "estado de terror" impuesto por Ortega y Murillo

En una dura carta de dimisión, el magistrado sandinista Rafael Solís alerta sobre la consolidación de una dictadura "con caracteres de monarquía absoluta de dos reyes que han hecho desaparecer todos los poderes de Estado".
11 Ene 2019 – 1:57 AM EST

En una dura carta en la que acusa al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo de imponer “un estado de terror” en el país centroamericano, el magistrado sandinista de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rafael Solís, presentó la renuncia a su cargo de forma "irrevocable".

La carta de Solís, considerado uno de los hombres de confianza y del círculo de poder de Ortega, fue dirigida a Ortega y Murillo y también al presidente del Poder Legislativo, Gustavo Porras. Los diarios La Prensa y Confidencial confirmaron la veracidad de la misiva fechada el 8 de enero de este año.

El magistrado, que integra el máximo tribunal del país desde más de 10 años, estaba próximo a finalizar su período en tres meses y, según dijo, adelantó su renuncia para evitar ser reelecto. La dimisión de Solís es extensiva a "todos los cargos políticos incluida la militancia en el FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional)".

Es el primer alto cargo en ofrecer su renuncia en medio de la crisis política que afecta al país desde hace casi nueve meses, dando por válido un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos según el cual la brutal represión ha dejado al menos 325 personas muertas, más de 2000 heridas, 550 detenidas y enjuiciadas. El gobierno de Ortega solo ha reconocido 198 víctimas fatales.

Solís, uno de los artífices de las reformas constitucionales que le permitieron a Ortega perpetuarse en el poder, acusa a la pareja presidencial de imponer "un estado de terror con el uso excesivo de fuerzas parapoliciales, o aún de la policía misma con armas de guerra”. Reclama que “han sembrado el miedo en nuestro país y ya no existe derecho alguno que se respete".

El juez sandinista consideró que eso son "consecuencias inevitables" de la instalación y consolidación de una dictadura "con caracteres de monarquía absoluta de dos reyes que han hecho desaparecer todos los poderes de Estado", incluyendo el mismo poder judicial, reducido a su más mínima expresión.

El magistrado expone que esperó nueve meses desde el inicio de la crisis por una solución dialogada y una rectificación de errores, pero que nada de eso ocurrió, y al contrario "el gobierno fue endureciendo sus posiciones hasta llevarnos a un aislamiento internacional casi total".

“Yo ya viví esto hace tantos años en que luché contra una dictadura (de Anastasio Somoza) y jamás creí que se iba a volver a repetir la historia, por culpa de quienes también lucharon en contra de esa misma dictadura”, afirmó en la carta.

Afirma que los magistrados de la Corte Suprema pueden revertir las decisiones arbitrarias tomadas por Ortega, pero que “es sumamente difícil que por el estado de terror impuesto”.

Solis, quien afirma que estará “fuera de Nicaragua por un tiempo”, asegura que no desea una guerra civil, pero que Ortega y Murillo "van por ese camino" y anticipó que si el Ejército no desarma a los grupos paramilitares, es de esperar que grupos de oposición busquen el recurso de las armas.

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