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Perú

Pedro Castillo se alista para asumir la presidencia de Perú en medio de un panorama complejo e incierto

Los peruanos lograron dejar atrás embrollo electoral que los mantuvo en vilo por semanas, pero la crisis política estaría lejos de terminar aún.
25 Jul 2021 – 07:52 PM EDT
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LIMA, Perú. - Este miércoles 28 de julio, el profesor y sindicalista Pedro Castillo se convertirá en el quinto presidente de Perú en los últimos cinco años, y tendrá que trabajar contra el reloj para tratar de responder pronto a las expectativas de la población que lo apoyó y calmar los temores de aquellos que lo ven como un peligro para la democracia y la estabilidad económica del país.

Castillo, de 51 años, superó a su rival Keiko Fujimori por poco más de 44,000 votos, en una contienda electoral que polarizó al país en su último tramo, con la tres veces candidata presidencial acusando fraude —aunque sin pruebas consistentes y con observadores internacionales destacando la transparencia del proceso—, en una batalla legal que prolongó por varias semanas el anuncio oficial de los resultados.

El maestro rural, quien nació y trabajó en una de las zonas más pobres de Perú, no tendrá la usual luna de miel con la que comienzan los nuevos gobiernos, debido a la desconfianza de prácticamente la mitad de la población que no votó por él y en la que ha calado el discurso de Fujimori de que su proyecto socialista podría “convertir al Perú en la próxima Venezuela o Cuba”.

“El presidente debe ser consciente de la fragilidad institucional del Estado, que tiene un contexto de emergencia sanitaria y que, además, debe cubrirse políticamente buscando tender puentes hacia grupos políticos que pueden ir más allá de la izquierda”, dijo Patricia Zárate, investigadora principal del Instituto de Estudios Peruanos.


Castillo tendrá que poner manos a la obra de inmediato para que el país, que tiene la mayor tasa de mortalidad por covid-19 en el mundo, siga avanzando con la vacunación que se aceleró en las últimas semanas en las zonas urbanas, logrando inmunizar ya a un 13% de la población. Esto mientras las autoridades salientes advierten del riesgo de una tercera ola la nación andina y piden que el proceso no se detenga pues, aseguran, que ya hay vacunas suficientes para toda la población.

Temas prioritarios

Para los peruanos, la salud y la economía son los temas prioritarios que debe atender Castillo en sus primeros meses de gestión, según una encuesta de Ipsos Perú difundida este domingo.

La economía peruana fue una de las más golpeadas por la pandemia, debido a las estrictas medidas de confinamiento impuestas para tratar de contener los contagios y más de 2 millones de personas perdieron sus empleos el 2020. Ahora, los indicadores económicos están mejorando lentamente y se espera que el país tenga un desempeño económico mejor que sus vecinos al cerrar el 2021, pero eso está por verse.

“La población espera que el nuevo gobierno impulse la reactivación y la generación de empleo. Si bien la reactivación ya ha empezado, gracias a la vacunación y la progresiva reapertura de la economía, para que ésta sea sostenida se requiere impulsar la inversión, de manera de generar más empleos directos e indirectos”, dijo Alfredo Torres, presidente ejecutivo de Ipsos.

Pero el sector empresarial privado, que representa más del 80% de la inversión en el país, se mantiene cauto ante el plan de gobierno de Perú Libre, el partido político que aloja a Castillo, pero del que es jefe Vladimir Cerrón, un exgobernador acusado de corrupción y con ideas de izquierda menos moderadas.

En ese plan se menciona la renegociación de contratos y nacionalización de empresas y que el Estado debe tomar el control de los tres sectores que generan riqueza inmediata: el minero, gasífero y petrolero.

Asimismo, hay preocupación entre los líderes empresariales por la intención de Perú Libre de promover un cambio de Constitución para que tenga “olor al pueblo”. El actual documento entró en vigencia en 1993, durante el gobierno de Alberto Fujimori, actualmente preso por crímenes de lesa humanidad y corrupción.

“Las nuevas autoridades del Ejecutivo y del Congreso encuentran un país con instituciones debilitadas y una falta de confianza que debemos superar para lograr el desarrollo que todos anhelamos (…) Somos conscientes que para resolver los problemas estructurales que enfrenta el país se requiere una serie de cambios y reformas. Sin embargo, consideramos que la Constitución vigente ya cuenta con los mecanismos necesarios para ello”, dijo en un reciente comunicado la CONFIEP, el mayor gremio empresarial del país.

Bombas de tiempo

En su última conversación con corresponsales extranjeros, el presidente saliente, Francisco Sagasti, dijo que advertirá a su sucesor de algunas bombas de tiempo que el también saliente Congreso está dejando en materia legislativa y señaló que varios problemas complejos están quedando pendientes, como la baja presión tributaria que existe en el país y que necesita incrementarse de manera “equitativa y justa” para conseguir los recursos necesarios para atender las demandas “largamente postergadas” de la población.

Para Sagasti, el próximo Gobierno podría tener un escenario más desafiante aún si prescinde de “gente experimentada y que tenga una visión pragmática y una visión de futuro clara”.

El futuro gobierno de Castillo ha generado esperanza en un 34% de la población y confianza en un 16%; pero para un 29% ha provocado incertidumbre y un 15% dice sentir miedo, según un sondeo del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) publicado el fin de semana.

“Estos resultados muestran que el nuevo presidente encontrará un panorama muy complicado. Por un lado, una alta expectativa de quienes votaron por él y, por otro, una sensación de incertidumbre tanto de quienes votaron en contra o votaron a favor”, dijo Patricia Zárate del IEP.

Panorama complicado

Con Keiko Fujimori calificándolo de presidente ilegítimo, anunciando que recién empieza su lucha por “defender la democracia” y hablando de “tiempos difíciles que se nos vienen”, el panorama para Castillo no es el más auspicioso.

No cuenta, además, con mayoría en el Congreso y el jefe de su partido, Cerrón, ha advertido este fin de semana que “si el gobierno se desvía, es el partido que tiene que rectificar la línea”. A ello se suma la postura de algunos líderes de la derecha del país de afirmar públicamente que no se referirán a Castillo como presidente.

Pero eso parece no inmutar al maestro, padre de tres hijos y cuya esposa es docente como él. “Estoy acá para acercar el Estado a las personas”, dijo al recibir sus credenciales que lo convierten en el “presidente del Bicentenario” de este país.

Habló de querer “gestar el nuevo modelo peruano” y rechazó “rotundamente que vamos a traer modelos de otros países. No somos chavistas, no somos comunistas y menos terroristas. Vamos a combatir el terrorismo venga de donde venga, es falso toda intención de odio que se ha instalado acá”.

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