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Incendios

El bombero que sin una gota de agua salvó su casa de los voraces incendios en California

La experiencia de un hombre combatiendo las llamas y la ayuda de sus vecinos contribuyeron a que seis casas en las montañas del condado de Napa libraran uno de los fuegos más grandes y peligrosos aún activos en la región. Así lo hicieron.
16 Oct 2017 – 7:42 PM EDT

NAPA, California.- Es imposible no pisar cenizas al caminar alrededor de la casa de Bruce Tinloy. Todo ardió cuando el voraz incendio Atlas avanzó por las montañas en el corazón del condado de Napa, en el norte de California. Milagrosamente, las llamas no tocaron el hogar de Tinloy, un bombero retirado que, en lugar de evacuar la zona el martes pasado, decidió quedarse y proteger el fruto de toda una vida de trabajo.

"Salvamos nuestra casa", dijo a Univision Noticias Tinloy, quien relató que desde el domingo 8 de octubre observó que las llamas consumían los cerros ubicados detrás de su vivienda, en la comunidad montañosa de Capell Valley, a la cual solo se accede subiendo por angostos caminos repletos de curvas y desfiladeros. Este lunes, esa región seguía acordonada por las agencias del orden.

"Básicamente estábamos solos. Los bomberos no podían llegar hasta acá, nadie... porque las áreas más pobladas recibieron más atención de las agencias estatales y fue algo que se propagó muy rápido", señaló Tinloy, mientras desde el patio trasero de su casa apunta hacia la montaña quemada.


Durante esos días, en efecto, ardían varios incendios forestales en la zona vinícola del norte californiano, pero las zonas urbanas amenazadas captaron la respuesta inmediata de las autoridades. En las cimas de las montañas la prioridad era la evacuación y esperar a que llegaran los aviones cisterna.

Por eso Tinloy, quien durante 30 años estuvo en las filas del Departamento de Bomberos de Richmond, al este de la Bahía de San Francisco, decidió actuar por su cuenta. El martes al mediodía, cuando la lumbre estaba cerca de su casa, inició un fuego controlado para anticiparse a las llamas y que cuando estas llegaran se encontraran con un terreno en el que no había más por quemar. Se trata de una técnica que se usa para contener los incendios forestales que se aproximan a zonas residenciales.

No tenía otra opción, ya que la falta de electricidad le impidió extraer agua de su pozo. Ni siquiera tenía la cantidad suficiente para rociar el techo de su hogar.

"Ha sido un milagro"

En ese lugar de Capell Valley quedaron en pie las seis casas que había. Todos los vecinos de Tinloy, entre estos dos guardabosques, colaboraron en los esfuerzos para combatir el voraz fuego Atlas, uno de los tres más grandes aún activos en la zona, que ya ha calcinado más de 51,000 acres.

"Fue un gran esfuerzo de toda la comunidad", dijo este bombero retirado que no cree que sea solo suyo el mérito. "Esta comunidad se quedó unida, participaron rancheros, granjeros y familias. Por eso nuestra casa está bien, por eso todo el valle sobrevivió. Todos ayudaron", agregó.

Su esposa, Debbie, cuenta que un vecino utilizó una excavadora para retirar la maleza cerca de las casas, lo cual resultó inútil por los fuertes vientos. Esta profesora jubilada también decidió quedarse a colaborar en lo que pudiera. "Ayudé a mi esposo moviendo su camioneta y recogiendo a los animales", contó.

La respuesta de los vecinos fue rápida. Apenas le prendieron fuego a la colina y se calcinaron unos 100 pies, todos salieron de ahí. Esperaron durante dos horas, hasta que pasó lo peor. No tenían muchas expectativas.

"Pensamos que la casa había desaparecido", dijo Debbie. Para su sorpresa, cuando regresaron encontraron que todo a su alrededor se había quemado, excepto las casas. A pesar de que el fuego continuó su camino y más adelante se sofocó. "Ha sido un milagro".

Atrapados en su comunidad

La casa de los Tinloy quedó intacta si teniendo en cuenta el tamaño de la amenaza (más de 5,700 estructuras han colapsado por esta serie de fuegos). Solo se quemó una parte del cobertor del jacuzzi y se chamuscó una pequeña barda de piedra en su patio trasero. Lo increíble es que una de las flamas prendió la madera que estaba en el interior de una chimenea de barro. Fue todo.

"Yo estaba impresionado, porque se quemó todo en 360 grados alrededor de nosotros", dijo Tinloy. "Somos muy afortunados y me siento mal por la gente que perdió sus casas, vidas, todo", agregó.

Tras el paso de esta tormenta de fuego, los Tinloy y sus vecinos se han vuelto a unir para compartir alimentos, agua y combustible (que utilizan para mantener activos sus generadores de electricidad). Es la única opción para seguir ahí. Hasta el momento, los accesos principales en esa zona montañosa son vigilados por la Patrulla de Carreteras de California (CHP) y a pocos se les permitía el paso, para evitar los saqueos.

"Nos frustra que hemos estado atrapados por una semana. Puedes salir, pero no te dejan regresar. Por eso compartimos comida y agua", mencionó Tinloy.

Este lunes, la carne ya se les había descongelado y parecía que no tenían otra alternativa que abandonar la zona y rogar a un agente del CHP para que les dejara volver a su comunidad.

Para un hombre que ha visto todo tipo de incendios durante 30 años, ninguno fue tan importante de apagar como el que recién rodeó su casa. Él asegura que su mayor preocupación es lo que viene. "Esperamos limpiar, reconstruir y regresar a la normalidad".

Fotos: Coffey Park, el barrio más calcinado por el fuego en California

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